El Ayuntamiento de València reduce la deuda del PP un 81% y sus vecinos están entre los que menos impuestos pagan

“La izquierda no sabe gestionar la economía”. Este es uno de los mantras más repetidos por la derecha y la extrema derecha. Sin embargo, al menos en el caso del Ayuntamiento de València gobernado por Compromís y el PSPV, deberá buscar otro hilo argumental del que tirar.

El presupuesto municipal presentado recientemente por el alcalde de València, Joan Ribó, y por el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, unido a los últimos datos publicados por el Banco de España tiran por tierra esta recurrente afirmación, como también las reiteradas reivindicaciones de bajadas de impuestos municipales (a pesar de lo sucedido en Reino Unido) por parte de Ciudadanos, PP y Vox, basadas en una supuesta excesiva presión fiscal.

Así, las cuentas municipales para el año 2023 superan por segunda vez la barrera de los 1.000 millones de euros. En concreto, se trata de los más altos de la historia con 1.042 millones de euros, un 3% más que los del presente ejercicio principalmente por el aumento de las transferencias del Estado y por los fondos Next Generation.

Desde el año 2015 en el que se produjo el cambio de gobierno en el Consistorio las cuentas municipales han subido un 41% y al mismo tiempo la deuda ha descendido un 71%, con una previsión de cara a final de año de 230 millones de euros, un 24,6% del presupuesto, cinco puntos y medio por debajo del límite del 30% que marca la ley.

En 2012 el Ayuntamiento gobernado por la exalcadesa fallecida Rita Barberá (PP) acumuló una deuda de 964 millones de euros, por lo que desde entonces el déficit se ha reducido en un 81%.

Según el boletín estadístico del Banco de España sobre la deuda de las administraciones públicas del segundo trimestre de 2022, València es la gran ciudad española con la menor deuda por habitante y la segunda con menor deuda financiera.

En concreto, frente a los 319 euros por habitante a los que se reduce la deuda de València, la de Madrid, Zaragoza y Málaga, todas ellas gobernadas por el PP, se dispara hasta los 576, 945 y 464 respectivamente. Barcelona, por su parte, registra una deuda por habitante de 483 millones de euros y Sevilla de 348.

La reducción de la deuda se ha conseguido, además, sin un incremento importante de la presión fiscal, ya que la mayoría de impuestos y tasas han permanecido congelados en los últimos años.

De hecho, la ciudad de València se encuentra entre las capitales españolas con una menor carga fiscal por habitante. Así se desprende de los datos de la liquidación de los Presupuestos de 2021 que han remitido 47 capitales españolas al Ministerio de Hacienda. Según la cifras facilitadas por los propios ayuntamientos, València ocupa el puesto 31 en cuanto a presión fiscal con una contribución absoluta por habitante de 585,9 euros, un apartado que suma los ingresos del Ayuntamiento por impuestos directos como el IBI, Circulación, Plusvalía o IAE; indirectos como el ICIO y las tasas; precios públicos y otros ingresos.

La lista de capitales con mayor presión fiscal la encabeza Barcelona, según la información facilitada por Sanjuán, con una contribución total de 965 euros por habitante mientras que Madrid ocupa la segunda posición, ya que traslada a cada uno de sus habitantes una carga fiscal de 921 euros. Por detrás se encuentran Tarragona, San Sebastián, Girona, Toledo, Segovia, Lleida, Granada y Ciudad Real.

Entre las grandes capitales de más de 500.000 habitantes, València se ubica en cuarta posición por detrás de Madrid, Barcelona y Zaragoza. De hecho, en el análisis pormenorizado por impuestos, València siempre se ubica por detrás de Madrid y Barcelona en contribución por habitante, tal y como reflejan los datos facilitados por el Ministerio.

En lo que respecta a la aportación media del IBI (impuesto de bienes inmuebles), València se ubica en el puesto 21 de las capitales de provincia con 290,19 euros por habitante frente a los 445 de Madrid y los 439 de Barcelona. En el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica, València registra una contribución por habitante de 46,97 euros y ocupa el puesto número 35.

