Pastuqui a medida
Decía Francisco Correa que en Valencia había pastuqui para todos, pero la Justicia ha preferido fijarse en el dedo, y no en lo que señala. El juez Flors sigue adelante con los trajes pero no investigará lo que apunta el soborno. El juez ha entrado al trapo, a los cuatro trapitos. Quiere juzgar a milano bonito por cohecho, pero prefiere no preguntar por los millones de euros que la trama corrupta consiguió en sus contratos valencianos. A pesar del criterio contrario de la Fiscalía Anticorrupción, el juez no encuentra irregularidad alguna en las adjudicaciones a dedo, fraccionadas para no tener que sacarlas a concurso, que levantaba el Bigotes de la administración que presidía su “amiguito del alma”. En la justicia española todo es relativo, que aquí las leyes son sólo orientativas. Los mismos chorizos que en Madrid evadían capitales, compraban alcaldes y cobraban comisiones de cada euro que veían, era llegar a Valencia y mudar de vida y costumbres. Será la brisa del mar, que atempera el carácter.
Al juez Flors tampoco le deben de gustar los crucigramas, y tal vez por eso prefiere no preguntarse qué significa en la contabilidad de la Gürtel la entrada “PP VLC, 420.700 euros”. ¿PP VLC? Vaya usted a saber. Probablemente sea un partido político valenciano incompatible con la corrupción de nombre desconocido.
Mientras tanto, los abogados de Camps han escogido una defensa coherente con el hombre más honorable de España. En lugar de rebatir en el juicio las pruebas que el juez presenta en su contra, intentan que se suspenda el juicio por defecto de forma. Y la excusa es harto rara. ¿Defecto de forma? Ya me extraña, si los trajes eran a medida.
Sobre este blog
El blog personal del director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Está activo desde el año 2003.
Puedes contactar con Ignacio Escolar y la redacción de elDiario.es mandándonos de forma confidencial información o documentación al correo electrónico: pistas@eldiario.es
Protegeremos tu identidad en todo el proceso si así lo deseas.
0