ANÁLISIS
Lo que esconde el ático de Ayuso
El verano ha estado protagonizado por tres noticias de calado muy diferente, pero que ponen de relieve algunos de los grandes problemas de este país. Los macroincendios, la “invasión” de Ceuta y el ático de Ayuso no son más que pinceladas que retratan la deficiente gestión de los montes, la relación de dependencia con Marruecos y el despropósito de los precios de la vivienda. Los dos primeros han sido ampliamente analizados en este periódico, así que me voy a centrar el drama de la vivienda en Madrid.
El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso sigue sin haber dado una explicación coherente de por qué y para qué la Comunidad de Madrid compraba un ático para uso de su presidenta. Los datos son que la empresa pública Planifica Madrid compró por 6,3 millones de euros un ático de uso residencial de 481 metros cuadrados, situado en la calle General Martínez Campos, 35, en el distrito madrileño de Chamberí. La adquisición se escrituró el 14 de abril de este año, aunque no se conoció hasta que lo publicó El País el 29 de julio. La primera explicación que dio la Comunidad de Madrid fue que la compra se había realizado para que fuera utilizado por la presidenta mientras se realizaban obras en su despacho en la sede de la Comunidad, en la Puerta del Sol. Después empezaron a modificar las versiones y la propia Ayuso quiso defenderse atacando al Gobierno central porque al presidente y una buena parte de los ministros cuentan con residencia oficial. ¿Quiere esto decir que estaban tratando de levantar, de tapadillo, una residencia oficial para la presidenta de la Comunidad de Madrid?
Alrededor de esta operación hay algunos datos que permiten hilvanar una línea de puntos que llevaría a Isabel Díaz Ayuso intentando comprar un piso en su barrio de toda la vida y llegó a la conclusión de que con su sueldo y patrimonio no le alcanzaba para lo que ella quiere y cree merecer. El Portal de Transparencia dice que Díaz Ayuso tiene un sueldo bruto anual de 103.930,3 euros y que en septiembre de 2023 (cuando presentó la declaración patrimonial) contaba con un piso valorado en 140.547,31 euros que recibió en octubre de 2012 como donación y en régimen de nuda propiedad, lo que seguramente implica que no puede disponer de él, y 75.860 euros en cuentas corrientes.
El 15 de abril de este año, un día después de escriturar el ático, este periódico publicó que Ayuso estaba buscando piso en Chamberí para lo que se habría apoyado en un directivo del equipo de Presidencia de la Comunidad. Por tanto, se sabe que Ayuso buscaba piso y que lo hacía en su barrio de siempre, donde vive su madre (de hecho el ático estaba al lado) y donde vivía en esos momentos con su pareja. Es ahí donde debió darse de bruces con el crudo mercado inmobiliario de la capital de la Comunidad que preside.
Tampoco podría afrontar en solitario una hipoteca de 4,8 millones a un buen tipo de interés (2,5%), ya que implicaría una cuota mensual de 18.966 euros, si es a treinta años, o de 14.023, si la consiguiera a cincuenta años
El sueldo bruto de Ayuso supone una remuneración neta al mes de 4.650 euros si se reparte en catorce pagas, o 5.430 euros en doce. Es esa nómina la que tendría que hacer frente al pago de la cuota de la hipoteca y obviamente no da para adquirir un ático de 6,3 millones de euros. La primera barrera que se encuentra el comprador de una vivienda es que necesita en efectivo el 20% del importe de la adquisición más un 6% para el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) y los gastos de notaría, registro y tasación. Por tanto, para una casa de seis millones de euros se necesitarían 360.000 euros para el pago del ITP y 1,2 millones para afrontar la entrada y aún quedarían 4,8 millones de hipoteca. La realidad es que Ayuso no disponía de esos 1,2 millones, según se deduce del Portal de Transparencia, y tampoco podría afrontar en solitario una hipoteca de 4,8 millones a un buen tipo de interés (2,5%), ya que implicaría una cuota mensual de 18.966 euros, si es a treinta años, o de 14.023, si la consiguiera a cincuenta años.
El salario de Ayuso, que es 3,7 veces el salario medio en España, y muy similar al de Pedro Sánchez (110.397,28 euros), y su ahorro, que quizás ya esté 100.000 euros, le permitirían adquirir una casa de unos 800.000 euros, siempre y cuando encuentre un banco que esté dispuesto a darle una hipoteca por casi el 94% del valor de la vivienda. Una casa de ese precio implica pagar 48.000 euros de ITP y cerca de tres mil euros en gastos de registro, notaria, gestoría y tasación, que se comerían la mitad de los cien mil euros ahorrados. Por tanto, le quedarían cincuenta mil para la entrada y necesitaría una hipoteca de 750.000 euros, que a un tipo del 2,5%, suponen una letra de 2.963 euros al mes durante cuarenta años o 2.473 euros si es a cuarenta años. Esto sí podría afrontarlo y encontraría banco que asuma el riesgo. Eso sí por 800.000 euros no va a encontrar nada que se parezca a lo que le habían preparado.
Estos datos retratan el problema de la vivienda en Madrid incluso para sueldos extraordinariamente buenos. Quizás por eso, la semana pasada, la Comunidad de Madrid ha aprobado nuevas ayudas para la compra de la primera vivienda, dirigidas a apoyar a los que carecen del ahorro para afrontar la entrada y elevando la edad máxima para ser beneficiario de las mismas de 35 a 50 años y subiendo el importe máximo de la transacción hasta 425.000 euros.
Son medidas parche, puesto que la raíz del problema está en la falta de oferta de viviendas, por escasez de nueva construcción y por crecimiento de la vivienda turística que captura la segunda residencia. Es necesario un plan inmediato y muy ambicioso de vivienda nueva para poder frenar a un mercado disparatado. La situación de Ayuso es mucho más fácil de solucionar: que someta a la Asamblea de Madrid la creación de una residencia oficial para la presidencia de la Comunidad, seguro que lo saca adelante. Solo faltan agallas para ir con la verdad por delante.