El secretario autonómico de Turismo insiste en la negativa a la tasa: “El sector que más ha perdido no debería estar en la diana fiscal”

El secretario autonómico de Turismo de la Generalitat Valenciana, Francesc Colomer, ya no sabe qué más decir cuando le preguntan por la tasa turística. El responsable del Ejecutivo en materia de Turismo se arrancaba este lunes a recitar la canción Ojalá, de Silvio Rodríguez, al inicio de su comparecencia en las Corts Valencianes, solicitada por todos los grupos parlamentarios, para conocer, una vez más, su posición sobre este tributo.

El dirigente socialista siempre se ha mostrado contrario a este gravamen que impulsan sus socios de gobierno para paliar los efectos negativos del sector, y en esta comparecencia, reafirmaba: “Continuo pensando que es un error”. Llegados aquí, asumía, solo queda pedir “ojalá pase algo” citando la canción de Silvio Rodríguez: “Ojalá pase algo que nos haga rectificar porque son muchos años causando perturbación y malestar en el seno del sector”.

El secretario autonómico se mantiene firme en la oposición a la tasa turística, una propuesta que suscribieron los tres grupos que conforman el Pacto del Botánico -PSPV, Compromís y Unides Poden-, registrada en el Parlamento a la espera de ser debatida. Pese a que su partido ha firmado la propuesta, en la que llevan insistiendo sus socios desde 2017, el responsable pide a los grupos parlamentarios que “reflexionen” y “rectifiquen” una propuesta que, a su juicio, está “en las antípodas de la ley de turismo”, que marca que las medidas se dialoguen con el sector. La patronal hotelera de Benidorm, Hosbec, se ha mostrado igual de beligerante que Colomer, pero otros colectivos del sector como las Kellys (las camareras de piso), reclaman una contribución del visitante para mejorar sus condiciones de trabajo o las del municipio turístico.

Colomer ha desplegado su argumentario aduciendo que la coyuntura es distinta hoy a cuando se planteó la tasa y señalando los efectos de la pandemia en la oferta y la demanda de alojamientos, la crisis económica posterior, la inflación, el coste de la energía y otros efectos derivados de la guerra en Ucrania. “Son situaciones sobrevenidas que deberían inspirar la voluntad de repensar y reflexionar”, apunta el responsable de Turismo, que recuerda que el Gobierno autonómico y el Consell han abogado, de forma puntual, por la reducción de algunos impuestos. “El sector que más ha perdido”, defiende, “no debería estar en la diana fiscal”.

Sin embargo, los datos de pernoctaciones y visitantes que manejan ayuntamientos como el de Valencia apuntan a una recuperación del sector. Según las cifras de Visit Valencia, la ciudad registró el pasado mes de abril 197.000 viajeros, tan solo 600 menos que en abril de 2019, y 493.000 pernoctaciones, 15.000 más que en el mismo mes de hace tres años. En el acumulado de enero a abril de este ejercicio, han llegado 629.900 de visitantes, 22.000 menos que en 2019, y se han producido 1,45 millones de pernoctaciones, 5.000 menos que en 2019.

Colomer considera que la propuesta, que será de aplicación voluntaria en los ayuntamientos, “altera la viabilidad del sector”, “rompe la unidad del mercado” y puede ser perjudicial para los modelos diversos de turismo en la Comunitat Valenciana. “Que sea voluntaria y local no ha generado tranquilidad en el sector”, comentado Colomer. Para el responsable autonómico, el problema fiscal del turismo se debe centrar en la “oferta clandestina”, que es, según sus datos, superior a la mitad. “Los caladeros de ingresos más importante están ahí”, apuntaba, para resaltar que la administración tiene muchas dificultades para hacer aflorar el intrusismo y el fraude fiscal en los alojamientos. “Dar luz verde a esta propuesta sabiendo que te dejas fuera a los malos, a los que tienen una gran deuda pendiente con el interés general, me preocupa”, concluyó el socialista.

El secretario autonómico de Turismo de la Generalitat Valenciana, Francesc Colomer, ya no sabe qué más decir cuando le preguntan por la tasa turística. El responsable del Ejecutivo en materia de Turismo se arrancaba este lunes a recitar la canción Ojalá, de Silvio Rodríguez, al inicio de su comparecencia en las Corts Valencianes, solicitada por todos los grupos parlamentarios, para conocer, una vez más, su posición sobre este tributo.

