València pierde 144 viviendas para el parque público al dejar caducar un procedimiento de compra preferente
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El Ayuntamiento de València pierde para el parque público 144 viviendas protegidas de nueva construcción al dejar caducar un procedimiento. El consistorio de María José Catalá, que ha hecho del cuestionado sistema de permutas de suelo su modelo de vivienda, firmó un acuerdo con una constructora por el que cedía varios solares públicos en la Fuente de San Luis a cambio de que la mercantil entregara ya construido un edificio y la compra preferente de otro.
El acuerdo suscrito en 2024 con la promotora inmobiliaria Cap Salou implica la cesión de cuatro parcelas públicas, con capacidad para 400 pisos, a cambio de un bloque de 86 viviendas para el Ayuntamiento, e incorporaba un apartado en el que se establecía el derecho de adquisición preferente para el consistorio sobre las viviendas protegidas de régimen general que se edificaran en esos terrenos públicos, unas 144. El acuerdo daba un plazo de cuatro meses desde la concesión de la licencia de edificación para que el Ayuntamiento iniciara el procedimiento.
Según la resolución, adelantada por el diario Levante y a la que ha tenido acceso elDiario.es, el 31 de julio la comisión de Urbanismo acordó dar por caducado el procedimiento para la adquisición preferente, dado que había pasado el plazo sin que se realizara esta acción. Es decir, sobre suelo público se construirán 400 viviendas de gestión privada y las 144 viviendas protegidas pasarán a estar gestionadas por la misma constructora. El inmueble ofrecido en permuta, las 86 viviendas construidas (con garajes y trasteros), se valoran en 20,6 millones de euros, según el acuerdo. Esta permuta fue llevada a Antifraude y al contencioso por el PSPV.
El PP se ha mostrado poco partidario de la compra por tanteo y retracto, un sistema que impulsó Unidas Podemos en el Gobierno valenciano la pasada legislatura y que permitió incorporar viviendas públicas hasta por un euro. Los populares valencianos apuestan en su lugar por la construcción a través de permutas -cambiar suelo edificable por viviendas ya construidas-, un método de privatización de la vivienda protegida que reduce la transparencia.
La coalición Compromís ha denunciado que la operación se deje caer sin que conste “ningún informe, valoración ni evaluación” ni tampoco “su impacto en el interés general”. El concejal de Compromís Ferran Puchades critica que “se haga perder al patrimonio municipal” suelo y viviendas. El concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha respondido tachando de “cínicos” a los valencianistas: “Renunciaron a más de 800 viviendas con derecho de tanteo y retracto y ahora reclaman lo que ellos no hicieron”. El edil no explica por qué han dejado caducar el proceso.