Entrevista
Juan Gómez Bárcena, escritor: “Para un hombre, después de la adolescencia, el punto crítico es la mediana edad”
El escritor santanderino Juan Gómez Bárcena tuvo una idea a partir de una imagen: un padre y una hija en una cala desierta, en bañador, felices. Pero él tuvo la sensación de que algo malo iba a suceder pronto. Esa figuración se le quedó anclada en la cabeza y le provocaba preguntas acerca de cuán terrible sería la tragedia y qué sería lo que vendría después de ella. Esas divagaciones terminaron estructurando una novela titulada Abril o nunca, que acaba de publicarse en la editorial Seix Barral.
El protagonista de la historia es Daniel, un tipo en los primeros años de su cuarentena, divorciado y con una hija que tiene dos cumpleaños: el de la fecha oficial, que celebra con su madre y el que festeja con su padre, el día que le toque. Ellas viven en Madrid, pero él pasa seis meses en Benidorm, a donde se mudó después de tomar la decisión de dejar el bufete de abogados donde trabajaba para ser profesor de submarinismo.
En esta ocasión tiene previsto darle una sorpresa especial: la llevará a hacer snorkel por primera vez a la Cala de los Amarillos, el lugar donde él se enamoró del mar. Al principio ella está un poco decepcionada, pero después se entusiasma. Ese día cambiará todo para mal. Según dice el autor a elDiario.es en la sede de su editorial en Barcelona, le interesaba escribir: “Sobre qué es lo que sucede con la experiencia del tiempo durante el duelo. Es un tema que ya había tratado un poquito en algún otro libro, pero empiezo a ver que será algo que ocurra en el presente y, además, allí”.
El protagonista pasa muchas horas en hilos de Reddit por los que pululan usuarios como John1419. Aunque Daniel es consciente de que la mente del internauta habita más en el mundo de la fantasía que en el real, a veces se pregunta si alguna de sus teorías son plausibles. “Me interesa mucho el clima de teorías de la conspiración en el presente, reflexionar sobre cómo en ese clima de la llamada postverdad también se están encontrando muchas posibilidades de crear rumorologías o discursos falsos. Muchas veces con intereses que paradójicamente encuentran oídos en personas que se quieren ver a sí mismas como muy escépticas pero, en realidad, son solo escépticas acerca de lo que cuenta el poder”, sostiene.
Al escritor le parecía divertido crear, a través del personaje de John1419, un planteamiento lo más absurdo y seductor posible pero que, al mismo tiempo, tiene una lógica interna. El cántabro reflexiona acerca de que: “Quizás es lo que más le distingue de las teorías de la conspiración o de las sectas reales que suelen ser bastante incoherentes. Sin embargo, su teoría es coherente lo que pasa es que no es real”.
Crisis en el Nueva York español
Que Benidorm es un lugar único en España no genera muchas dudas. De hecho, ha servido de escenario para obras culturales de lo más variopintas, a las que ahora se añade la novela del escritor de Santander. En sus páginas se empeña en describir lo feo que es el piso que ha heredado de su madre y lo horrible que es la ciudad. Municipios poco agraciados hay muchos, pero este lugar de rascacielos con vistas al Mediterráneo le servía para acentuar el contraste de la depresión del protagonista con la alegría (o histeria) con que los turistas disfrutan del lugar. O, por lo menos, lo intentan.
Antes de este libro, Gómez Bárcenas no había estado nunca allí, así que se alquiló una casa para estar una semana en invierno y otra en verano y poder ver el contraste de ambientes. Aparte del juego que le daba para evidenciar la confrontación del estado de ánimo de Daniel con el de la gente que le rodeaba, la ciudad también le suscitaba interés porque se trata de un lugar, para él, “muy artificial, con muy poca historia”, lleno de rascacielos como si quisiera ser Manhattan y de pubs ingleses donde los camareros y los consumidores también lo son. Esta característica favorece a lo que él intenta transmitir en Abril o nunca: “Todo parece una copia, un simulacro de otra cosa y el personaje de Daniel también va a intentar reproducir, en este caso, un tiempo”.
Allí también vive Mario, su mejor amigo desde el instituto, como este se empeña en decir cada vez que se lo presenta a alguien. Lo cierto es que durante el curso escolar apenas se trataban, pero cuando llegaba el verano y coincidían en Benidorm, eran colegas. Y esa relación ha sobrevivido décadas a base de conversaciones banales, videojuegos, juergas y poco más. No parecen necesitar más cuando están juntos, casi parecen una hipérbole de los tópicos acerca de los dos varones cisheterosexuales que no saben o no quieren comunicar sus sentimientos.
