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El gran reto de la economía circular: un cambio de paradigma en producción, consumo y residuos

'De residuo a recurso: el nuevo ciclo de valor de la economía' ha sido el título de la sexta mesa redonda del VI Foro Económico elDiario.es que este jueves celebra su segunda jornada. Moderada por Natalia Chientaroli, subdirectora de elDiario.es, el encuentro ha reunido a expertas en economía circular, transición ecológica y turismo para hablar de economía circular, gestión de residuos, perfiles que impulsarán el cambio…

Y se ha hecho, además, con un panel constituido íntegramente por expertas: Margarita Ruiz Saiz-Aja, Subdirectora general de Residuos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico; Carmen Avilés Palacios: Coordinadora del máster de Economía Circular de la UPM; y Raquel Sánchez: Presidenta de Paradores.

Preguntada por una definición de circularidad, Carmen Avilés ha dejado claro que, en un planeta limitado como el nuestro, la circularidad es la “piedra filosofal que convierte todo en algo mejor” ya que nos permite consumir menos reutilizando y reciclando. 

Asignatura pendiente: mejorar en la gestión de residuos

En esa circularidad tiene mucho que ver cómo gestionamos los residuos y Margarita Ruiz Saiz-Aja ha subrayado que esta gestión no es muy buena en España. Las cifras están ahí. Todavía hay un 29% de residuos que van a vertedero y casi un 70% que se destinan a su valorización. En el ámbito municipal, la situación se complica más. Las cifras de 2023 reflejan que España genera 22,4 millones de toneladas de residuos y solo se recoge de forma separada el 28%, condicionando su grado de aprovechamiento. “Nuestra cifra de reciclado de residuos municipales está en torno al 46%”, explicaba Margarita Ruiz Saiz-Aja para después apuntar que este dato será todavía menor (en torno al 26%) porque parte de los residuos incluidos en ese cómputo quedará fuera por indicación desde la Comisión Europea. 

Margarita Ruiz Saiz-Aja también ha hablado de los objetivos ambiciosos con los que debemos cumplir (55% de reciclado de los residuos municipales en 2025, 60% en 2030 y el 65% en 2035). “Tenemos que hacer mayores esfuerzos”, ha reconocido. 

Para ello, ha mencionado los instrumentos ya en marcha bajo el paraguas de la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular aprobada en 2022. Aquí, encontraríamos la polémica tasa de residuos y otras cuestiones como el Impuesto al vertido, la incineración y la coincineración de residuos. Además, se han establecido mecanismos de trazabilidad y se han destinado Fondos Next Generation para mejorar la gestión de los residuos en España. A pesar de todo ello, ha insistido “estamos en un punto en el que tenemos que pensar qué más cosas podemos hacer para mejorar la gestión de los residuos en nuestro país”. 

Desafíos y oportunidades para las empresas

El punto de vista empresarial lo ha proporcionado Raquel Sánchez quien, además, habla desde un sector intensivo en el consumo y en el uso de recursos como es el turismo. Asegura que la sostenibilidad es una oportunidad y que, en el caso de Paradores, supone hablar de circularidad en toda la cadena de valor: dónde y cómo comprar, cómo producir y servir los alimentos, cómo intentar reducir los residuos utilizándolos en nuevos ciclos…

“El Plan de Sostenibilidad 2025-2028, en su vertiente ambiental, de las 31 medidas que impulsamos, 15 tienen que ver con la circularidad”. Ha explicado, por ejemplo, que aplican la Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario formando a sus empleados, buscando proveedores de proximidad lo que les permite ajustar las cantidades, planes de autocompostaje…

Raquel Sánchez ha reconocido que, aunque la hostelería y la restauración están haciendo grandes esfuerzos, todavía es necesario ser más ambicioso. No solo por convicción o por imperativo, sino porque “es una cuestión de negocio. También es rentable porque supone utilizar los recursos de una manera más eficiente” y, además, proporciona un valor diferencial que hay clientes que cada vez demandan más y están dispuestos a pagar por ello.

