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El Gobierno de Alzira ve “erosión política” en la causa de acoso de un concejal y Ens Uneix critica la “complicidad institucional”

La reapertura judicial del caso por presunto acoso contra el concejal Enrique Montalvá (UCiN) ha provocado un choque frontal en el Ayuntamiento de Alzira. En una comparecencia conjunta celebrada este martes, el equipo de gobierno —formado por Compromís, PSPV y UCiN— ha cerrado filas en torno al edil investigado, denunciando una estrategia de “erosión política”. Por el contrario, desde Ens Uneix se ha tildado este respaldo de “complicidad institucional” y se ha exigido la protección inmediata de la víctima.

El alcalde, Alfons Domínguez (Compromís), la portavoz socialista, Gemma Alós, y el propio Enrique Montalvá han comparecido para defender la estabilidad del pacto y la presunción de inocencia del concejal. Montalvá ha negado tajantemente haber pronunciado las frases sexistas y degradantes que constan en la denuncia: “Jamás he dicho lo que se me atribuye; es una maniobra orquestada”, ha asegurado, señalando que se busca alargar el proceso judicial para desgastar al Ejecutivo local.

Durante la rueda de prensa, tanto Montalvá como Alós han revelado supuestas presiones por parte de Ens Uneix para romper el acuerdo de gobierno tras las elecciones. Según el edil de UCiN, recibió ofertas para ser nombrado alcalde en una semana a cambio de abandonar el pacto actual, una propuesta que la socialista Gemma Alós también asegura haber recibido y rechazado por “dignidad” y fidelidad al acuerdo programático. El alcalde ha lamentado que el caso se haya convertido en un “circuito mediático” liderado por la vicepresidenta de la Diputación, Natalia Enguix.

La versión de Ens Uneix: “Complicidad institucional”

La respuesta de Ens Uneix ha sido contundente. La portavoz de la formación y diputada de Igualdad, Natalia Enguix, ha advertido que el apoyo explícito del Gobierno de Alzira a un investigado por acoso supone una “forma de complicidad” que desprotege a la mujer denunciante, Mar Chordá. Enguix ha recordado que, aunque la causa se archivó provisionalmente, la Fiscalía ha apreciado ahora indicios de actitudes vexatorias que justifican la reapertura del caso.

Desde Ens Uneix se exige que Compromís y PSPV aclaren si consideran tolerables comentarios de contenido sexual e intimidatorio como los publicados en prensa (“menudo escote llevas”, “qué fresca”), los cuales habrían provocado una baja por depresión en la víctima. “No estamos ante un relato político, sino ante un daño personal y psicológico real”, ha subrayado Enguix, quien además ha desmentido que el cese del edil ponga en peligro el Gobierno, calificando ese argumento de “excusa para no asumir responsabilidades”.

El horizonte judicial

El caso entra ahora en una fase crítica con la citación de casi una decena de testigos que deberán validar o desmentir la versión de la denunciante. Mientras el Gobierno local insiste en que Alzira es “la joya de la corona” que Ens Uneix intenta conquistar a través de los tribunales, la formación municipalista mantiene que su única prioridad es “la dignidad de las mujeres y la lucha contra la violencia en las instituciones”.