¿Estamos preparados para el próximo revés climático? Literatura, periodismo y víctimas se unen en Castelló para que el olvido no sepulte la dana
Castelló se convertirá mañana miércoles, 29 de abril, en el epicentro de la reflexión sobre la mayor catástrofe climática de nuestra historia reciente. La Fundación Exodus, con el respaldo de Rototom, organiza a las 19.00 horas en el centro cultural La Bohemia (calle Císcar, 14) una nueva edición de Diálogos sin Fronteras, un encuentro que adquiere un tinte simbólico al cumplirse exactamente 18 meses de la dana que el 29 de octubre de 2024 segó 230 vidas en Valencia.
Bajo el título ‘Emergencias climáticas y resiliencia comunitaria: el caso de la dana’, el debate pretende convertirse en un ejercicio de memoria necesaria y de fiscalización de la gestión pública. El evento contará con las voces de quienes han transformado el barro en crónicas de resistencia: los escritores Carmen Amoraga y Maxi Roldán (autores de Lágrimas de barro) y el periodista Sergi Pitarch (autor de Las horas del caos y director de elDiario.es en la Comunitat Valenciana).
Memoria contra el silencio
La mesa redonda, moderada por el periodista y director de Informativos de Radio Castellón Cadena SER Jaume Maicas, contará también con el testimonio directo de la sociedad civil organizada: Mariló Gradolí y Toñi García (Associació de Víctimes de la dana 29 d’Octubre) y Rosa Álvarez (Asociación de Víctimas Mortales de la dana).
“La literatura ancla la memoria y evita que las víctimas se sientan solas en este viaje largo”, afirma Carmen Amoraga. Por su parte, Maxi Roldán advierte de la urgencia de un liderazgo científico real soportado por quienes han de ejecutarlo, los políticos: “Negar que el clima ha cambiado es peligroso; los fenómenos extremos ocurren ya en lugares que creíamos seguros. Esto hay que tomárselo en serio”.
Periodismo y rendición de cuentas
El análisis técnico y político vendrá de la mano de Sergi Pitarch, quien mañana profundizará en los fallos de los protocolos de emergencia que dependían de la Generalitat Valenciana. “El periodismo ha sido clave para evitar que la administración oculte la verdad”, señala Pitarch, quien destaca que la presión de las asociaciones de víctimas ha sido el motor de la dignidad frente al “maltrato institucional” sufrido.