El PSE-EE no acepta pedir responsabilidad al Estado en el texto del Parlamento Vasco sobre el 3 de marzo de 1976
El PSE-EE, que dirige la cartera de Justicia y Derechos Humanos, se ha desmarcado de su socio en el Gobierno vasco, el PNV, al no estar de acuerdo con un punto de una resolución propuesta por los nacionalistas para que sea votada en el pleno del Parlamento Vasco antes del quincuagésimo aniversario de la masacre del 3 de marzo de 1976 en Vitoria. En concreto, los socialistas no comparten una referencia al Gobierno de España para que reconozca la “responsabilidad principal y directa del Estado” y a que haga “una declaración oficial al más alto nivel que recoja esta asunción de responsabilidad”. La petición, en todo caso, será aprobada en la Cámara dado que cuenta también con el respaldo de EH Bildu y de Sumar, que recogieron el guante, de hecho, del colectivo de víctimas Martxoak 3.
PNV y PSE-EE tienen un acuerdo de coalición que les ata a presentar todo tipo de iniciativas de modo compartido en el Parlamento. En legislaturas anteriores sí tenían “discrepancias pactadas”, es decir, áreas en las que podían operar por separado y que, básicamente, estaban relacionadas con el soberanismo. Sin embargo, en los últimos meses las diferencias están aflorando en otras materias que deberían quedar coordinadas. Es el caso de la reforma legal para blindar las exigencias de euskera en la Administración, lanzada en solitario por el PNV y facilitando también la tramitación de otra propuesta de EH Bildu, las discusiones sobre el centro de refugiados de Arana, en las que el PSE-EE coqueteó con un acuerdo alternativo con las fuerzas de izquierda, y ahora sobre el 3 de marzo de 1976.
¿Qué ocurrió en Vitoria? A los pocos meses de fallecido el dictador Francisco Franco, la Policía Armada todavía heredera de ese régimen irrumpió en una asamblea de obreros en huelga en una iglesia del barrio de Zaramaga. La carga dejó cinco fallecidos y decenas de heridos. Los socialistas, aún en la clandestinidad, fueron precisamente una de las fuerzas políticas reprimidas, al igual que el PNV o el PCE, ahora parte de IU y de Sumar. En los últimos años, el Gobierno de España ha anunciado que el templo de San Francisco de Asís será lugar de memoria, como la Gernika bombardeada por los nazis en 1937, la Eibar que el 14 de abril de 1931 declaró la II República o el puente internacional Avenida de Irún. También ha procurado 600.000 euros para la puesta en marcha del Memorial sobre estos sucesos, que acumula años de retrasos.
Sin embargo, el PSE-EE no ha accedido a incluir esa referencia al Estado, como pedía el PNV. Hay un doble precedente. Por un lado, en el Ayuntamiento de Vitoria ya se votó en noviembre el mismo texto y los socialistas se abstuvieron, como el PP, aunque la moción fue aprobada con el PNV apoyándose en EH Bildu y Elkarrekin. Por otro lado, los socialistas subrayan que en las Juntas Generales de Álava los nacionalistas no lo incorporaron y que hubo acuerdo en torno a ello. “En aquel caso en el centro del debate no estaba esa exigencia al Gobierno a que pida perdón”, replican desde el PNV.
Así las cosas, ambos socios han acudido por separado al registro. A las 11.49 horas ha entrado el texto del PSE-EE, de cuatro puntos. En él se “condena” la masacre, se apoya la creación del Memorial y se pide una reforma de la normativa estatal de secretos oficiales, que se mantiene en vigor desde la dictadura, para acceder también a documentación confidencial de 1976. A las 12.00 horas (y un segundo), es decir, al borde del final de plazo, ha entrado la iniciativa del PNV, que es muy similar salvo por el punto sobre el Gobierno central.
“Lo que ha ocurrido es que el PSE-EE tiene que defender las posiciones del Gobierno español por encima de cualquier otra cosa, aunque vayan en contra de las víctimas del 3 de marzo. Es una pena. Y es incoherente que la alcaldesa de Vitoria diga que no ve problema en que el Gobierno de España reconozca 'una serie de cuestiones' pero que a las primeras de cambio vuelvan a posicionarse con el Gobierno central. Estamos sorprendidos y es una pena de que el PSE-EE no haya querido firmar esta enmienda con nosotros, especialmente cuando hemos oído a [Eneko] Andueza decir que va a dar el callo y a apretar los dientes para defender la agenda progresista en Euskadi”, exponen fuentes nacionalistas.
Se da la circunstancia de que hace solamente tres PNV y PSE-EE ya discutieron sobre el papel del Estado en otro acontecimiento histórico, el bombardeo de Gernika de 1937. Como el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier acudió a pedir disculpas por una operación ejecutada básicamente por la aviación nazi al servicio del franquismo, los nacionalistas plantearon que España se sumara también al desagravio. Sin embargo, en 1937, con la Guerra Civil aún sin finalizar, el Gobierno legítimo era el republicano, en el que incluso había un ministro del PNV, Manuel de Irujo.