Un juzgado admite la querella contra Rubiales y Piqué por presuntas irregularidades en la Federación

EUROPA PRESS

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El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 4 de Majadahonda (Madrid) ha admitido una querella contra el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, y contra el jugador del Fútbol Club Barcelona y propietario de la compañía Kosmos Global Holding, Gerard Piqué, por los presuntos delitos de corrupción en los negocios y administración desleal.

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Así consta en un auto, al que ha tenido acceso Europa Press, firmado por la titular del Juzgado, Delia Rodrigo, que ha decidido la apertura de diligencias previas a raíz de la querella interpuesta hace un mes contra Rubiales y Piqué por el dirigente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol (CENAFE), Miguel Ángel Galán, a quien la magistrada emplaza a depositar una fianza de 10.000 euros si quiere ejercer como acusación popular en la causa.

La jueza de Majadahonda señala en el auto, que ha sido dictado este lunes, que los hechos denunciados por Galán “revisten los caracteres de un presunto delito de Administración desleal y corrupción en los negocios”, si bien acuerda abrir diligencias previas al no estar “determinadas la naturaleza y circunstancias de tales hechos ni las personas que en ellos han intervenido”.

Al mismo tiempo, la magistrada indica que remite las actuaciones a la Fiscalía Anticorrupción para que le informe sobre si el juzgado es competente para seguir adelante con la investigación. Precisamente, Anticorrupción abrió en mayo diligencias por presuntas irregularidades en la gestión de Rubiales al frente de la RFEF y a partir, entre otros temas, del contrato para que la Supercopa de España se dispute en Arabia Saudí con la mediación de Piqué.

La querella apunta que urdieron un “plan para lucrarse”

En la querella, a la que ha tenido acceso esta agencia, Galán apunta a las comisiones cobradas por la RFEF y la empresa de Piqué por disputar la Supercopa de España en Arabia Saudí. Y sobre Rubiales fija la atención en una ayuda mensual a su vivienda, un viaje a Nueva York, presuntas grabaciones a ministros del Gobierno y el supuesto encargo a detectives para investigar a líderes sindicales. Una querella que se sumó a la ya presentada, ante los juzgados de Plaza de Castilla, por el sindicato Manos Limpias. Lo más probable es que una vez admitida a trámite la de Galán, ahora la Fiscalía tenga que remitir al juzgado de Majadahonda lo que ha investigado.

La querella afirma que Rubiales y Piqué urdieron un “plan para lucrarse” con el traslado de la Supercopa de España a Arabia Saudí a cambio de 24 millones de euros, ocultando “contumazmente” las comisiones, que “disfrazaron documentalmente aparentando que el pago se producía por un tercero”. “Los querellados iniciaron su plan en unidad de interés, colaborando entre ambos de tal forma, que en ocasiones no resultaba sencillo dirimir cuál de ellos era el presidente y cuál era el aparente comisionista”, menciona.

En el escrito, Galán afirma que el objetivo de Rubiales y Piqué, actual capitán del Fútbol Club Barcelona, era “hacer negocio”, aunque desconocían “qué”, “cómo” o “dónde”: “Lo que sí sabían y querían era hacerlo juntos”, resalta el querellante.

Rubiales “no quería” que aparecieran en “ningún documento” los 24 millones de euros que iba a cobrar Piqué por mediar en la operación. Para Galán, el uno con el otro se “habían confabulado” con el fin de “ocultar” la comisión, “haciéndola opaca no solo a la sociedad española, sino también a todos los órganos internos” de la RFEF “que pudieran impedirles la comisión de sus actos”, como si no existiera.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 4 de Majadahonda (Madrid) ha admitido una querella contra el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, y contra el jugador del Fútbol Club Barcelona y propietario de la compañía Kosmos Global Holding, Gerard Piqué, por los presuntos delitos de corrupción en los negocios y administración desleal.