València, asimismo, es la gran capital que menos cobra por plusvalías y por actividades económicas. En plusvalías, por ejemplo, se recaudaron 42,86 euros por habitante frente a los 155 de Madrid, 115 de Barcelona, 89 de Málaga, 51,8 de Zaragoza o 44,6 de Sevilla y en el IAE, 33,7 euros por habitante frente a los 65,9 de Sevilla, los 62,4 de Barcelona o los 39,6 de Madrid

Finalmente, también en el ICIO (impuesto de construcciones, instalaciones y obras) València ingresó menos por habitante, convirtiéndose en la vigésimo sexta capital con menor presión fiscal con una contribución media de 18,98 euros frente a los 30,8 de Madrid o los 22,7 de Barcelona.

El PP critica que el IBI está por encima de la media

La concejal del PP en el ayuntamiento de Valencia Paula Llobet ha criticado que Valencia tenga el IBI urbano muy por encima de la media de capitales de provincia, con un diferencial del 0’62, cuando en Valencia el tipo de gravamen es del 0’723.

La concejal ha realizado estas declaraciones tras conocer la consulta de información impositiva municipal publicada en el Ministerio de Hacienda. Llobet ha calificado al concejal de Hacienda de “trilero y tramposo ya que las cifras le dejan evidencia”. El ayuntamiento de Valencia recauda más de 200 millones de euros por IBI cada año.

“La realidad es que el IBI es el impuesto municipal más importante y en la situación de crisis que nos encontramos hay que ser realistas, se necesita una bajada de impuestos generalizada, entre ellos el IBI, que será una de las primeras medidas que realizará el Partido Popular tras elecciones de mayo del 23”, ha señalado Llobet.

“La izquierda no sabe gestionar la economía”. Este es uno de los mantras más repetidos por la derecha y la extrema derecha. Sin embargo, al menos en el caso del Ayuntamiento de València gobernado por Compromís y el PSPV, deberá buscar otro hilo argumental del que tirar.

El presupuesto municipal presentado recientemente por el alcalde de València, Joan Ribó, y por el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, unido a los últimos datos publicados por el Banco de España tiran por tierra esta recurrente afirmación, como también las reiteradas reivindicaciones de bajadas de impuestos municipales (a pesar de lo sucedido en Reino Unido) por parte de Ciudadanos, PP y Vox, basadas en una supuesta excesiva presión fiscal.

Así, las cuentas municipales para el año 2023 superan por segunda vez la barrera de los 1.000 millones de euros. En concreto, se trata de los más altos de la historia con 1.042 millones de euros, un 3% más que los del presente ejercicio principalmente por el aumento de las transferencias del Estado y por los fondos Next Generation.

Desde el año 2015 en el que se produjo el cambio de gobierno en el Consistorio las cuentas municipales han subido un 41% y al mismo tiempo la deuda ha descendido un 71%, con una previsión de cara a final de año de 230 millones de euros, un 24,6% del presupuesto, cinco puntos y medio por debajo del límite del 30% que marca la ley.

En 2012 el Ayuntamiento gobernado por la exalcadesa fallecida Rita Barberá (PP) acumuló una deuda de 964 millones de euros, por lo que desde entonces el déficit se ha reducido en un 81%.

Según el boletín estadístico del Banco de España sobre la deuda de las administraciones públicas del segundo trimestre de 2022, València es la gran ciudad española con la menor deuda por habitante y la segunda con menor deuda financiera.

En concreto, frente a los 319 euros por habitante a los que se reduce la deuda de València, la de Madrid, Zaragoza y Málaga, todas ellas gobernadas por el PP, se dispara hasta los 576, 945 y 464 respectivamente. Barcelona, por su parte, registra una deuda por habitante de 483 millones de euros y Sevilla de 348.

La reducción de la deuda se ha conseguido, además, sin un incremento importante de la presión fiscal, ya que la mayoría de impuestos y tasas han permanecido congelados en los últimos años.

