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Estrenos de cine

‘Your Name.’, el clásico de culto cumple 10 años y confirma la promesa incumplida del anime de autor

Alberto Corona

21 de marzo de 2026 21:47 h

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La efeméride apunta a una década completa, pero no es exactamente así como lo vivimos en España. Your Name. llegó a los cines japoneses en el verano de 2016 y para cuando pudimos verla en nuestro país (bien avanzado el año siguiente) ya tenía a sus espaldas un provechoso recorrido internacional. Los titulares lo proclamaban con estruendo: este largometraje de Makoto Shinkai había desbancado a El viaje de Chihiro como la producción anime más taquillera de todos los tiempos. Your Name. terminaría su andadura con unos 405 millones de dólares, todo un récord en su día que Selecta Visión, su distribuidora, se propone festejar con el reestreno correspondiente.

Your Name. vuelve a cines españoles a partir del 20 de marzo. Y mueve a echar la vista atrás, a las promesas que el paso originario de la película por cines de todo el mundo parecía conjurar. El que Your Name. hubiera logrado destronar a El viaje de Chihiro implicaba grandes cosas. Por ejemplo, que ya no tenías que llamarte Hayao Miyazaki ni venir abanderado por el prestigioso Studio Ghibli para llamar la atención de un público masivo que trascendiera fronteras. En 2001, 15 años antes, El viaje de Chihiro había arrasado con las mejores expectativas de un modelo que —tras el reseñable triunfo de La princesa Mononoke, de los mismos artífices, en el 97— apuntaba a tocar techo. Con un Oso de Oro en Berlín y un Oscar a Mejor película animada de propina.

Sin embargo, la narrativa que lideraba el éxito de Your Name. era de lo más suculenta por cuanto surgía mientras la marca Ghibli andaba disolviéndose. Miyazaki e Isao Takahata, principales cineastas de la factoría, se habían despedido con El viento se levanta y El cuento de la princesa Kaguya (ambas estrenadas en 2013), así que Ghibli estaba inmerso en un angustioso dilema por la sucesión al que Shinkai habría respondido con el estruendoso éxito de su cuarto largometraje. Uno que le confirmaba como sucesor natural del sello Ghibli entre otras posibles alternativas que habían surgido dentro del medio en años previos. Mamoru Hosoda y Masaaki Yuasa, fundamentalmente.

A diez años de Your Name., entonces, cabe preguntarse en qué quedó todo. Si Shinkai, siguiendo los pasos del legendario Miyazaki, pudo impulsar un anime de autor con capacidad de arrasar en cines de todo el mundo… o todo se quedó en flor de un día. Diez años después el japonés ha estrenado dos películas posteriores a Your Name.El tiempo contigo (2019) y Suzume (2022)— culminando la llamada “Trilogía del Desastre”... pero no ha ocurrido mucho más. Antonio Rivera, investigador especializado en cultura popular japonesa, responde con total seguridad al interrogante de si llegó a consolidarse un anime de autor gracias a Your Name. “Definitivamente no”.

Lo que pudo ser y no fue

“Mi sensación es que Your Name. es el último gran taquillazo de anime de autor”, sostiene Rivera. Lo que había postulado Shinkai —en paralelo a los citados Hosoda y Yuasa y sin tanta lejanía con Miyazaki y Takahata, que habrían acaparado la impronta Ghibli— era la posibilidad de un anime de gran presupuesto capaz de ser identificado con un nombre propio que no perteneciera ni a una empresa ni a una franquicia multimedia. “Cuando Ghibli estrenaba películas periódicamente la tendencia iba encabezada por Miyazaki y compañía junto a algunas propiedades intelectuales, pero a partir de Your Name. los animes más taquilleros de cada año pertenecen a grandes sagas”.

No le falta razón. Hubo algún éxito entre medias —como los 192 millones que recaudó El tiempo contigo de Shinkai—, pero llegado 2020 todo cambió. La imagen que nos entregó la pandemia sobre el estado de salud del medio fue que, mientras Earwig y la bruja hundía en el fango el sello de Ghibli —con Goro Miyazaki, hijo del titán, abochornando a todo el mundo con una pobrísima animación 3D—, Guardianes de la noche: El tren infinito se convertía en la nueva película de animación japonesa más taquillera de la historia. Your Name. y El viaje de Chihiro fueron superadas por algo no muy distinto de una OVA: esos largos de “Original Video Animation” que antes complementaban el argumento de las series de anime, y ahora llevaban a la gente a los cines.