Estoy tan convencido de que es necesario deconstruir cosas como de que ese proceso tiene límites bastante claros
“Este amigo lo tenemos casi todos de un modo u otro. No tiene por qué ser tan exagerada la falta de comunicación entre amigos, pero a mí no me resulta muy sorprendente con respecto a mi propia experiencia. Me interesaba no solo parodiar ese tipo de vínculos, sino también verlos desde cierto carácter entrañable”, apunta el autor. Porque Mario y Daniel, se quieren, a su manera silenciosa, torpe quizá si se ve desde fuera y en plena crisis de los 40, que cada uno lleva como puede. El segundo a base de tabaco y enajenación, el primero a base de trabajo y consejos de ir al psicólogo de su mujer.
¿No tiene la crisis de los 40 algo de mito? Para Gómez Bárcena es algo completamente real: “Yo sí creo en ella porque la he vivido o la estoy viviendo y he leído bastante sobre el tema. Carl G. Jung escribió bastante sobre la crisis de la mediana edad y él señalaba que, al menos a su juicio, está en todas las culturas y tiene que ver con ese rito de paso del que nosotros carecemos del Ecuador de la vida”. El escritor, que se nota que ha reflexionado sobre el tema, considera que en ese momento: “De alguna manera miras alrededor y hacia atrás, haces una valoración de los lugares que has ido, de los caminos que has recorrido y de las decisiones que has tomado, que a veces lo has hecho de manera inconsciente”.
También percibe que quizá ese crac es particularmente intenso en los hombres y lo achaca, quizás, a una falta de lenguaje emocional: “Yo tengo la sensación de que después de la adolescencia, que es un punto crítico, quizás para un varón al menos el siguiente es la crisis de la mediana edad. Me consta que hay hombres que no la viven, pero la mayoría con los que he hablado algo te cuentan de este momento”. Con los intentos de deconstrucción de las masculinidades tradicionales que se están llevando a cabo y la apertura a otros modelos ¿No será posible que, en un futuro, esta realidad haya cambiado?
El autor se muestra escéptico respecto a este tema: “Estoy tan convencido de que es necesario deconstruir cosas como de que ese proceso tiene límites bastante claros. Primero porque estamos valorando todo lo que la diferencia de género tiene de social, no estamos valorando lo que tiene de biológico y vete tú a saber, no tengo ni idea”, declara y prosigue: “Creo que los límites están bastante claros en el sentido de que uno puede tener una apertura a otra cosa, puede haber una educación que te ayude a normalizar ciertos comportamientos, pero yo creo que el peso de toda la tradición es demasiado fuerte como para creer que sea algo que vaya sin más a desaparecer. Dudo muchísimo que esto pueda ocurrir”.
Volver atrás
En una noche que salen de fiesta, Daniel le pregunta a Mario si volvería atrás en su vida pero con los conocimientos que tiene ahora. Una vuelta a empezar en un juego pero sabiendo que a la vuelta de la esquina le espera una sorpresa desagradable o tendrá que tomar una decisión difícil. El propio Gómez se lo ha planteado mucho aunque siempre en un plazo corto. “Volvería en el sentido de que cada vez que tomo una decisión que me doy cuenta de que es mala, mi primera reacción es como en un videojuego volver una partida guardada y cambiar las cosas”, específica.
Pero cada vez está más convencido de que no lo haría. Primero, porque él no ha vivido una gran desgracia como la de su personaje y segundo, porque valorar qué fue un error y qué no es un engaño: “Cuando tomas una decisión, la tomas desde la conciencia de que es lo mejor para ti. Pasados los años, tienes otra información, tienes otra experiencia y puedes valorar que fue una mala decisión, pero lo haces en función de lo que eres ahora. Si cambiaras algo, serías distinto y nos llevaría a un eterno círculo vicioso”.
Declara que se documentó mucho para escribir esta novela con libros de psicología, pero no habló con nadie que estuviese pasando por un gran trauma porque le habría hecho sentirse “un poco estafador”. Sin embargo, estuvo a punto de vivirlo cuando su ahora exmujer Marta Jiménez Serrano y él estuvieron a punto de morir en su piso por una fuga de monóxido de carbono de la caldera. Ella ha novelado la experiencia en Oxígeno, título que publicó en enero de 2026 en la editorial Alfaguara. ¿Hubo discusión por quién se quedaba con la historia? Gómez Bárcena dice que: “No fue un debate. Durante un tiempo ambos planteamos la idea de escribir sobre ello y yo muy rápidamente pensé que era una novela que tenía que escribir ella porque suele tener un acercamiento muy directo de la experiencia al texto”. Él optó por irse con su drama imaginario a Benidorm.