De hecho, la ciudad de València se encuentra entre las capitales españolas con una menor carga fiscal por habitante. Así se desprende de los datos de la liquidación de los Presupuestos de 2021 que han remitido 47 capitales españolas al Ministerio de Hacienda. Según la cifras facilitadas por los propios ayuntamientos, València ocupa el puesto 31 en cuanto a presión fiscal con una contribución absoluta por habitante de 585,9 euros, un apartado que suma los ingresos del Ayuntamiento por impuestos directos como el IBI, Circulación, Plusvalía o IAE; indirectos como el ICIO y las tasas; precios públicos y otros ingresos.

La lista de capitales con mayor presión fiscal la encabeza Barcelona, según la información facilitada por Sanjuán, con una contribución total de 965 euros por habitante mientras que Madrid ocupa la segunda posición, ya que traslada a cada uno de sus habitantes una carga fiscal de 921 euros. Por detrás se encuentran Tarragona, San Sebastián, Girona, Toledo, Segovia, Lleida, Granada y Ciudad Real.

Entre las grandes capitales de más de 500.000 habitantes, València se ubica en cuarta posición por detrás de Madrid, Barcelona y Zaragoza. De hecho, en el análisis pormenorizado por impuestos, València siempre se ubica por detrás de Madrid y Barcelona en contribución por habitante, tal y como reflejan los datos facilitados por el Ministerio.

En lo que respecta a la aportación media del IBI (impuesto de bienes inmuebles), València se ubica en el puesto 21 de las capitales de provincia con 290,19 euros por habitante frente a los 445 de Madrid y los 439 de Barcelona. En el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica, València registra una contribución por habitante de 46,97 euros y ocupa el puesto número 35.

València, asimismo, es la gran capital que menos cobra por plusvalías y por actividades económicas. En plusvalías, por ejemplo, se recaudaron 42,86 euros por habitante frente a los 155 de Madrid, 115 de Barcelona, 89 de Málaga, 51,8 de Zaragoza o 44,6 de Sevilla y en el IAE, 33,7 euros por habitante frente a los 65,9 de Sevilla, los 62,4 de Barcelona o los 39,6 de Madrid

Finalmente, también en el ICIO (impuesto de construcciones, instalaciones y obras) València ingresó menos por habitante, convirtiéndose en la vigésimo sexta capital con menor presión fiscal con una contribución media de 18,98 euros frente a los 30,8 de Madrid o los 22,7 de Barcelona.

El PP critica que el IBI está por encima de la media

La concejal del PP en el ayuntamiento de Valencia Paula Llobet ha criticado que Valencia tenga el IBI urbano muy por encima de la media de capitales de provincia, con un diferencial del 0’62, cuando en Valencia el tipo de gravamen es del 0’723.

La concejal ha realizado estas declaraciones tras conocer la consulta de información impositiva municipal publicada en el Ministerio de Hacienda. Llobet ha calificado al concejal de Hacienda de “trilero y tramposo ya que las cifras le dejan evidencia”. El ayuntamiento de Valencia recauda más de 200 millones de euros por IBI cada año.

“La realidad es que el IBI es el impuesto municipal más importante y en la situación de crisis que nos encontramos hay que ser realistas, se necesita una bajada de impuestos generalizada, entre ellos el IBI, que será una de las primeras medidas que realizará el Partido Popular tras elecciones de mayo del 23”, ha señalado Llobet.

“La izquierda no sabe gestionar la economía”. Este es uno de los mantras más repetidos por la derecha y la extrema derecha. Sin embargo, al menos en el caso del Ayuntamiento de València gobernado por Compromís y el PSPV, deberá buscar otro hilo argumental del que tirar.

El presupuesto municipal presentado recientemente por el alcalde de València, Joan Ribó, y por el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, unido a los últimos datos publicados por el Banco de España tiran por tierra esta recurrente afirmación, como también las reiteradas reivindicaciones de bajadas de impuestos municipales (a pesar de lo sucedido en Reino Unido) por parte de Ciudadanos, PP y Vox, basadas en una supuesta excesiva presión fiscal.