Dos ladrones roban tres cuadros de Renoir valorados en nueve millones de euros de un museo francés
Dos individuos robaron este martes cuatro obras de arte del museo Auguste Renoir de la localidad mediterránea Cagnes-sur-Mer, en el sureste de Francia, aunque una de ellas fue abandonada durante su huida, informó el alcalde de la localidad, Bryan Masson, en redes sociales.
La alarma del museo se activó a las 05:48 horas locales y cinco minutos después la Policía Municipal ya se encontraba en el lugar, según Masson, miembro del partido de extrema derecha Agrupación Nacional (RN).
Los dos sospechosos fueron detectados por las cámaras de videovigilancia y huyeron antes de la llegada de los agentes, dejando atrás una de las obras sustraídas. La Policía Municipal y la Policía Nacional permanecen movilizadas en el lugar y los autores son buscados activamente, mientras continúa la investigación.
“Atacar el museo Renoir es atacar una parte de la historia y del patrimonio de Cagnes-sur-Mer”, escribió Masson, que calificó los hechos de “particularmente graves”, ha comentado el alcalde. Este defendió, además, la necesidad de poner en marcha un plan de seguridad para los museos y de protección de las obras de arte de la ciudad.
Un ataque al patrimonio
El museo, creado en 1960 e instalado en el dominio de Les Collettes, la última residencia de Renoir, alberga alrededor de una decena de pinturas originales del artista, unas 40 esculturas, además de muebles, objetos personales, fotografías y archivos.
La investigación ha sido asumida por la Subdirección de Lucha contra la Criminalidad Organizada y la Delincuencia Especializada (DCOS) de la Policía. El valor de las obras sustraídas aún no ha sido determinado oficialmente, pero fuentes municipales lo situaron en unos 9 millones de euros.
En España, el pasado 27 de agosto, tres individuos entraron en el Museo de Villena (MUVI) y se llevaron el tesoro que da nombre a esta localidad alicantina desde hace más de sesenta años, uno de los conjuntos de la Edad de Bronce más importantes del Mediterráneo occidental. Se trata de un caso más en una oleada de robos que ha obligado a los museos a reorganizar su seguridad.