La controversia de los envases de un solo uso

“Se ha demostrado que se puede hacer”, asegura Raquel Sánchez y destaca que en Paradores se han eliminado el 100% de los plásticos de un solo uso en las habitaciones. Aunque también reconoce que, en el ámbito de la alimentación, por cuestiones de higiene y seguridad, es más complicado. 

Se buscan alternativas. También los productores. “Requiere de investigación transversal para ver con qué otros materiales se pueden vertebrar y cumplir esos requerimientos de higiene y de seguridad alimenticia con otro tipo de productos o bioproductos que no contaminen tanto como el plástico”, asegura Carmen Avilés. 

“En el ámbito de los envases desde el año 97, que fue cuando se publicó la primera ley, hasta el 22, que se publica una nueva norma, no se había avanzado en el ámbito de la prevención, de la reducción de la generación de residuos de envases”, indicó Margarita Ruiz Saiz-Aja. 

En la actualidad, hay una apuesta por la prevención y el fomento de la reutilización, lo que supone un aspecto polémico porque los consumidores no tenemos acceso a los envases reutilizables. Además, se le suma el Sistema de depósito, de devolución y retorno, que veremos dentro de poco en España, por el cual cuando se compra un producto envasado el consumidor pagará un depósito por el envase que le será devuelto cuando lo retorne. 

“Es una forma de recabar los residuos de una forma separada y más limpia y va a permitir mejores tasas de reciclado con posterioridad”, asegura Margarita Ruiz Saiz-Aja. “La economía circular es un cambio de paradigma de la forma en la que producimos, consumimos y separamos los residuos”. 

Los perfiles transversales impulsarán el cambio

Como coordinadora del Coordinadora del máster de Economía Circular de la UPM, Carmen Avilés dejó claro que serán los perfiles transversales los que impulsarán el cambio y podrán abordar este reto que nos plantea la economía desde distintos puntos de vista. “Lo interesante es mezclar perfiles para tener visión global de los problemas existentes que hay que entender en todo su espectro. Habló de expertos en sostenibilidad, pero con bagaje en ingeniería, sociólogos, legisladores, fiscalistas, abogados, perfiles que entiendan la digitalización… 

La circularidad aplicada a las energías limpias

Las energías renovables requieren de estructuras y elementos que hacen posible su generación y, cuando su vida útil termina, se impone recuperarlas ya que, entre otras cosas, su fabricación ha sido posible gracias al uso de materias primas críticas. Por ello, desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico se detectó que el sector de las renovables debía mejorar en términos de circularidad y se destinaron a ello un porcentaje de los Fondos Next Generation. 

“Era necesario incentivar, prepararnos y tener capacidad suficiente cuando se genere el residuo en España. Ese es el germen de esas ayudas que se acaban de conceder al sector de renovables, en el que se encuentra la gestión de las placas fotovoltaicas, de las palas de los aerogeneradores y de las baterías de litio”, indicó Margarita Ruiz Saiz-Aja

La mesa finalizó, a pesar del tono pesimista de los datos, con mensajes para incentivar el cambio social y la responsabilidad empresarial. Margarita Ruiz Saiz-Aja llamó a los productores a pensar qué pasa con el producto al final de su vida útil y a los consumidores a reflexionar sobre si necesitamos todo lo que tenemos. 

Carmen Avilés, insistió en la necesidad de ser innovadores. “Hay que detectar oportunidades para ser sostenibles, y ser sostenibles es poder disfrutar durante mucho tiempo de lo que queremos disfrutar ahora”. Raquel Sánchez finalizó el encuentro con optimismo, asegurando que en nuestro país “la sostenibilidad va a ser el motor que va a impulsar esa nueva economía” y que “las generaciones que vienen cada vez son más conscientes de que el planeta hay que cuidarlo”.