Extremadura no tenía ninguna universidad privada hace solo tres meses y este miércoles ha iniciado los trámites su segundo proyecto. La Junta de Extremadura ha abierto el proceso de audiencia e información pública sobre esta iniciativa, que ofrecerá formación a distancia y tendrá su sede administrativa en Badajoz. El centro, que se llamará Universidad Abierta, está impulsado por Planeta de Agostini Formación y Universidades Holding S.L.U.
La resolución se ha publicado en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), que establece un plazo de 15 días hábiles para la formulación de alegaciones y sugerencias por parte de cualquier persona física o jurídica. Este trámite se produce después de que la Conferencia General de Política Universitaria (CGPU) emitiera el pasado septiembre un informe positivo sobre el proyecto, aunque se trató de una evaluación condicionada, puesto que había algunos detalles que los promotores debían mejorar o aclarar.
La Universidad Abierta impartirá, según el borrador del anteproyecto, los grados de Educación Infantil y Primaria, Matemáticas, Marketing, Psicología, Data Science, entre otros, además de 12 titulaciones postgrado y tres programas de doctorado.
De todas formas, al proyecto aún le queda recorrido burocrático: deberá pasar por el Consejo Económico y Social de Extremadura y por el Consejo de Estado antes de que la Junta de Extremadura lo remita a la Asamblea para que obtenga luz verde definitiva.
Esta iniciativa privada se suma a la aprobada el pasado octubre por PP y Vox en la Asamblea de Extremadura, Uninde, que ofertará formación presencial, virtual y híbrida. Este proyecto, del grupo Global Academic Network (GAN), que incluye a la Universidad Autónoma de Chile o las estadounidenses Carver y Blackwell University, además de la escuela de negocios extremeña Itae, también tendrá su sede en Badajoz y será el primer centro de educación superior privada que se ponga en marcha en Extremadura, previsiblemente para el próximo curso.
La aprobación de Uninde estuvo rodeada de polémica porque la Junta de Extremadura se empeñó en llevar el proyecto a la Asamblea poco antes del adelanto electoral ordenado por María Guardiola, sin haber completado la tramitación e incluso con un informe negativo de sus servicios jurídicos. El Ejecutivo regional no informó de los últimos consejos de gobierno en los que se trató la iniciativa, incluyendo uno que fue extraordinario y, además, se elevó al Parlamento por lectura única, es decir, sin dar la posibilidad a los grupos políticos de debatir sobre el primer centro universitario privado de Extremadura, ni presentar enmiendas ni escuchar la opinión y propuestas de la sociedad civil y especialistas en la comisión parlamentaria.