Vox riega en el Ayuntamiento a la RACV con 14.000 euros para un juego de mesa de “cultura emprendedora” sobre la historia del Reino de València
El Ayuntamiento de València sigue regando a la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV), el ente que promueve una normativa lingüística al margen de la doctrina filológica. A los 75.000 euros de subvención que otorgó la concejalía de Cultura (PP), con el fin de la difusión de actividades culturales, se suma ahora una partida de 14.000 euros que parte de la concejalía de Emprendimiento, a cargo de Vox, para desarrollar un juego de mesa.
El departamento que dirige José Gosálbez autoriza una partida para “la creación de un juego de mesa innovador que utiliza la historia del Reino de Valencia como hilo conductor para transmitir valores y actitudes emprendedoras de forma lúdica y participativa”. En la memoria, “se plantea como una iniciativa emprendedora que combina creatividad, innovación y producción de contenido propio, con el objetivo de trasladar valores y actitudes vinculadas al emprendimiento a los usuarios”.
El juego de mesa, un recorrido por tablero que requiere superar pruebas y preguntas, busca “estimular la capacidad de análisis y toma de decisiones de los jugadores mediante preguntas y situaciones inspiradas en modelos históricos de emprendimiento”. Así, prosigue la memoria “cada casilla del tablero y cada carta del juego no solo aportan conocimiento histórico, sino que plantean al jugador la reflexión sobre cómo aquellas soluciones del pasado pueden trasladarse, adaptarse o compararse con modelos de emprendimiento actuales”.
Para desarrollarlo, la RACV ha creado una comisión de seguimiento del juego, que incluye una supervisión del contenido lingüístico y del “uso correcto de la Lengua Valenciana”. La RACV tiene sus propias normas ortográficas, no aceptadas por las entidades científicas como la Academia de la Llengua Valenciana.
El concejal de Compromís Ferran Puchades denuncia: “Asistimos a un nuevo acto de hipocresía valencianòfoba del gobierno municipal encabezado por la señora Català y ejecutado por su protegido, el concejal José Gosálbez. Mientras, como concejal de Parques y Jardines está eliminando la presencia del valenciano en toda su señalética, vulnerando de manera clara la legalidad sobre la cooficialidad del valenciano, por otro lado, regala 14.000€ de dinero público a una entidad que tiene como objetivo hacer del valenciano un patois inútil y sin referente científico que solo busca crear conflicto sobre la utilización de nuestra lengua propia y genuina”.