Homenaje a 'El Persa': sus discípulos “anarquistas y conspiradores” siguen la guerra por su cuenta con la pelota postal
Intente preguntarle a la Inteligencia Artificial (IA) cuál es la manera más efectiva de enviar un mensaje desde Nueva Gales del Sur en Australia hasta el Jardí Botànic de València. Seguramente, la IA le sugiera remitir un correo electrónico o contratar los servicios de alguna empresa de mensajería. Lo que la IA jamás le iba a sugerir, porque no tiene la creatividad ni la chispa suficiente, es que utilice una Pelota Postal Descascarillable. Porque ninguna IA se puede comparar al genio inigualable de Jose Cardona, El Persa.
Pepe Cardona López (València, 1943-2012) fue un “profesional del dibujo y el recortable, y fabulador de insólitos y extravagantes inventos que ponen en solfa los valores culturales nacidos del superconsumo”, según escribía Jaime Canales, en la Hoja del Lunes en 1984.
Creador de cromos, postales, carteles, láminas para colorear, recortables, e inventor de creaciones de difícil clasificación como la Pelota Postal Descascarillable, hilo conductor utilizado por un grupo de amigos agrupados bajo el paraguas de sus editores de Media Vaca que dos años después de su muerte, decidieron rendirle un homenaje a la altura de su creatividad. Para ello, organizaron el I Congreso Mundial de la Sociedad de Amigos y Difusores de la Pelota Postal Descascarillable (PPD).
En el singular imaginario de El Persa, la PPD constituye un sistema alternativo de correo postal en el que los mensajes viajan dentro de una pelota formada por varias capas o “cascarillas” donde va apareciendo la dirección. Los que encuentran la pelota en su camino deben enviarla a la dirección que crean correcta, dándole patadas como a un balón hasta que finalmente llegue a su destino.
Tantos adeptos ha cosechado este peculiar sistema de comunicación que la Sociedad de Amigos y Difusores de la PPD ya ha organizado tres congresos mundiales, el último celebrado este sábado en el Jardí Botànic de la Universitat de València con la participación de 150 asistentes.
Premios Bowerbräu a Tomás March y Avelina Prat
En esta ocasión además de las celebradas ponencias sobre el Vector Armelio o las Grandes Rutas de la PPD, se han entregado los primeros premios Bowerbräu, cuyo trofeo ha sido una Mascarilla Masticadora, extraña prótesis con forma de pico de pato ideal para la ingestión de alimentos y también invento de Pepe Cardona.
También han sido homenajeados Tomás March, el fallecido galerista y editor de los primeros trabajos de Cardona, y Avelina Prat, arquitecta, directora de cine y autora, entre otras obras, de Una quinta portuguesa. La viuda y la hija de March y la directora han recibido la Mascarilla Masticadora concebida por El Persa.
El presidente de la Sociedad de Amigos y Difusores de la PPD, Mariano Álvarez (no confundir, pese a su enorme parecido físico con el historiador Salvador Albiñana), ha presentado una emotiva ponencia sobre El Persa y ha relatado aquellas conversaciones con “tono de anarquistas y conspiradores”.
“Hoy, pasados casi cincuenta años de aquello, percibo con claridad que no éramos otra cosa: anarquistas y conspiradores. Ningún otro adjetivo nos habría cuadrado con mayor propiedad”, ha exclamado Mariano Álvarez.
Propuesta aprobada por unanimidad
El III Congreso Mundial de la Sociedad de Amigos y Difusores de la PPD ha votado a mano alzada y aprobado, por unanimidad, la propuesta de resolución que uno de los socios —Don Raúl Trejo Trueta, quién guardaba un sospechoso parecido con el conocido periodista Manuel Peris— ha expuesto, dirigida al president de la Generalitat Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca, y que solicita reconvertir el antiguo edificio de Correos y Telégrafos de la plaza del Ayuntamiento de València en el Museo Mundial de las Comunicaciones y de la Pelota Postal Descascarillable.
Se trata de una propuesta inspirada en el Museo de las Artes Modestas de la localidad francesa de Sète y en el Museo de la Inocencia, fundado por el escritor Oran Pamuk, premio Nobel de Literatura, en Beyoglú (Estambul), para desatascar el centro de la invasión turística.
Trejo Trueta también ha apostado por trasladar cualquier rastro expositivo de Joaquín Sorolla el antiguo edificio de Correos a la zona del Puerto para que los cruceristas desembarquen, admiren la obra y zarpen de nuevo rápidamente sin congestionar la ya saturada urbe.