Hemorroides: alimentos y hábitos que las disminuyen y otros que las aumentan

Hemorroides

Marta Chavarrías

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Las hemorroides, conocidas también como almorranas, son vasos sanguíneos que se agrandan dentro y alrededor del ano y parte inferior del recto. Los tejidos que sostienen los vasos se estiran y, como resultado, estos se expanden, las paredes se adelgazan y se produce sangrado. Cuando el estiramiento y la presión continúan, los vasos debilitados sobresalen.

Todo ello se traduce en algunos síntomas como picazón anal, uno o más bultos cerca del ano y dolor, especialmente al sentarse (si son externas) y sangre en las heces o el papel higiénico (si son internas). Esto puede afectar a cualquier persona, pero sobre todo a aquellas de entre 45 y 65 años.

Calcular su incidencia es complicado porque la mayoría de los pacientes no buscan atención médica. Los diferentes estudios y la edad de población estudiada es variable y los datos oscilan entre el 4% y el 86%. Aunque las hemorroides pueden ser particularmente molestas y dolorosas si son recurrentes, no constituyen un riesgo y los síntomas suelen desaparecer en unos días.

Los tres principales formas de evitar las hemorroides

Si bien la causa exacta no se conoce bien en todos los casos de hemorroides, sí se asocian con condiciones que aumentan la presión dentro del abdomen que se transmite a la región anal. Algunas de estas circunstancias incluyen el esfuerzo que realizamos durante las deposiciones, el estreñimiento, la diarrea, la obesidad, durante el embarazo y patrones intestinales irregulares.

La piedra angular del tratamiento suele basarse en el cambio en la dieta y en el estilo de vida.

  • Llevar una dieta rica en fibra: la fibra es una gran aliada para evitar el estreñimiento y el endurecimiento de las heces. Los alimentos ricos en fibra incluyen frutas como bayas, aguacates y peras (sobre todo si se consumen con piel). El brócoli, las alcachofas y las coles de Bruselas son verduras que pueden aumentar la ingesta de fibra. Los cereales integrales como el arroz, la quinoa y la avena también nos ayudarán. Otra manera de obtener fibra es la ingesta de legumbres como lentejas. En general, se recomiendan de 25 a 30 gramos de fibra por día.
  • Actividad física diaria: estar sentado o parado durante periodos prolongados ejerce presión sobre las venas. La actividad aeróbica moderada al día, de unos 20-30 minutos, puede ayudar a mantener las deposiciones regulares porque estas se mueven a través del intestino. Además, la actividad física contribuye a perder peso, un factor asociado también a la formación de hemorroides.
  • Ingesta de líquidos: beber sobre todo agua y otros líquidos, como jugos de fruta y sopas claras, pueden ayudar a que la fibra de la dieta funcione mejor. Es recomendable beber de seis a ocho vasos de líquido, preferiblemente agua, todos los días. Las bebidas con cafeína y el alcohol tienden a deshidratar, por tanto, no nos ayudarán para este fin.

El objetivo de estas tres medidas es evitar tanto las heces muy duras como la diarrea, al tiempo que se consigue un tipo de heces blandas.

Otras medidas que podemos hacer en casa

  • Evitar alimentos picantes: como hemos visto, la alimentación tiene un importante impacto en la prevención de las hemorroides. Y también lo tiene como posible causa. Una dieta rica en alimentos procesados o el consumo de productos picantes como…
  • No realizar esfuerzos: adoptar buenos hábitos al ir al baño, como no esforzarse ni permanecer en el inodoro durante un periodo prolongado de tiempo. El esfuerzo puede ejercer una presión excesiva sobre las venas y esto llevar directamente a la formación de hemorroides.
  • No retrasar el momento de ir al baño: ir al baño cuando se sienta la necesidad y no retrasar el momento de hacerlo es otra de las claves para prevenir las hemorroides. Dejar pasar el momento puede dificultar la evacuación de las heces porque estas pueden retroceder, lo que aumenta la presión y el esfuerzo. Es importante también establecer un hábito intestinal regular, es decir, programar una hora determinada cada día para ir al baño, como después de comer.

Si los síntomas no desaparecen en unos días, debe consultarse con el médico, que descartará otros posibles problemas del tracto digestivo y enfermedades intestinales.

Alivio de las hemorroides

Si, pese a todo, no conseguimos evitar que aparezcan las hemorroides, algunas medidas que nos ayudarán a aliviar el dolor son:

  • Higiene local: es muy importante limpiarse bien después de ir al baño. Es recomendable usar papel higiénico sin perfume y humedecerlo debajo del grifo. También pueden usarse toallitas desechables.
  • Tomar baños de agua tibia durante 10 a 20 minutos, varias veces al día para ayudar al proceso de curación. Consiste en sentarse en agua tibia con las rodillas levantadas. El agua ayuda a disminuir el dolor mientras aumenta el flujo de sangre en la zona. Esto ayuda a encoger las venas hinchadas.

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