El alto cargo de Emergencias de la Generalitat en el Cecopi fue avisado del desbordamiento del Poyo y no dijo nada
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Hasta tres participantes en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, fueron alertados directamente del desbordamiento de la rambla del Poyo, tanto en cabecera como en uno de sus barrancos tributarios más importantes. Se trata de Emilio Argüeso, secretario autonómico de Emergencias; Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia, y del diputado provincial de Bomberos, Avelino Mascarell, todos ellos cargos del PP. Todos ellos recibieron llamadas de dos alcaldesas populares advirtiendo sobre la situación sobre el terreno una hora antes del envío del Es-Alert a los móviles de la población. Así se desprende de las declaraciones testificales de la exalcaldesa de Chiva, Amparo Fort, del pasado 22 de mayo y de la primera edil de Torrent, Amparo Folgado, este lunes ante la jueza instructora de la causa de la dana.
Los avisos a los tres participantes en el Cecopi refuerzan la tesis de la poca agilidad de la desastrosa reunión, celebrada en el Centro de Emergencias de l'Eliana, a la hora de tomar decisiones para alertar a la población. También cuestiona la supuesta falta de información sobre el desbordamiento del barranco del Poyo que ha esgrimido el PP para responsabilizar a organismos estatales que ni siquiera tenían encomendada la gestión de la emergencia, tales como la Aemet o la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Por un lado, la alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, ha desvelado ante la jueza de la dana que llamó por teléfono a Emilio Argüeso, secretario autonómico de Emergencias, para alertar sobre la situación en el barranco de la localidad, tributario de la rambla del Poyo, y comunicarle también que había una víctima mortal.
La llamada, según ha podido confirmar este diario cruzando el número de teléfono móvil de Folgado y la lista de comunicaciones de Argüeso que consta en el sumario, se produjo a las 19.10 (una hora antes del Es-Alert) y duró dos minutos y cuatro segundos.
Fuentes presentes en el Cecopi aseguran que Emilio Argüeso no expuso en la reunión el contenido de la llamada de la alcaldesa de Torrent. El aludido, consultado por elDiario.es, ha declinado aportar su versión de los hechos.
Tras la declaración de Folgado, la jueza ha acordado en una providencia el cotejo de las llamadas del móvil de la primera edil y le ha ofrecido la posibilidad de aportar los mensajes sobre la emergencia conservados en su terminal telefónico.
La llamada de Folgado a Mompó
Por su parte, el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, también fue alertado por la alcaldesa de Torrent (que también es diputada provincial) del desbordamiento del barranco de Horteta.
Amparo Folgado presenció cómo el barranco bajaba “con olas” hacia la confluencia “brutal” con el Poyo, según ha dicho ante la jueza.
Uno de los estudios periciales más relevantes del procedimiento, publicado en la revista Investigaciones Geográficas de la Universidad de Alicante, concluyó que el barranco de Horteta fue uno de los primeros en desbordarse.
Mompó: “¡Queréis enviar el mensaje de una puta vez!”
Vicente Mompó, por su parte, fue uno de los participantes en el Cecopi que con más ahínco —y sin éxito— pidió que se enviara rápidamente el Es-Alert.
El presidente de la institución provincial llegó a exclamar: “Voleu enviar el missatge d'una puta vegada!” (“¡Queréis enviar el mensaje de una puta vez!”).
En su testifical ante la jueza del 17 de julio, según el acta de la declaración, Mompó aseguró que no sabía si se habló en la reunión del Cecopi sobre la situación en Torrent y dijo que, en todo caso, si no se aludió a la comarca de l'Horta Sud fue porque “los técnicos no vieron el gran peligro” que se avecinaba. Fuentes de la Diputación de Valencia se mantienen en la misma versión que dio Mompó ante la jueza.
El aviso sobre el desbordamiento en cabecera
Un tercer participante en el Cecopi fue advertido del desbordamiento de la cabecera de la rambla del Poyo. La entonces alcaldesa de Chiva, Amparo Fort, avisó por teléfono al diputado provincial de Bomberos, Avelino Mascarell, de que el barranco en la localidad, cabecera de la rambla del Poyo, había inundado “absolutamente todo”.
La comunicación, según se desprende de la lista cotejada de llamadas del móvil de Mascarell, se produjo a las 18.55, más de una hora antes de que se enviara el Es-Alert, que la jueza instructora considera “tardío” y “erróneo” en su contenido.
Tres minutos después de la llamada de la alcaldesa a Mascarell, una de las reporteras de À Punt que cubría para el programa vespertino la situación sobre el terreno, Alba Campos, informaba en directo en la cadena autonómica del impactante desbordamiento en Chiva. El rótulo de la cadena pública alertaba con claridad: “El barranco del Poyo baja con fuerza desde el nacimiento”.
Avelino Mascarell, citado a declarar como testigo por segunda vez tras la revelación de la exalcaldesa de Chiva, estaba sentado en la reunión a la derecha del jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, José Miguel Basset. De hecho, según las imágenes del Cecopi que constan en el procedimiento, pocos minutos después de la llamada de alerta a Mascarell sobre la cabecera del Poyo, Basset consultaba en su ordenador un mapa de la localidad de Chiva, tal como informó este diario.
Nuevos indicios para la jueza
Los avisos telefónicos de las alcaldesas de Torrent y Chiva se suman a las advertencias que hizo la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, sobre la situación en Paiporta, una vez se reanudó el Cecopi tras una de las pausas de la reunión, poco después de las 19.00.
Por otro lado, también en el terreno de la gestión municipal de la dana, otros dos munícipes del PP (Rocío Cortés, exalcaldesa de Requena, y Ricardo Gabaldón, actual primer edil de Utiel) acreditaron documentalmente ante la jueza que avisaron a la población de sus respectivas localidades, dejando en evidencia a la Generalitat.
Por otro lado, la Diputación de Valencia, también en contraste con la actuación de la Generalitat, mandó a casa a sus empleados a las 14.00. Sin embargo, tal como reconoció la propia institución provincial, fue una decisión improvisada por responsables del departamento de Recursos Humanos, sin ni siquiera consultar a los políticos.
Se trata de nuevos elementos que sirven a la jueza para apuntalar los indicios de la investigación de la causa. La magistrada instructora, Nuria Ruiz Tobarra, mantiene la tesis de que la “absoluta indecisión” en el seno del Cecopi propició que el Es-Alert se enviara cuando ya había fallecidos y un número incalculable de ciudadanos permanecía atrapado por las inundaciones, según un reciente auto.