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Así consta en un auto, al que ha tenido acceso Europa Press, firmado por la titular del Juzgado, Delia Rodrigo, que ha decidido la apertura de diligencias previas a raíz de la querella interpuesta hace un mes contra Rubiales y Piqué por el dirigente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol (CENAFE), Miguel Ángel Galán, a quien la magistrada emplaza a depositar una fianza de 10.000 euros si quiere ejercer como acusación popular en la causa.

La jueza de Majadahonda señala en el auto, que ha sido dictado este lunes, que los hechos denunciados por Galán “revisten los caracteres de un presunto delito de Administración desleal y corrupción en los negocios”, si bien acuerda abrir diligencias previas al no estar “determinadas la naturaleza y circunstancias de tales hechos ni las personas que en ellos han intervenido”.

Al mismo tiempo, la magistrada indica que remite las actuaciones a la Fiscalía Anticorrupción para que le informe sobre si el juzgado es competente para seguir adelante con la investigación. Precisamente, Anticorrupción abrió en mayo diligencias por presuntas irregularidades en la gestión de Rubiales al frente de la RFEF y a partir, entre otros temas, del contrato para que la Supercopa de España se dispute en Arabia Saudí con la mediación de Piqué.

La querella apunta que urdieron un “plan para lucrarse”

En la querella, a la que ha tenido acceso esta agencia, Galán apunta a las comisiones cobradas por la RFEF y la empresa de Piqué por disputar la Supercopa de España en Arabia Saudí. Y sobre Rubiales fija la atención en una ayuda mensual a su vivienda, un viaje a Nueva York, presuntas grabaciones a ministros del Gobierno y el supuesto encargo a detectives para investigar a líderes sindicales. Una querella que se sumó a la ya presentada, ante los juzgados de Plaza de Castilla, por el sindicato Manos Limpias. Lo más probable es que una vez admitida a trámite la de Galán, ahora la Fiscalía tenga que remitir al juzgado de Majadahonda lo que ha investigado.

La querella afirma que Rubiales y Piqué urdieron un “plan para lucrarse” con el traslado de la Supercopa de España a Arabia Saudí a cambio de 24 millones de euros, ocultando “contumazmente” las comisiones, que “disfrazaron documentalmente aparentando que el pago se producía por un tercero”. “Los querellados iniciaron su plan en unidad de interés, colaborando entre ambos de tal forma, que en ocasiones no resultaba sencillo dirimir cuál de ellos era el presidente y cuál era el aparente comisionista”, menciona.

En el escrito, Galán afirma que el objetivo de Rubiales y Piqué, actual capitán del Fútbol Club Barcelona, era “hacer negocio”, aunque desconocían “qué”, “cómo” o “dónde”: “Lo que sí sabían y querían era hacerlo juntos”, resalta el querellante.

Rubiales “no quería” que aparecieran en “ningún documento” los 24 millones de euros que iba a cobrar Piqué por mediar en la operación. Para Galán, el uno con el otro se “habían confabulado” con el fin de “ocultar” la comisión, “haciéndola opaca no solo a la sociedad española, sino también a todos los órganos internos” de la RFEF “que pudieran impedirles la comisión de sus actos”, como si no existiera.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 4 de Majadahonda (Madrid) ha admitido una querella contra el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, y contra el jugador del Fútbol Club Barcelona y propietario de la compañía Kosmos Global Holding, Gerard Piqué, por los presuntos delitos de corrupción en los negocios y administración desleal.

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Así consta en un auto, al que ha tenido acceso Europa Press, firmado por la titular del Juzgado, Delia Rodrigo, que ha decidido la apertura de diligencias previas a raíz de la querella interpuesta hace un mes contra Rubiales y Piqué por el dirigente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol (CENAFE), Miguel Ángel Galán, a quien la magistrada emplaza a depositar una fianza de 10.000 euros si quiere ejercer como acusación popular en la causa.