Cómo Angelina Jolie convirtió su experiencia con el cáncer de mama en motor de cambio: “Otras mujeres no pueden elegir”
Después de que su abuela y su madre murieran por cáncer de mama, Angelina Jolie decidió hacerse unas pruebas genéticas. Tras comprobar los resultados, se sometió a una doble mastectomía preventiva (extirpación del tejido mamario) y a la extracción bilateral de los ovarios y de las trompas de Falopio. Cuando la actriz lo hizo público en 2013, generó lo que posteriormente fue calificado como el 'efecto Jolie', por la conciencia que generó y el notable aumento del número de mujeres que siguieron sus pasos haciéndose los estudios pertinentes y posteriores intervenciones quirúrgicas.
Alcanzado 2025, la intérprete aceptó interpretar a Maxime Walker, la protagonista de la película Couture, que llega este viernes a las salas; una directora de cine a la que, trabajando en la Semana de la Moda de París, le diagnostican un cáncer de mama. Alice Winocour (Próxima), autora del filme, eligió a Jolie para el papel precisamente por su experiencia con la enfermedad: “Quería a alguien que tuviera un vínculo muy íntimo”.
La intérprete aceptó y apostó por incorporarse igualmente como productora. Durante el rodaje tuvo muy presente a su familia, ya que aportó como atrezo de su personaje un collar de su propia madre. “Ojalá ella hubiera tenido esta comunidad, pudiera hablarlo de forma tan abierta como yo ahora”, reconoció una Jolie emocionada en la presentación del filme en el último Festival de San Sebastián, “y ojalá la gente responda con delicadeza y no se sienta sola”. “Otras mujeres no pueden elegir”, afirmó sobre su caso en concreto, reconociéndose en una posición privilegiada que no todo el mundo se puede permitir.
La enfermedad no excluye el deseo
Durante la película, Maxime mantiene relaciones sexuales con uno de sus compañeros de equipo, encarnado por el actor francés Louis Garrel; en la escena más conmovedora del largometraje. “Las relaciones sexuales están tal y como ella quiso mostrarlo. Ese cómo era para las mujeres vivir esos momentos de la enfermedad y al mismo tiempo poder disfrutar de una historia de amor”, comparte con elDiario.es la directora Alice Wincour. “Las mujeres no se definen por el cáncer, siguen siendo atractivas, siguen siendo mujeres aunque pasen por momentos difíciles”.
Louis Garrel añade que precisamente uno de los pilares de Couture es precisamente eso, “mostrar que la vinculación entre el cáncer y la enfermedad no excluye al deseo”. Directora e intérprete resaltan la química que se generó entre ambos para grabar esta secuencia. “Ella quería hacer algo bastante crudo porque era justo para la película, porque es la historia de una mujer que va a perder su pecho, y que de manera natural no por ello va a renunciar a su sexualidad”, explica el francés.
Para el actor era importante que el filme no cayera en convencionalismos al retratar la enfermedad, ya que considera que en muchas ocasiones se tiende a “un tono algo patético al intentar acabar con un poco de esperanza. Aquí lo que se quería desarrollar es cómo altera el cuerpo de una mujer cuando hay algo que quitar”. Y sin pasar por alto el miedo a la muerte con el que convive la protagonista.
Garrel alaba que su compañera de reparto lograra generar el 'efecto Jolie'. “El cine condiciona nuestros comportamientos. Que Angelina, el hecho de que una mujer tan impresionante, hiciera pública su experiencia, fue algo casi heroico”, alaba consciente de lo inspiradora que fue y cómo, al hablar de las pruebas e intervenciones a las que se había sometido, generó que muchas otras personas se sintieran igualmente capaces: “Si ella no ha perdido nada, ni su sex appeal ni su belleza ni carrera, 'yo también puedo hacerlo' fue la conclusión a la que llegaron muchas personas, y eso es magnífico”.
El universo de la moda como escenario
Maxime convive en la Semana de la Moda con otras mujeres que están buscando igualmente sus propios caminos y cambios que les permitan seguir avanzando en sus respectivas vidas, tanto personal como laboralmente. Una de ellas es Ada, que encarna en su debut en el cine Anyier Anei, una modelo de Sudán cuyo personaje está basado en su propia vida y que ha permitido ahondar en la experiencia dentro del mundo de la moda desde la perspectiva de una mujer africana. Su personaje convive entre desfiles y sesiones fotográficas con jóvenes de distintos lugares del mundo, incluida la Ucrania en guerra.
“En francés, la palabra 'couture' [alta costura] que da título a la película, significa también maestro. La idea era mostrar los hilos que hay detrás de los mundos reales y las palabras de las mujeres”, describe la directora Alice Wincour, al explicar la relevancia concedida en su filme a los vínculos que se generan entre tantos personajes femeninos. No importa que no se conozcan de antes ni que tengan necesariamente nada en común, entre ellas se tejen relaciones de las que sanan, acompañan y salvan; independientemente de las cicatrices que arrastra cada una.
Garrel, por su parte, destaca que el mapa de contextos, edades y cuerpos de las protagonistas de Couture, cuyo nexo es el mundo de la moda; es una muestra de cómo el arte no puede escapar de lo que sucede en el mundo en el que vivimos. “Es inevitable, está hecho por seres humanos. Modelos que vienen de todos los países, hay historias trágicas, países en los que hay guerra. Hay un contraste entre la ligereza de un desfile de moda formado por mujeres que vienen de países en los que la vida es un infierno”, valora.
El intérprete considera interesante que “dentro de que la moda puede no tener una ambición política, no puede alejarse, porque se nutre de personas que vienen de lugares distintos con sus propias historias”. Este fue uno de los motivos que le llevó a elegir participar en Couture, pero no el único. “No puedes elegir solo proyectos si cuentan algo del mundo, porque hay un placer del cine de extraerse de él para poder respirar. No hay una regla general sobre lo que debe ser el cine. Hay pelis políticas que son necesarias y de amor, que son políticas en cierto sentido, porque es lo que le interesa a la gente”, concluye defendiendo la existencia, participación y éxito de ambas.