Albóndigas de bacalao con patatas y verduras: un plato único y lleno de sabor para disfrutar
Si buscamos una forma diferente de incorporar el pescado a nuestro menú semanal, más allá de las recetas clásicas a la plancha o al horno, una alternativa original y muy apetecible es preparar albóndigas de bacalao. Este formato no solo resulta atractivo, sino que además permite elaborar un guiso sabroso, caliente y reconfortante, ideal para los días fríos. Podemos acompañarlas con patatas y las verduras que tengamos a mano en casa logrando así un plato completo y equilibrado.
En este sentido, conviene aprovechar los productos de temporada, ya que durante estas semanas muchas verduras se encuentran en su mejor momento. Entre ellas destacan la coliflor, el brócoli o el repollo, que combinan a la perfección con platos de cuchara. A estas se suman otras hortalizas típicas del invierno como la zanahoria, la alcachofa o el puerro, que aportan sabor, textura y valor nutricional.
Muchas personas piensan que preparar albóndigas, ya sean de carne o de pescado, requiere grandes dotes culinarias o una técnica muy avanzada. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Aunque pueda parecer un proceso laborioso, con un poco de paciencia, algunos ingredientes básicos, especias al gusto y nuestras propias manos, es posible obtener un resultado delicioso. El secreto está en trabajar bien la mezcla y darles forma con cuidado, para conseguir unas albóndigas tiernas que se deshagan desde el primer bocado.
El ingrediente estrella de esta receta es el bacalao, un pescado especialmente interesante en esta época del año. Comprar bacalao entero o mitades suele ser bastante económico, además de tratarse de un alimento bajo en grasa y una gran fuente de proteínas, vitaminas como la B6 y B12 y minerales como el potasio y el fósforo, según la Fundación Española de la Nutrición (FEN).
Por otro lado, este tipo de preparación permite múltiples variaciones. Podemos añadir hierbas aromáticas, un sofrito casero o incluso un toque de especias para personalizar el plato según nuestros gustos. Asimismo, es una forma ideal para introducir el pescado en la dieta de quienes suelen rechazarlo, especialmente los más pequeños, ya que su textura y sabor resultan más suaves y agradables.
La receta de albóndigas de bacalao
El guiso de albóndigas de bacalao con patatas y verduras es una receta sencilla y fácil de preparar, además, resulta muy práctica, puesto que puede incluirse sin dificultad en el menú semanal. Asimismo, combina ingredientes básicos y nutritivos, ofreciendo un plato completo. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
- 450 gramos de bacalao desalado
- 250 gramos de cebollas
- 20 gramos de dientes de ajo
- Harina
- Pan rallado
- Tres cucharadas soperas colmadas de avellanas peladas
- Media taza de vino oloroso
- 600 gramos de patatas, alrededor de cuatro o cinco unidades
- 450 gramos de coliflor
- 150 gramos de zanahorias
- Cuatro ramitas de perejil
- Media docena de huevos
- Un litro de fumet
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
Una vez que tenemos todos los ingredientes preparados, podemos comenzar con la elaboración de la receta. En primer lugar, preparamos el bacalao para las albóndigas. Para ello, lo enjuagamos bajo el grifo con el fin de eliminar cualquier impureza y, a continuación, lo secamos bien para retirar el exceso de agua.
Seguidamente, con ayuda de un cuchillo, le quitamos la piel y las posibles espinas. Después, lo desmenuzamos o lo picamos finamente, pudiendo utilizar un robot de cocina para facilitar este paso. A continuación, pelamos la cebolla y el ajo y los picamos muy finos. Del mismo modo, lavamos el perejil y lo picamos. En un bol amplio, cascamos los huevos y los batimos ligeramente.
Luego, incorporamos el bacalao, la mitad de la cebolla picada, el ajo, parte del perejil, el pan rallado, un poco de aceite y una pizca de sal y pimienta. Mezclamos bien todos los ingredientes y amasamos con las manos hasta obtener una masa homogénea. Y seguidamente tomamos pequeñas porciones de la masa con las manos ligeramente untadas en aceite para evitar que se pegue y formamos las albóndigas. En un bol aparte, colocamos harina y enharinamos suavemente las albóndigas.
Calentamos abundante aceite en una sartén y, cuando esté bien caliente, las freímos hasta que estén doradas por fuera. Una vez listas, las retiramos y las dejamos escurrir sobre papel de cocina reservándolas.
Por otro lado, cocemos los huevos en una olla con agua durante diez minutos. Pasado ese tiempo, los refrescamos, les quitamos la cáscara y los cortamos en cuartos. En una sartén sin aceite, tostamos las avellanas con cuidado de que no se quemen. Luego, las machamos en un mortero con un poco de caldo y las reservamos. A continuación, pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en trozos medianos. Limpiamos y lavamos la coliflor y las separamos en ramitas. Asimismo, pelamos la zanahoria, la lavamos y la cortamos en rodajas.
Mientras tanto, calentamos un poco de aceite en una cazuela y rehogamos la cebolla y el ajo restante durante unos cinco minutos. Después, añadimos la zanahoria y la patata y sofreímos todo junto durante un par de minutos, removiendo de vez en cuando. A continuación, vertemos el vino y dejamos que se reduzca a la mitad. Seguidamente, incorporamos el fumet y dejamos cocer durante unos veinte minutos.
Transcurrido este tiempo, añadimos las albóndigas, la coliflor y las avellanas machacadas. Rectificamos de sal si es necesario y cocemos todo junto durante diez minutos más. Finalmente, servimos el plato acompañado de los huevos cocidos y espolvoreamos el resto de perejil por encima.
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