Interrumpen la visita de Ayuso en la feria inmobiliaria The District: “¡Mañana van a desahuciar a una señora de 87 años!”

Cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ya había conseguido esquivar a los manifestantes del Sindicato de Inquilinas a las puertas del salón inmobiliario The District y se encontraba dando un paseo de complicidad con los organizadores y empresarios, decenas de octavillas al aire han interrumpido su conversación. “¿Señora Ayuso, qué hace aquí? ¡Mañana van a desahuciar a una señora de 87 años sin alternativa habitacional! ¡Cumpla con la legalidad y consígale una alternativa!”, le ha gritado uno de los manifestantes, ataviado con americana gris y camisa azul, mientras su acompañante seguía lanzando los papeles al aire.

“The district is not welcome in Madrid”, “stop fondos buitres”, “Madrid para vivir, no para invertir” eran algunos de los lemas en las octavillas, que aseguraban que Ayuso y Almeida “abren la puerta de la ciudad a inversores y especuladores y venden Madrid al mejor postor”. La presidenta de la comunidad ha proseguido su camino sin inmutarse mientras se llevaban a los manifestantes. Además, un fuerte y desagradable olor a queso ha impregnado gran parte del local, presuntamente por el lanzamiento de una bomba fétida por parte de los manifestantes. Estos mismos recordaban que este miércoles está previsto el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años que lleva viviendo de alquiler en su piso de Retiro desde hace 70 años y que ahora sus caseros, una inmobiliaria, quieren echar de casa.

Antes, había dado el discurso inaugural de la mayor feria inmobiliaria de España y una de las más grandes de Europa, que llega a Madrid por primera vez tras cuatro ediciones en Barcelona, donde el rechazo de parte de la población y la hostilidad de manifestantes que llegaron a cubrir con pintura a manifestantes en ediciones pasadas desgastó la relación. También lo hizo la falta de apoyo institucional, primero con el rechazo frontal de Ada Colau y en las últimas ediciones sin presencia del president de la Generalitat, Salvador Illa, o del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.

Muy diferente ha sido la recepción de Ayuso. Ha presumido, en línea con otros discursos, de la colaboración público-privada de la Comunidad de Madrid y de que en la región no se paguen impuestos propios: “Ni tutelamos ni dirigimos, defendemos la mirada liberal de la vida”. La presidenta ha insistido en su rechazo al “intervencionismo estatal”, especialmente en materia de vivienda, y ha cargado contra la Ley de Vivienda y la intervención del mercado del alquiler. Sobre esto, ha asegurado que los caseros “cada vez tienen más miedo” porque “todo son problemas”: “Cuando no se les abandona o se les persigue”, ha asegurado.

Antes del inicio del salón, manifestantes del sindicato de inquilinas se manifestaron en las dos puertas del recinto para recibir a las autoridades e inversores. Varias personas, con proclamas como “el rentismo es fascismo” habían hecho una sentada a las puertas de IFEMA y habían utilizado bengalas de colores para criticar la feria inmobiliaria. La Policía Nacional ha desalojado a los manifestantes y los ha movido unos metros, aunque finalmente la presidenta de la Comunidad de Madrid, a la que pretendían recibir, ha accedido al recinto por otra de las puertas.

En el otro acceso, cerca de un centenar de manifestantes del sindicato clamaron frases como “fuera rentistas de nuestros barrios” tras pancartas contra la “especulación”.

Con los precios de compraventa de vivienda disparados un 12% respecto al año pasado y que obligan a ahorrar hasta 4 años de sueldo íntegro para pagar una entrada en Madrid o alquileres de pisos y habitaciones que se llegan a comer la mitad de los ingresos, los fondos hablan este año de la “affordability” o asequibilidad como tema estrella y apuntan a las autoridades y a que faciliten la construcción de vivienda para que bajen los precios.

En la primera de las conferencias de la feria, la presidenta de la patronal inmobiliaria Asprima, Carolina Roca, aseguraba que “Madrid está en una buena posición porque es donde más vivienda se construye”, si bien tiene uno de los alquileres más altos y los precios de compraventa suben más que donde están topados los alquileres.

La representante de la patronal Asval impulsada por Blackstone, Helena Beunza, exsecretaria de estado de Vivienda, defendía que el estado proveyera “instrumentos para compensar el dinero necesario para hacer una inversión” de vivienda pública.

Tanto la vivienda pública del estado, Casa 47, como nuevas promociones autonómicas tanto en Madrid como en Catalunya se enfrentan a polémicas por los elevados costes. En el caso del Plan Vive de Madrid, ya hay incluso plataformas de vecinos denunciando cláusulas abusivas que les obligan a pagar el IBI, hasta dos garajes por encima de los precios de mercado y gastos de comunidad también inflados, de modo que el alquiler asequible acaba igual o por encima de una vivienda libre una vez se suma todo el paquete.