El dirigente socialista siempre se ha mostrado contrario a este gravamen que impulsan sus socios de gobierno para paliar los efectos negativos del sector, y en esta comparecencia, reafirmaba: “Continuo pensando que es un error”. Llegados aquí, asumía, solo queda pedir “ojalá pase algo” citando la canción de Silvio Rodríguez: “Ojalá pase algo que nos haga rectificar porque son muchos años causando perturbación y malestar en el seno del sector”.

El secretario autonómico se mantiene firme en la oposición a la tasa turística, una propuesta que suscribieron los tres grupos que conforman el Pacto del Botánico -PSPV, Compromís y Unides Poden-, registrada en el Parlamento a la espera de ser debatida. Pese a que su partido ha firmado la propuesta, en la que llevan insistiendo sus socios desde 2017, el responsable pide a los grupos parlamentarios que “reflexionen” y “rectifiquen” una propuesta que, a su juicio, está “en las antípodas de la ley de turismo”, que marca que las medidas se dialoguen con el sector. La patronal hotelera de Benidorm, Hosbec, se ha mostrado igual de beligerante que Colomer, pero otros colectivos del sector como las Kellys (las camareras de piso), reclaman una contribución del visitante para mejorar sus condiciones de trabajo o las del municipio turístico.

Colomer ha desplegado su argumentario aduciendo que la coyuntura es distinta hoy a cuando se planteó la tasa y señalando los efectos de la pandemia en la oferta y la demanda de alojamientos, la crisis económica posterior, la inflación, el coste de la energía y otros efectos derivados de la guerra en Ucrania. “Son situaciones sobrevenidas que deberían inspirar la voluntad de repensar y reflexionar”, apunta el responsable de Turismo, que recuerda que el Gobierno autonómico y el Consell han abogado, de forma puntual, por la reducción de algunos impuestos. “El sector que más ha perdido”, defiende, “no debería estar en la diana fiscal”.

Sin embargo, los datos de pernoctaciones y visitantes que manejan ayuntamientos como el de Valencia apuntan a una recuperación del sector. Según las cifras de Visit Valencia, la ciudad registró el pasado mes de abril 197.000 viajeros, tan solo 600 menos que en abril de 2019, y 493.000 pernoctaciones, 15.000 más que en el mismo mes de hace tres años. En el acumulado de enero a abril de este ejercicio, han llegado 629.900 de visitantes, 22.000 menos que en 2019, y se han producido 1,45 millones de pernoctaciones, 5.000 menos que en 2019.

Colomer considera que la propuesta, que será de aplicación voluntaria en los ayuntamientos, “altera la viabilidad del sector”, “rompe la unidad del mercado” y puede ser perjudicial para los modelos diversos de turismo en la Comunitat Valenciana. “Que sea voluntaria y local no ha generado tranquilidad en el sector”, comentado Colomer. Para el responsable autonómico, el problema fiscal del turismo se debe centrar en la “oferta clandestina”, que es, según sus datos, superior a la mitad. “Los caladeros de ingresos más importante están ahí”, apuntaba, para resaltar que la administración tiene muchas dificultades para hacer aflorar el intrusismo y el fraude fiscal en los alojamientos. “Dar luz verde a esta propuesta sabiendo que te dejas fuera a los malos, a los que tienen una gran deuda pendiente con el interés general, me preocupa”, concluyó el socialista.

El secretario autonómico de Turismo de la Generalitat Valenciana, Francesc Colomer, ya no sabe qué más decir cuando le preguntan por la tasa turística. El responsable del Ejecutivo en materia de Turismo se arrancaba este lunes a recitar la canción Ojalá, de Silvio Rodríguez, al inicio de su comparecencia en las Corts Valencianes, solicitada por todos los grupos parlamentarios, para conocer, una vez más, su posición sobre este tributo.

El dirigente socialista siempre se ha mostrado contrario a este gravamen que impulsan sus socios de gobierno para paliar los efectos negativos del sector, y en esta comparecencia, reafirmaba: “Continuo pensando que es un error”. Llegados aquí, asumía, solo queda pedir “ojalá pase algo” citando la canción de Silvio Rodríguez: “Ojalá pase algo que nos haga rectificar porque son muchos años causando perturbación y malestar en el seno del sector”.