De Miguel acusa a la Junta de “poner en peligro” a los trabajadores y a las familias durante la borrasca

La portavoz de Unidas por Extremadura (UPE), Irene de Miguel, ha criticado la gestión del Ejecutivo extremeño durante la borrasca Kristin por no haber avisado a los trabajadores de que podían acogerse al permiso climático del Estatuto de los Trabajadores y “cargar” la responsabilidad sobre éstos y las familias.

De Miguel ha asegurado que “es una falta de responsabilidad y, sobre todo, pone en peligro la vida de los trabajadores”, ante lo que ha insistido en que “hay que agradecer al destino” que no haya ocurrido “nada grave” y que solo haya “daños materiales”.

De igual manera, ha rechazado la actuación de la Consejería de Educación al mandar un comunicado a las 22:00 horas del martes para anular las clases del día siguiente debido al “consecuente destrozo” para muchas familias que “no sabían como organizarse a esas horas”. Además, la portavoz ha recalcado la “caída” de la plataforma Rayuela porque, a su juicio, los padres “se volcaron en intentar encontrar más información” tras ese anuncio “tan tarde”.

“Creo que no se puede actuar con esta falta de previsión, echando sobre las espaldas de las familias trabajadoras una conciliación, porque no vino precisamente de la mano de que se anulara también el transporte”, ha dicho.

En este sentido, ha criticado que no hubiera una “generalización del teletrabajo”, ya que “la gente tuvo que coger su coche para trasladarse a su puesto de trabajo”. Así, De Miguel ha calificado de “tremendo” que se lanzara la alerta 'ES-Alert' a las nueve y media de la mañana cuando a las seis ya había “vientos huracanados” y cuando los trabajadores deben trasladarse a sus puestos a esa hora.

“Ese lanzamiento del ES-Alert a esas horas lo que parecía era cubrir el expediente, pero sin dañar mucho al empresariado extremeño, no se fueran a molestar por no tener a los trabajadores a su hora en su puesto de trabajo”, ha incidido.

A su parecer, la coordinación de la Junta de Extremadura y la Consejería de Educación “ha dejado muchísimo que desear” y “no se puede permitir que sigan actuando de esa manera”, ya que se ha “cargado sobre las espaldas” de las familias y trabajadores una responsabilidad que debería estar, ha apuntado, en manos de una Administración “responsable”.