Pese a ser parte integral de una serie y lidiar con aforos limitados por el coronavirus, El tren infinito recaudó 486 millones de dólares. Y cuatro años después la cosa fue a más, con Guardianes de la noche: La fortaleza infinita convirtiéndose en el nuevo largometraje de anime más taquillero de todos los tiempos con 741 millones, reclamando su sitio en el top 10 mundial de 2025. Un ránking que, además, estaba encabezado por una producción china, Ne Zha 2, constatando a marchas forzadas un cambio decisivo dentro del mercado de los imaginarios globales

Un cambio que, sin duda, apela a Japón. Pero lo hace como industria cultural monolítica: algo perfectamente consumible y accesible desde un catálogo (que identificaríamos como Crunchyroll u otras plataformas de streaming) de opciones variopintas para conversos. “Ni siquiera hablamos de películas que surjan de franquicias, sino de obras que complementan series y no puedes ver sin estar al día de todo lo que ha venido antes”. Aparte de Guardianes de la noche, Rivera cita Jujutsu Kaisen o Chainsaw Man: todas franquicias multimedia que estrenan periódicamente sus películas y atraen mucha más gente a las salas que los pequeños estertores del anime autoral.

Porque los ha seguido habiendo, claro. Eventos como el regreso de Miyazaki con El chico y la garza en 2023, o nuevas películas de Hosoda —si bien Belle no funcionó mal, la Scarlet que estrenó hace poco en España ha pasado sin pena ni gloria— junto al propio Shinkai. Suzume, en 2022, culminaba el proyecto artístico de Your Name., y lo hizo en unas circunstancias tan excepcionales que venían a darle una legitimidad especial a la trilogía. Aceptando que no fue vanguardia de nada, sigue siendo interesante acudir a Your Name. por cómo dialogó con su época inmediata. Y más allá.

La nueva normalidad

“El cine de Shinkai habla de la asimilación psíquica, a un nivel más o menos colectivo, de los desastres. Y sobre todo de una especie de desastre convertido en paradigma”. La idea de Your Name. de que dos jóvenes intercambien los cuerpos tenía una holgada herencia occidental —la secuela de Ponte en mi lugar con Lindsay Lohan llegó el pasado verano, a fin de cuentas—, pero lo auténticamente decisivo era cómo sus destinos se entrelazaban alrededor de la inminencia de la destrucción de Itomori, pueblo natal de Mitsuha, por culpa de la caída de un cometa.

La Trilogía del Desastre que completan El tiempo contigo y Suzume está llena de potenciales catástrofes para enmarcar los romances juveniles que suelen obsesionar al cineasta. Y son catástrofes de inspiración obvia: el triple cataclismo que sufrió Japón en 2011, con el terremoto y el tsunami que condujeron a la explosión de Fukushima. Lo que ha hecho Shinkai desde entonces es escarbar en el trauma de la sociedad japonesa por lo ocurrido. “Más que de desastres concretos, indaga en la idea de que ‘vivimos en el desastre’. Y que no queda otra que convivir con él”.

El tiempo le daría la razón a Shinkai cuando, en 2020, estallara la crisis pandémica, y la experiencia vivida entonces le ayudara poco después a desarrollar Suzume. Algo que, por otra parte, no terminaría de suponer un punto de inflexión en la animación japonesa. La convivencia con el desastre se remonta dentro del anime a 1988, cuando se estrenaron dos clásicos del calibre de Akira y Mi vecino Totoro. Rivera apunta que ambos films, respectivamente, “representan el modo apocalíptico y el modo elegíaco”. La urgencia por sobrevivir en medio de la destrucción, compartimentada por una serenidad que se abre paso con sorprendente celeridad.

Rivera apunta que, desde fines de los 80, ha sido recurrente toparse con escenarios así en el medio (caso de Neon Genesis Evangelion), sin que por ello se desdibuje la lucidez de Shinkai. “El cine de Shinkai es la síntesis del modo apocalíptico y el modo elegíaco. Todas sus películas son Akira + Mi vecino Totoro”. ¿Y qué surge de esta combinación? Pues, desde luego, una estructura de sentimiento que Your Name. ha sabido abanderar mejor que la fallida consolidación de un anime de autor. Entre el covid, el ascenso de los nuevos fascismos y la inestabilidad geopolítica —todo acompañado del cambio climático—, resulta más fácil que nunca conectar con las ficciones de Shinkai.

Sobre todo por el extraño consuelo que facilitan. “Shinkai termina articulando una nostalgia por lo que se pierde tras esos desastres, pero no desde la exhortación a ‘volver atrás’ sino desde la asunción de haber perdido algo, un pasado inalcanzable que ya no existe. Simplemente hay que hacer las paces con esa pérdida”. Shinkai abrazaría así una sensibilidad que nos remite a Yasujiro Ozu, cuyo cine fue registrando los cambios nacionales —del campo a la ciudad, de la posguerra a la posmodernidad capitalista— sin hacer otra cosa que enarbolar un rictus melancólico ante ellos.

“Toca aceptar los ciclos autodestructivos del capitalismo y del sistema Tierra. Toca encontrar formas de vivir en esta nueva normalidad que quizá implique la muerte de toda una cultura… pero es lo que hay”. Itomori, al final de Your Name., sucumbe a la destrucción. No obstante el providencial intercambio de cuerpos de los protagonistas contribuye a una evacuación exitosa, y años después Taki, el protagonista masculino, se pregunta si no debería trabajar como arquitecto para prevenir nuevas catástrofes. Con esa tibia llamada a la resiliencia concluía Your Name. Y, de forma simultánea, buscaba prepararnos para lo que estaba por venir.