Patatas a la importancia: así puedes hacer las tres versiones de esta receta clásica de Palencia

Las patatas a la importancia son mucho más que una receta. Hablamos de memoria familiar convertida en plato. Con un puñado de ingredientes sencillos —como son patata, huevo, harina y un buen caldo— se consigue una elaboración que sigue conquistando paladares generación tras generación. Su origen se remonta a Palencia, en Castilla y León, allá por los años 40, en plena posguerra, cuando la escasez obligaba a sacarle el máximo partido a lo poco que había en la despensa.

Con el paso de las décadas, la receta viajó por toda España y se fue adaptando a los gustos de cada casa. Ese recorrido explica que hoy existan variaciones respecto a la fórmula original, aunque la versión clásica —patatas rebozadas en huevo y harina, fritas y después cocinadas en una salsa de ajo, perejil y vino blanco o caldo— sigue siendo, con diferencia, la más extendida.

Lo interesante de este plato es su versatilidad, tanto en ingredientes como en técnica. Puede prepararse en la opción más tradicional que es la sartén, en freidora de aire para aligerar la receta, o en horno, una alternativa cada vez más habitual para quienes buscan reducir grasas sin renunciar al sabor.

Con esa idea de versatilidad como hilo conductor, proponemos tres formas distintas de preparar las patatas a la importancia. La primera respeta al máximo la elaboración de siempre. La segunda suma jamón y cambia la fritura convencional por la freidora de aire, ganando en ligereza. Y la tercera incorpora champiñones y se decanta por el horno. Tres caminos que parten de una misma raíz y demuestran que hasta los recetarios de las abuelas admiten, de vez en cuando, alguna que otra licencia.

Patatas a la importancia tradicionales

Ingredientes:

  • 800 gramos de patatas
  • Dos huevos
  • 100 gramos de cebolla
  • Dos dientes de ajo
  • 300 mililitros de aceite de oliva virgen extra
  • 125 mililitros de vino blanco
  • 50 gramos de harina
  • 500 mililitros de caldo de verduras
  • Azafrán
  • Perejil
  • Sal

Elaboración:

  1. Comenzamos con el ingrediente principal: la patata. Las lavamos con abundante agua para retirar los restos de tierra. A continuación, las pelamos y cortamos en rodajas con un grosor de aproximadamente un centímetro. Es importante que las piezas tengan un corte homogéneo para que se hagan de manera uniforme. Mientras realizamos este paso vertemos una sartén con los 45 mililitros de aceite de oliva virgen extra y la ponemos a fuego lento.
  2. Una vez tengamos las patatas preparadas y el aceite caliente, damos comienzo al segundo paso. En un recipiente vertemos la harina, en otro añadimos los huevos y los batimos. Las rebozamos, primero las pasamos por la harina y seguidamente por el huevo. Subimos el fuego al máximo y vamos friendo las patatas poco a poco. Una vez las piezas estén doradas por fuera, las retiramos de la sartén y las reservamos en una fuente de cristal decorada con papel de cocina para que absorba el aceite sobrante. Es importante que solo la parte del rebozado se haga, la cocción completa se consigue posteriormente.
  3. Ahora preparamos el majado con el ajo, medio gramo de azafrán, varias hojas de perejil y una pizca de sal. Picamos todos los ingredientes en el mortero y una vez tengamos hasta obtener una pasta homogénea y la reservamos.
  4. A continuación, pelamos y picamos la cebolla en trozos pequeños. La sofreímos en una cazuela con el aceite que hemos usado para freír las patatas. Cuando comience a adquirir un tono dorado, vertemos una cucharada de harina y removemos durante un minuto. Añadimos el majado y mezclamos energéticamente con el sofrito. Introducimos el vino blanco y removemos hasta que el alcohol se evapore. En ese instante incorporamos el caldo de verduras y repetimos el mismo proceso hasta conseguir una salsa ligera y homogénea.
  5. Cuando la salsa empiece a hervir, introducimos las patatas de forma ordenada. Bajamos el fuego y dejamos que se cocinen durante 25 minutos o hasta que su interior esté tierno. Para evitar se peguen en la base moveremos la cazuela suevamente, ya que si usamos una espátula el rebozado puede romperse. Cuando comprobemos que el interior del tubérculo está tierno, retiramos del fuego, dejamos reposar un minuto y emplatamos con la receta aún caliente.

Patatas a la importancia con jamón

Ingredientes:

  • 800 gramos de patatas
  • Dos huevos
  • 100 gramos de cebolla
  • Dos dientes de ajo
  • 100 gramos de harina
  • 100 gramos de jamón serrano en taquitos
  • 45 mililitros de aceite de oliva virgen extra
  • 125 mililitros de vino blanco
  • 500 mililitros de caldo de verduras
  • Azafrán
  • Perejil fresco
  • Sal

Elaboración:

  1. Comenzamos preparando las patatas. Las lavamos, pelamos y cortamos en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor, procurando que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme. A continuación preparamos el rebozado como en el paso anterior.
  2. Después, colocamos las patatas en la cesta de la freidora de aire sin amontonarlas. Las rociamos ligeramente con aceite de oliva virgen extra. Las cocinamos a 200 °C durante unos 10 minutos. Pasado este tiempo, les damos la vuelta y continuamos la cocción durante otros 5-8 minutos, cuando el rebozado esté dorado, las retiramos y reservamos. Mientras tanto, preparamos el majado de igual manera que la primera receta.
  3. Ahora, introducimos la cebolla picada y una cucharada de aceite en un recipiente apto para la freidora de aire. Cocinamos a 180 °C durante cinco minutos. Añadimos los taquitos de jamón y cocinamos durante otros dos minutos. Añadimos el vino blanco y cocinamos otros tres minutos para que se evapore el alcohol. Incorporamos el caldo de verduras y mezclamos hasta integrar todos los ingredientes.
  4. Introducimos las patatas rebozadas en el recipiente, procurando que queden parcialmente cubiertas por la salsa. Cocinamos a 170 °C durante 25 minutos, hasta que la patata esté tierna en su interior. Cuando al pinchar una patata veamos que está tierna, retiramos el recipiente de la freidora de aire ya estarían listas para ser emplatadas.

Patatas a la importancia con champiñones

Ingredientes:

  • 800 gramos de patatas
  • Dos huevos
  • 100 gramos de cebolla
  • 200 gramos de champiñones
  • Dos dientes de ajo
  • 100 gramos de harina
  • 45 mililitros de aceite de oliva virgen extra
  • 125 mililitros de vino blanco
  • 500 mililitros de caldo de verduras
  • Azafrán
  • Perejil fresco
  • Sal

Elaboración:

  1. Lavamos, pelamos y cortamos las patatas en rodajas de aproximadamente un centímetro. Las pasamos primero por harina y después por huevo batido. Colocamos las patatas sobre una bandeja cubierta con papel de horno, las rociamos con aceite y las horneamos a 200 °C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de la cocción, hasta que el rebozado esté dorado.
  2. Mientras tanto, preparamos el majado con los ajos, el azafrán, el perejil y una pizca de sal. Picamos la cebolla y los champiñones y los sofreímos en una cazuela apta para horno con un poco de aceite durante unos minutos.
  3. Añadimos una cucharada de harina y removemos. Incorporamos el majado y el vino blanco y dejamos cocinar durante dos minutos para que se evapore el alcohol. Vertemos el caldo y mezclamos hasta obtener una salsa homogénea.
  4. Introducimos las patatas en la cazuela y horneamos a 180 °C durante 25 minutos, hasta que estén tiernas y hayan absorbido parte de la salsa. Dejamos reposar unos minutos antes de servir.