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El alcalde de Almussafes, Toni Gonzàlez, ha querido desmarcarse de cualquier responsabilidad ejecutiva en el expediente disciplinario abierto por la empresa pública EMSPA contra la trabajadora que le denunció por presunto acoso sexual y laboral. Gonzàlez ha incidido en que la apertura de esta investigación interna responde exclusivamente a una presunta revelación de secretos por parte de la empleada, quien habría difundido datos sensibles de la plantilla, y no a una represalia por su denuncia personal.
Toni González, se encuentra bajo investigación tras la denuncia de esta trabajadora municipal que le acusa de presuntos delitos de acoso sexual y laboral, relatando episodios de comportamientos hostiles y presiones en el entorno de trabajo. Ante la gravedad de los hechos y la apertura de diligencias, el PSOE decidió suspender cautelarmente de militancia al primer edil y abrirle un expediente informativo, siguiendo los protocolos internos del partido frente a casos de violencia de género o acoso. Por su parte González defiende su inocencia y sostiene que se trata de una campaña de difamación personal, y de momento ha renunciado a todos sus cargos internos en el partido pero no a la vara de mando de la localidad; por su parte el PSOE ha implantado una gestora en la agrupación local de la Ribera Baixa.
Gonzàlez ha detallado que la empleada ha divulgado a través de WhatsApp documentación de una auditoría interna que incluía nóminas, contratos y datos personales de los trabajadores de la empresa municipal, una empresa que tiene alrededor de 40 empleados dedicados principalmente a labores de limpieza, fontanería y mantenimiento. El alcalde ha puntualizado que el expediente se inició a propuesta del consejero delegado de la empresa tras recibir este las quejas de las propias trabajadoras afectadas, expediente que también fue aprobado por el Consejo de Administración de la firma. Además de la vía administrativa, que podría acarrear el despido, el caso ya ha sido trasladado al Juzgado de lo Penal por un presunto caso de vulneración de la ley de protección de datos.
Respecto a su papel en la empresa pública, el primer edil ha recordado que no ostenta ningún poder ejecutivo en EMSPA. Según ha detallado, dejó de ser presidente de la entidad en 2019, momento en que el cargo se profesionalizó con un consejero delegado. Actualmente, Gonzàlez solo forma parte de la Junta de la empresa en calidad de miembro del pleno municipal, así como tampoco forma parte del Consejo de Administración, integrado por concejales del equipo de gobierno socialista.
El origen de la filtración parece estar en una versión preliminar de la auditoría de 2024 que el interventor consideró desfavorable por falta de información. El alcalde sostiene que la persona expedientada no tiene acceso directo a estos documentos, por lo que sospecha que la información llegó a sus manos a través de un concejal del pleno. Ante esta situación, el Ayuntamiento de Almussafes ha anunciado una investigación interna para depurar responsabilidades políticas: “Trataremos de averiguar qué concejal ha hecho un uso irregular de esta información, no descarto pedir una pericial de los móviles”, ha afirmado Gonzàlez, quien cree que el filtrador no pertenece al grupo socialista.
Finalmente, Toni Gonzàlez ha abordado su situación política tras ser suspendido de militancia por el PSOE. El alcalde ha cuestionado parte de los argumentos del partido, señalando que entre los argumenots de la suspensión se indicaba que la trabajadora había denunciado al Ayuntamiento ante la Agencia Valenciana Antifraude, cuando en realidad especifica que la denuncia es contra la empresa municipal en la que insiste, no tiene poder ejecutivo.
Asimismo, ha recordado que, aunque la empleada goza de la condición de persona protegida por Antifraude, esto no la exime de responsabilidades ante presuntos delitos contra la protección de datos de sus propios compañeros.