La UE hace oídos sordos a la petición de los países de medidas “más ambiciosas” para luchar contra la subida de precios energéticos
“Más ambición”. Los líderes de la UE reunidos en la cumbre informal que se ha celebrado el jueves y viernes en Nicosia, Chipre, han lanzado un claro mensaje a la Comisión Europea. Las medidas energéticas para luchar contra el impacto de subidas de precios por la guerra de Irán propuestas por el equipo de la presidenta Ursula Von der Leyen son “muchas recomendaciones y buenas prácticas, pero nada concreto”. Aunque la factura energética de la UE se ha incrementado en 25.000 millones de euros desde el comienzo de los bombardeos de EEUU e Israel sobre Irán, la respuesta del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea ha sido ignorar las peticiones, poner como excusa el diferente mix energético de los estados miembros y remitir a 95.000 millones de fondos europeos pendientes de gastar para que se dediquen a proyectos energéticos
Aunque la Comisión Europea ha tratado de vender las medidas como “oportunas, específicas y temporales”, la realidad es que no dejan de ser un compendio de recomendaciones basadas en la coordinación entre países, la creación de un nuevo Observatorio de Combustibles para hacer un seguimiento de la producción y seguir la línea trazada en la agenda verde de la UE para acelerar la transición hacia una energía limpia autóctona y reforzar el sistema de redes, un discurso que hace años que la Comisión ha puesto sobre la mesa.
A su llegada a la cumbre este viernes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha propuesto que se prorrogue durante un año los fondos europeos Next Generation para dedicarlos a inversiones en electrificación y las energías renovables, además de poner el foco en un aspecto bastante polémico en los pasillos de las instituciones europeas en Bruselas: “Hay que abrir el debate y aprobar una flexibilización de las reglas fiscales, como con el gasto en Defensa”.
En contra de flexibilizar el corsé del déficit
Sin embargo, Von der Leyen ha respondido que la cláusula de salvaguardia que permite flexibilizar el corsé del déficit “solo puede activarse en caso de una grave recesión económica en la zona euro o en la Unión Europea en su conjunto. Afortunadamente, esa no es la situación actual, pero seguimos vigilando muy de cerca la evolución, y el Ecofin debatirá el asunto en detalle, por lo que permanecemos atentos”.
Respecto a la utilización de fondos europeos para inversiones energéticas, la presidenta de la Comisión ha subrayado que “si se suman los fondos Next Generation EU, los fondos de cohesión y el Fondo de Modernización, hay alrededor de 300.000 millones de euros dedicados a inversiones energéticas. De ellos, 95.000 millones aún no se han utilizado. Por ello, he instado a los Estados miembros a que lo hagan”.
Sánchez volvió a recordar que España, junto con Alemania, Italia, Austria y Portugal mandó una carta la semana pasada en la que pedían a la Comisión que pusiera en marcha el marco legal para que los países miembros pudieran aprobar un nuevo impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. “Tenemos que hacer una acción coordinada para que se vuelva a crear, como hicimos durante la crisis energética de Rusia, un impuesto a las grandes empresas energéticas, un impuesto extraordinario para permitir financiar buena parte de las respuestas que nos están llevando ahora mismo a protegernos a los ciudadanos, a las empresas y a las industrias”, ha subrayado Sánchez.
Ni esta medida ni otras que aparecieron en un borrador que trabajaron los técnicos de la Comisión como la obligatoriedad de un día de teletrabajo o la subvención del transporte público han aparecido en la propuesta de Bruselas.
Plan de Acción de Electrificación para este verano
A pesar de la situación de incertidumbre, otras medidas tendrán que esperar al verano, cuando Von der Leyen ha anunciado que se presentará “el Plan de Acción de Electrificación con un objetivo ambicioso, porque el mensaje general de las discusiones fue que debemos avanzar hacia una energía limpia y de producción propia. No es solo una cuestión de asequibilidad, sino también de seguridad económica e independencia”.
La decepción por las propuestas energéticas de la Comisión no es una cuestión de familias políticas. El primer ministro belga, Bart de Wever, conservador, ha respaldado también un marco que regule los beneficios extraordinarios“ de las energéticas y ha subrayado que las propuestas son ”muchas recomendaciones y buenas prácticas, pero nada concreto“.
También la ultraderechista primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha remarcado que “sería un error afrontar esta situación solo cuando ya se ha llegado al límite, el precio que se paga entonces es mucho más alto”, añadiendo que la defensa de la UE también debería ser “la protección de la integridad económica europea”.
La mala situación de las cuentas públicas de Italia ya había hecho que Meloni insistiera en que Bruselas debería flexibilizar las reglas fiscales para que los países puedan incurrir en déficit sin que sean castigados por la UE. “En lo que respecta a las ayudas estatales, el margen fiscal no es igual para todos”, ha puntualizado la primera ministra italiana, que ha recalcado que “Europa debe ser mucho más valiente; aprecio la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, pero no es un paso adelante suficiente”.
Mientras que la primera ministra de Letonia, Evika Silina, de centro derecha, ha comentado que los líderes de la UE pretenden “mejorar las propuestas de Bruselas” ante las informaciones contradictorias que lanza Donald Trump sobre la duración de la guerra. “Tenemos que estar mejor preparados para la siguiente crisis. Lamentablemente, los precios de los carburantes van a seguir altos y tenemos que tomar decisiones rápidas”.
Ante el escaso impacto de las medidas de la Comisión, el presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, país que ostenta la presidencia semestral de la UE, ha informado de que los Gobiernos han decidido encargar a sus responsables de Economía que presenten “propuestas fiscales muy específicas” para afrontar la crisis de precios energéticos. “Hemos decidido pedir a los ministros de Finanzas, que se reúnen en mayo, que prosigan las discusiones para que propongan medidas muy específicas a corto plazo sobre la crisis energética”.
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