Entidades sociales protestan en el circuito urbano de Fórmula 1 de València ante el futuro desalojo
Entidades sociales, respaldadas por los partidos de izquierdas en la ciudad, se movilizan en apoyo de las personas que viven en el poblado chabolista de la Fórmula 1 de València. La plataforma en Solidaridad con los residentes en el antiguo circuito convocó una protesta-guardia ante un posible desalojo del casi millar de personas que habitan esta zona en condiciones de gran vulnerabilidad. Sobre estos terrenos se construirá el PAI del Grao, miles de viviendas a cargo de la firma Atitlan, y las plataformas sociales temen un gran desalojo que agrave la situación de estas personas, la mayoría de ellos migrantes.
La candidata de Compromís a la Alcaldía de València, Mónica Oltra, y el portavoz del PSPV-PSOE en el Ayuntamiento de la capital, Borja Sanjuan, han participado junto a sus concejales en un acto “ante la amenaza de un desalojo” en este asentamiento. Desde hace días circula información sobre un hipotético desalojo para este jueves, un extremo que fuentes de la delegación del Gobierno y de la Policía Local de València han negado. Estas fuentes recuerdan que para que se produzca un desalojo debe llegar una orden judicial.
La portavoz de València és Refugi, Ana Isabel Martínez, entidad que se encarga de velar por estas personas sinhogar, ha explicado que se trata de una extensión de 24 hectáreas donde hay unas 400 chabolas y viven 800 personas, algunas de ellas que han sufrido desalojos, “muchas españolas” y familias con menores, así como personas que están trabajando y han tenido que decidir entre “pagar techo o comida”.
Oltra cuestiona el modelo de ciudad de la alcaldesa María José Catalá, que “solo atiende a la especulación y a los intereses de los más ricos, y que abandona a su suerte a su gente”. Un modelo de ciudad, ha criticado, “que no cuida a la gente”.
La dirigente de Compromís ha reclamado una solución habitacional para estas personas en condiciones dignas, y ha lamentado que hay personas que trabajan y tienen que volver al terminar a sus chabolas porque las políticas de alquiler y de vivienda están orientadas “a que algunos ganen mucho dinero”, pues en el PAI proyectado la vivienda más barata costará 320.000 euros, una cantidad que no puede asumir un trabajador que gana el salario mínimo. En este sentido, Oltra ha criticado que el PP y Vox no apliquen la ley de vivienda de 2023 y se promueva un PAI que “hará que las viviendas se las queden fondos de inversión extranjeros y personas ricas”.
Por su parte, el portavoz socialista ha exigido respeto a las garantías judiciales de cualquier persona que resida en la ciudad y ha dicho que el Ayuntamiento distingue entre “personas, y personas sin hogar”. Sobre el PAI, Sanjuan reclama que se retrase su ejecución hasta encontrar una salida digna. Catalá tiene que paralizar el PAI del Grao hasta garantizar una alternativa a quienes viven en el asentamiento, señala el PSPV.