Dos alcaldes del PP acreditan ante la jueza de la dana que avisaron a la población y dejan en evidencia a la Generalitat
LEER ESTE TEXTO EN CATALÁN
La exalcaldesa de Requena, Rocío Cortés, y el actual primer edil de Utiel, Ricardo Gabaldón, ambos del PP, cada vez que relatan su actuación ante la dana del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, dejan en evidencia el papel de la Generalitat. Se trata de las primeras localidades para las que se activó la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante la crítica situación que se vivió el día de autos. Cortés dijo, en su declaración de este pasado lunes, que “en Requena no hubo muertos ni heridos porque se avisó a la población”. Precisamente, el aviso tardío y erróneo a la población por parte de Emergencias de la Generalitat Valenciana se erige en el eje vertebral de la causa que instruye la magistrada Nuria Ruiz Tobarra. Por su parte, Ricardo Gabaldón, en su testifical del pasado 7 de mayo, relató la suspensión de las clases: “Si no llegamos a cerrar el instituto hubieran muerto alumnos y padres y abuelos que hubieran ido a por ellos”, dijo el testigo.
Ambos políticos del PP han acreditado ante la jueza de Catarroja su actuación el día de la dana. Cortés aportó una cronología detallada de su actuación durante aquella jornada (reproducida íntegra al final de esta información) y Gabaldón remitió el acta del Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal, la versión local del Centro de Coordinación Operativa Integrado, el famoso Cecopi) convocado en Utiel.
El documento, al que ha tenido acceso este diario, detalla que el consistorio de Utiel acordó el corte del tráfico en los “puntos críticos”, por el “riesgo de inundaciones”, así como en las “zonas próximas” a la rambla y al cauce del río Magro.
El acta también confirma que el ayuntamiento gobernado por el PP recomendó a la población que no saliera de sus respectivos domicilios (“salvo casos de urgente necesidad”). Por otro lado, el Cecopal acordó “hacer seguimiento” e informar de manera “constante”, además de comunicar al Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat la activación del Plan de Actuación Municipal frente al riesgo de inundaciones.
La reunión del Cecopal (presidida por Ricardo Gabaldón y a la que asistieron dos tenientes de alcalde, dos concejales, un inspector de la Policía Local, un sargento de la Guardia Civil, un representante de Protección Civil, el secretario general del consistorio y un técnico de salud ambiental) se convocó a las 13.00 y finalizó una hora más tarde, según el acta. Se convocó de nuevo a las 17.00, la misma hora en que se inició el Cecopi en el Centro de Emergencias de l'Eliana.
“Así nos curamos en salud”
Por otro lado, la alcaldesa de Requena, Rocío Cortés, entregó los mensajes de WhatsApp intercambiados su homólogo de Utiel, en los que se informan mutuamente de la decisión compartida de suspender las clases en ambas localidades, situadas a tiro de piedra una de la otra.
Cortés también facilitó a Gabaldón el comunicado con las recomendaciones a la población, por si servía de inspiración al alcalde de Utiel. “Gracias Rocío, lo remito igual, así nos curamos en salud”, contestó Ricardo Gabaldón. Después, a las 14.25, cuando las inundaciones habían desbordado a ambos municipios, Cortés le escribió de nuevo a su interlocutor: “Urgente, llámame, tenemos que solicitar la UME”.
El entonces jefe del Consell, Carlos Mazón, que alargaba una comida con Maribel Vilaplana en un reservado del restaurante El Ventorro, tardó dos horas desde que se activó la UME en pedir al presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, el número de teléfono del alcalde de Utiel, aunque no consta acreditado que le telefoneara finalmente, a pesar de la grave situación que se vivía en la localidad.
Zonas de Requena “muy comprometidas”
Además de un listado de sus numerosas llamadas de aquella jornada, también incorporado a la causa, Rocío Cortés se sirvió para su declaración de una cronología que reconstruye sus pasos el día de la dana. Ya durante la madrugada del 29 de octubre de 2024, poco antes de las 5.00 de la mañana, la concejala de Educación estaba despierta e “intranquila” por las previsiones meteorológicas y las fuertes lluvias. Antes de las 8.00, ya se había comunicado a la población la suspensión de las clases.
Durante la mañana, la primera edil y el resto de concejales permanecieron pendientes de la situación de los barrancos de la localidad, que cuenta con 25 aldeas dispersas en su término municipal. La atención se centraba, especialmente, en el barranco de las Ollerías y en las aldeas de Hortunas y Casas del Río.
A las 13.00, al igual que en Utiel, se inició el Cecopal, en el que tanto la Policía Local como la Guardia Civil informaron de que la situación empeoraba, con zonas “muy comprometidas”, especialmente el acceso al Hospital de Requena, los puentes y las zonas inundables, además de un espacio vinculado a la evacuación de la central nuclear.
“Momentos muy duros y caóticos”
También decidieron solicitar la activación de la UME, exponiendo “claramente la grave situación” del municipio. El móvil de Cortés echaba humo, según se desprende de su lista de llamadas: habló con numerosos actores de la emergencia, tales como la entonces consellera Salomé Pradas; el subdirector general de Emergencias, Jorge Suárez, o a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé.
Por la tarde, la labor municipal se centró en habilitar un refugio en el Teatro Principal de la localidad. “La situación fue dantesca”, afirma la cronología de Rocío Cortés, quien perdería poco después la vara de mando tras una moción de censura.
La exalcaldesa cierra su cronología con un resumen de su labor durante aquella jornada: “Estoy muy orgullosa del equipo que dirigí aquel día. Fuimos el primer municipio en cerrar colegios, avisar a la población y habilitar refugio. Fueron momentos muy duros y caóticos, pero muchísima gente se implicó para salvar vidas y ayudar a quienes lo necesitaban. Mi sensación durante todo el día fue que intentamos anticiparnos constantemente a una situación que empeoraba minuto a minuto”.