La comunidad educativa de Huesca denuncia otro recorte: “La pública pierde una vía mientras se blinda la concertada”
La publicación de las vacantes para el próximo curso escolar en Sabiñánigo (Huesca) ha acabado convirtiéndose en un nuevo frente político y educativo para el Gobierno de Aragón PP-Vox. La decisión de reducir de tres a dos vías de 1º de ESO en el IES San Alberto Magno, uno de los dos institutos públicos de la localidad, ha provocado una oleada de críticas de profesorado, sindicatos y partidos de la oposición, que ven detrás de esta maniobra una estrategia de debilitamiento progresivo de la educación pública en beneficio de la concertada.
El conflicto estalló cuando el profesorado del centro hizo público un duro comunicado en el que expresaba su “sorpresa e indignación” por la supresión “injustificada” de una vía educativa “en mitad del proceso de admisión”. Según denuncian, el instituto había ofertado inicialmente 30 plazas ordinarias y cuatro para alumnado ACNEAE (con necesidades específicas de apoyo educativo), y había recibido 33 solicitudes. Sin embargo, finalmente solo se adjudicaron siete plazas tras desaparecer una de las vías previstas.
“Sin comunicación oficial al centro ni a las familias se ha suprimido una vía”, denuncian los docentes, que consideran que la medida deja fuera a 26 familias de Sabiñánigo y del Valle de Tena que habían elegido este instituto para escolarizar a sus hijos e hijas.
La polémica no llega en un momento cualquiera. Hace apenas un año, el Gobierno aragonés autorizó el concierto educativo para 1º y 2º de ESO en el colegio Santa Ana, un movimiento muy criticado por la comunidad educativa y por buena parte de la oposición parlamentaria. Ahora, con la reducción de una vía en el San Alberto Magno, el equilibrio de plazas en la localidad vuelve a alterarse.
Desde el centro no ocultan su preocupación por el impacto que esta decisión puede tener en el futuro del instituto público. El comunicado insiste en que la medida “viene precedida” precisamente por la concertación de plazas en Santa Ana y reclama “transparencia” en el proceso de escolarización.
El Departamento de Educación niega, sin embargo, que se haya cerrado ninguna unidad. La versión oficial sostiene que la publicación inicial de tres grupos fue “un error” del Servicio Provincial de Educación de Huesca y que la planificación real siempre contempló únicamente dos vías para el San Alberto Magno, las mismas que para el IES Biello Aragón.
La explicación no ha convencido a la comunidad educativa. La sensación de improvisación y falta de transparencia se ha instalado entre familias y docentes, especialmente porque la rectificación se produjo cuando el proceso de admisión ya estaba en marcha.
Educación argumenta además que “hay plazas suficientes” en los centros públicos de la zona y que muchas de las solicitudes presentadas al San Alberto Magno proceden de alumnado cuyo centro adscrito corresponde a otros institutos. En concreto, señala que parte del alumnado del Valle de Tena debería cursar sus estudios en la sección de Biescas o en el IES Biello Aragón.
La consejería insiste en que “la libertad de elección” no obliga a la administración a garantizar plaza en un centro distinto al adscrito, siempre que exista una alternativa pública disponible. Pero precisamente ahí se encuentra uno de los principales reproches de las familias y del profesorado: consideran que el Ejecutivo autonómico utiliza criterios burocráticos para limitar de facto la capacidad real de elegir enseñanza pública.
El malestar ha crecido aún más con el conflicto del transporte escolar. El profesorado del IES San Alberto Magno denunció también que la Comarca Alto Gállego había comunicado la supresión del servicio de transporte para alumnado transportado matriculado en el instituto, lo que obligaría a muchos estudiantes a cambiar de centro si querían seguir contando con este servicio.
La vicepresidenta comarcal, Nuria Pargada, ha tratado de rebajar la tensión asegurando que la Comarca no decide sobre la escolarización y que únicamente gestiona administrativamente las rutas de autobús que le comunican los institutos. Aun así, la sensación entre las familias afectadas es que las decisiones administrativas acaban condicionando directamente el acceso a la educación pública.
El Departamento de Educación asegura que mantendrá el transporte gratuito para el alumnado ya matriculado en el San Alberto Magno hasta finalizar sus estudios, aunque no para nuevas incorporaciones. Una medida que, lejos de apagar el incendio, ha sido interpretada como una confirmación de que el Gobierno pretende redirigir progresivamente al alumnado hacia otros centros.
La polémica ha llegado ya a las Cortes de Aragón. Chunta Aragonesista ha registrado varias preguntas parlamentarias para exigir explicaciones a la nueva consejera de Educación sobre cuándo y por qué se decidió reducir la oferta pública del instituto. La portavoz de CHA en la Comisión de Educación, Isabel Lasobras, quiere saber “qué criterios pedagógicos, demográficos y de planificación educativa” justifican la supresión de una vía pública mientras se mantienen o amplían plazas concertadas en la localidad.
La diputada y secretaria general de CHA, Verónica Villagrasa, resume el trasfondo político del conflicto con una frase que se repite cada vez más en el debate educativo aragonés: “La educación pública pierde una vía, que es lo que parece que pretende el Gobierno PP-Vox”.
Villagrasa recuerda que durante años Sabiñánigo había mantenido cinco vías públicas de ESO repartidas entre ambos institutos. La apertura de una línea concertada en Santa Ana elevó temporalmente el número total a seis, pero la eliminación ahora de una vía en el San Alberto Magno devuelve la cifra a cinco, con una diferencia sustancial: una de ellas pertenece ya a la enseñanza concertada.
También los sindicatos han cargado duramente contra el Ejecutivo autonómico. CGT Enseñanza Huesca denuncia que la decisión responde directamente al “trasvase de alumnado hacia el colegio concertado Santa Ana”, una concertación que considera “totalmente innecesaria” en una localidad donde, aseguran, nunca ha faltado oferta pública.
Para el sindicato, el caso de Sabiñánigo representa una tendencia más amplia en Aragón: “Mientras se continúa financiando con dinero público a la enseñanza concertada, la escuela pública sufre recortes de unidades, pérdida de profesorado y eliminación de servicios esenciales como el transporte escolar”. La organización vincula además este conflicto con la huelga convocada los días 19 y 20 de mayo en defensa de la escuela pública aragonesa.
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