La multitud y las mentiras
Los organizadores de la marcha contra el aborto miraron en el fondo de una taza de café y gracias a los posos descubrieron que había dos millones de manifestantes. La Comunidad de Madrid mojó un dedo en saliva, lo levantó al aire, y así supo que en realidad eran 1,2 millones. La Policía frunció el ceño y dijo que no, que cómo te pasas, y después de calcular la posición de Marte en el cielo dijo que 250.000. También hubo alguien que se molestó en contar personas: sumaron 55.316.
55.316 no son pocos manifestantes, pero sí es un dato realista para un recorrido donde sólo caben dos millones de asistentes si en cada metro cuadrado metes a 41 personas (no intente hacerlo en casa). La cifra la ha calculado Lynce, una empresa especializada en medir aglomeraciones, por encargo de la agencia EFE. El método no es nada arcano: consiste en hacer fotos en alta resolución y después sumar el número de cabezas con un programa informático. Su cuenta tiene un margen de error del 15% y coincide con la de otros especialistas, los del blog El Manifestómetro, que lleva años dejando en evidencia la increíble distancia entre los deseos de los organizadores y la realidad. El sábado, según el Manifestómetro, salieron a la calle entre 48.530 y 72.795 antiabortistas.
No es la primera vez que Lynce mide una manifestación del siglo. También lo hicieron, por ejemplo, con el último desfile del Orgullo Gay en Madrid, y ese día calcularon que había 58.171 personas, a pesar de que la organización del evento presumía de millón y medio. En aquella ocasión, Telemadrid dedicó a Lynce un amplio reportaje en sus informativos. Dudo que ahora repitan.