Prurito anal persistente: siete razones para no ignorarlo

Prúrito anal persistente

No hay problema gastrointestinal que no nos ponga en evidencia en más de una ocasión. De todos ellos, el prurito anal persistente, un problema que se produce al final del tracto gastrointestinal, es uno de los más molestos. 

¿Qué dicen nuestras cacas sobre nuestra salud?

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Aunque no existen datos epidemiológicos fiables sobre su incidencia (a menudo es una simple molestia que no acaba en una consulta médica) se calcula que esta puede rondar del 1% al 5%, más frecuente en hombres que en mujeres, sobre todo entre los 40-50 años.

El prurito anal puede ser primario o idiopático y secundario. El primero, el más habitual (un 50-90% de casos) no tiene ninguna causa subyacente. El secundario puede estar provocado por varias causas que no deben pasarse por alto.

En cualquiera de ellos, los síntomas más habituales suelen ser picor constante (sobre todo por la noche), irritación en la zona anal, sensación de quemazón en el ano o trastornos del sueño en pacientes con casos avanzados. En cualquier caso, es tan molesto que puede alterar la vida de quien lo sufre.

Motivos para no ignorarlo 

Detrás de este molesto picor suele haber causas inofensivas como una mala higiene. Son raras las ocasiones en las que es un signo de una afección médica grave. Pero no por ello debemos eludir este picor, sobre todo si es persistente en el tiempo, porque puede estar relacionada con una afección de la piel u otro problema de salud que requiera tratamiento médico como:

  1. Dermatitis de contacto: el contacto con una sustancia que irrita la piel provoca un sarpullido o una reacción alérgica localizada. Esto puede estar provocado por la exposición a jabones fuertes, detergentes de ropa, lociones corporales o perfumes.
  2. Enfermedades de transmisión sexual: cualquier infección en el recto, incluidas las enfermedades de transmisión sexual, puede causar picor en el ano.
  3. VPH: También las verrugas anales causadas por el virus del papiloma humano (VPH) son otra posible causa.
  4. Parásitos: También los motivos parasitarios como lombrices intestinales o la candidiasis rectal. Aunque los síntomas pueden diferir, el picor es común en todas ellas.
  5. Hemorroides: aunque se asocian con dolor o una sensación de ardor alrededor del ano, el picor también puede ser un síntoma. Y, aunque los vasos sanguíneos inflamados no suelen ser peligrosos, sí pueden causar una gran incomodidad. En la mayoría de los casos están causadas por estreñimiento crónico o diarrea.
  6. Fisuras anales: estos pequeños desgarros en el revestimiento del recto y el ano también pueden provocar molestias graves y picazón. A menudo ocurren como resultado de estreñimiento severo, diarrea crónica o sexo anal.
  7. Cáncer de ano: el prurito anal, además del sangrado, el dolor en el área del ano o la presencia de una masa o un bulto en el canal del ano, puede ser un síntoma del cáncer de ano, según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), en concreto, en un 20-30% de los casos. La AECC aconseja descartar un cáncer cuando los síntomas son persistentes y se agravan con el tiempo.

Es importante, por tanto, consultar con el médico si el picor es intenso, hay sangrado anal, el área parece estar infectada y no hay una causa clara de lo que está provocando el picor persistente.

La alimentación también puede causar prurito anal

Además de todas estas afecciones médicas, el estilo de vida puede influenciar en la aparición de picor alrededor del ano, y los alimentos juegan un papel importante. Lo que comemos y bebemos también está implicado.

Los productos más involucrados son las salsas picantes, las frutas cítricas, los tomates, las bebidas con cafeína, los productos lácteos e incluso el chocolate, identificados todos ellos como irritantes potenciales. Algunas investigaciones afirman que el picor disminuye al cabo de 14 días de evitar estos alimentos.

¿Se puede prevenir el prurito anal?

Eliminar o disminuir los factores que favorecen el prurito es posible con una serie de medidas simples como las que apunta la Asociación Española de Coloproctología (AECP):

  • Lavar la zona anal con jabón neutro y secar suavemente (evitar el papel, si es posible) después de la defecación. La zona debe quedar limpia y seca.
  • Evitar rascar la zona porque esto solo aliviará el picor de manera transitoria, pudiendo además complicar la situación. 
  • No aplicar pomadas ni supositorios.
  • Seguir una alimentación rica en fibra (fruta y verduras) para evitar el estreñimiento. Prescindir de alimentos que aumentan el picor como especias, cerveza, café y alimentos ácidos.
  • Usar ropa interior no ajustada de algodón (evitar tangas y pantalones ajustados).
  • Evitar la sudoración y calor excesivos.

El tratamiento dependerá de la causa del problema. Puede incluir desde tomar estas medidas de cuidado personal, la medicación tópica con esteroides en forma de crema para aliviar el picor o la toma de antibióticos o antifúngicos (solo en el caso de que haya infección) o la toma de antihistamínicos por la noche, que prescribirá el médico.

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Publicado el
21 de septiembre de 2021 - 06:00 h

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