Ribera Salud se prepara para la batalla por el hospital de Dénia: externaliza el sistema informático a una empresa filial

En agosto del pasado año, Ribera Salud acordó la compra del 65% del accionariado de Marina Salud, concesionaria del hospital de Dénia, a la aseguradora DKV, por 16,2 millones de euros.

El movimiento de la compañía, que entonces tenía el 35% restante, causó sorpresa teniendo en cuenta que faltaban tan solo tres años para que finalizara la concesión y para que, por tanto, el Gobierno valenciano recuperara la gestión directa de todo el departamento de salud, siguiendo la hoja de ruta ya ejecutada con los hospitales de Alzira y de Torrevieja, que también gestionaba Ribera Salud.

Sin embargo, la estrategia de la compañía es la misma que ya se ha llevado a cabo en Torrevieja, es decir, externalizar la mayoría de servicios posibles a empresas filiales de la compañía con el objetivo de mantener cuota de negocio una vez la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública recupere el servicio el próximo 1 de febrero de 2024, siempre que el Gobierno del Pacto Botánico renovara legislatura. De lo contrario, es muy probable que, de ganar el PP, prorrogara la concesión, una expectativa que también está tras operación de compra de acciones de Ribera Salud.

La mencionada externalización ya se ha dado con el servicio de informática y telecomunicaciones, que se ha ha derivado a FutuRS, filial de Ribera Salud, según ha comentado a elDiario.es el presidente del comité de empresa del departamento, Joan Sarrió, quien ha explicado que esta compañía se ha llevado a gran parte de los empleados que estaban en el hospital trabajando en este departamento.

Este servicio es de vital importancia puesto que da acceso a los servidores en los que se almacenan todos los datos del departamento. Precisamente, este fue uno de los motivos de disputa entre Ribera Salud y la Conselleria de Sanidad durante el proceso de reversión de Torrevieja, puesto que la empresa se negó a facilitar a la administración los datos de pacientes y personal hasta pocas semanas antes del cambio de gestión.

El mismo camino podría seguir el servicio de laboratorio, que ahora está en manos de Analiza, empresa en la que al parecer Ribera Salud quiere participar a través de su filial RiberaLab.

Falta de personal

Uno de los problemas más acuciantes que está padeciendo en la actualidad el hospital de Dénia es la falta de personal. Según explica Sarrió, este problema afecta principalmente a médicos de familia, enfermeras y enfermeros y matronas.

Por este motivo, se ha producido una reciente reorganización de recursos de cara al verano por la que se ha desplazado personal sanitario de centros de salud más pequeños, a otros más grandes y turísticos, como los de Pego, Xàbia o Calpe.

“Está habiendo un problema de fuga de personal a los departamentos de salud de gestión pública de Gandia, de la Vila Joiosa o de Alcoi ante la apertura de plazas de la Conselleria de Sanidad, puesto que las condiciones de trabajo son mejores en cuanto a salarios y en cuento a conciliación”, comenta Sarrió.

Precisamente, tal y como afirma, “este es uno de los aspectos que se está negociando en el convenio colectivo para evitar precisamente que se den estos problemas de falta de personal”. Un convenio que parece que la empresa se ha empezado a tomar más en serio tras las huelgas realizadas por los sindicatos meses atrás.

Tal es la urgencia de la empresa para encontrar personal que a finales del pasado mes de mayo realizó una campaña por la que llegó a ofrecer hasta 1.500 euros a cualquier trabajador del hospital por cada médico de familia que se sumara a la plantilla, y hasta 500 euros en el caso de enfermeras y enfermeros.

En agosto del pasado año, Ribera Salud acordó la compra del 65% del accionariado de Marina Salud, concesionaria del hospital de Dénia, a la aseguradora DKV, por 16,2 millones de euros.

El movimiento de la compañía, que entonces tenía el 35% restante, causó sorpresa teniendo en cuenta que faltaban tan solo tres años para que finalizara la concesión y para que, por tanto, el Gobierno valenciano recuperara la gestión directa de todo el departamento de salud, siguiendo la hoja de ruta ya ejecutada con los hospitales de Alzira y de Torrevieja, que también gestionaba Ribera Salud.

Sin embargo, la estrategia de la compañía es la misma que ya se ha llevado a cabo en Torrevieja, es decir, externalizar la mayoría de servicios posibles a empresas filiales de la compañía con el objetivo de mantener cuota de negocio una vez la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública recupere el servicio el próximo 1 de febrero de 2024, siempre que el Gobierno del Pacto Botánico renovara legislatura. De lo contrario, es muy probable que, de ganar el PP, prorrogara la concesión, una expectativa que también está tras operación de compra de acciones de Ribera Salud.

La mencionada externalización ya se ha dado con el servicio de informática y telecomunicaciones, que se ha ha derivado a FutuRS, filial de Ribera Salud, según ha comentado a elDiario.es el presidente del comité de empresa del departamento, Joan Sarrió, quien ha explicado que esta compañía se ha llevado a gran parte de los empleados que estaban en el hospital trabajando en este departamento.

Este servicio es de vital importancia puesto que da acceso a los servidores en los que se almacenan todos los datos del departamento. Precisamente, este fue uno de los motivos de disputa entre Ribera Salud y la Conselleria de Sanidad durante el proceso de reversión de Torrevieja, puesto que la empresa se negó a facilitar a la administración los datos de pacientes y personal hasta pocas semanas antes del cambio de gestión.

El mismo camino podría seguir el servicio de laboratorio, que ahora está en manos de Analiza, empresa en la que al parecer Ribera Salud quiere participar a través de su filial RiberaLab.

Falta de personal

Uno de los problemas más acuciantes que está padeciendo en la actualidad el hospital de Dénia es la falta de personal. Según explica Sarrió, este problema afecta principalmente a médicos de familia, enfermeras y enfermeros y matronas.

Por este motivo, se ha producido una reciente reorganización de recursos de cara al verano por la que se ha desplazado personal sanitario de centros de salud más pequeños, a otros más grandes y turísticos, como los de Pego, Xàbia o Calpe.

“Está habiendo un problema de fuga de personal a los departamentos de salud de gestión pública de Gandia, de la Vila Joiosa o de Alcoi ante la apertura de plazas de la Conselleria de Sanidad, puesto que las condiciones de trabajo son mejores en cuanto a salarios y en cuento a conciliación”, comenta Sarrió.

Precisamente, tal y como afirma, “este es uno de los aspectos que se está negociando en el convenio colectivo para evitar precisamente que se den estos problemas de falta de personal”. Un convenio que parece que la empresa se ha empezado a tomar más en serio tras las huelgas realizadas por los sindicatos meses atrás.

Tal es la urgencia de la empresa para encontrar personal que a finales del pasado mes de mayo realizó una campaña por la que llegó a ofrecer hasta 1.500 euros a cualquier trabajador del hospital por cada médico de familia que se sumara a la plantilla, y hasta 500 euros en el caso de enfermeras y enfermeros.

En agosto del pasado año, Ribera Salud acordó la compra del 65% del accionariado de Marina Salud, concesionaria del hospital de Dénia, a la aseguradora DKV, por 16,2 millones de euros.

El movimiento de la compañía, que entonces tenía el 35% restante, causó sorpresa teniendo en cuenta que faltaban tan solo tres años para que finalizara la concesión y para que, por tanto, el Gobierno valenciano recuperara la gestión directa de todo el departamento de salud, siguiendo la hoja de ruta ya ejecutada con los hospitales de Alzira y de Torrevieja, que también gestionaba Ribera Salud.