La fractura entre PP y Vox en Extremadura se ha vuelto a evidenciar este martes durante el arranque de la nueva legislatura, como sucedió en 2023. La negociación para la investidura de María Guardiola para reeditar un Gobierno de coalición de derechas sigue encallada, como se ha demostrado al no ceder el PP sus votos al candidato de Vox a la Presidencia de la Asamblea, Ángel Pelayo, que ha vuelto a ver cómo el control de la Cámara se le escapaba de las manos, como hace dos años.
El PP tampoco ha cedido su puesto en la vicepresidencia primera, mientras que la segunda ha sido para el candidato del PSOE, que ha sumado también los siete votos de Unidas por Extremadura. No obstante, PP y Vox aún tienen posibilidades de reconducir la situación tras el gesto que han tenido los primeros para no dejar fuera de la Mesa a los ultras. El PP ha cedido 10 votos para que Beatriz Muñoz se convierta en secretaria primera. La secretaria segunda ha sido para los socialistas y la secretaría tercera para Unidas por Extremadura gracias al apoyo de algunos diputados del PSOE. Todos los grupos están representados en la Mesa, el órgano de control de la Asamblea.
Las derechas tienen un mes ahora para intentar alcanzar un acuerdo de gobernabilidad en Extremadura si quieren evitar un adelanto electoral en Extremadura. Aunque la cesión de poder de PP a Vox en la Asamblea puede verse como un gesto para seguir dialogando, lo cierto es que las posturas están ahora muy alejadas y así lo ha confirmado el candidato de la formación ultra, Óscar Fernández Calle, tras el pleno. “Todo parece indicar que Guardiola quiere repetir elecciones”, ha afirmado, al tiempo que ha acusado a la presidenta en funciones de la Junta de “no querer cambios, llevarnos a un callejón sin salida” y de tener “nula volntad para llegar a un acuerdo con Vox”.
Tras lo sucedido en la votación de la Presidencia de la Asamblea, Fernández Calle ha explicado que Guardiola fue “esclava de sus palabras” en 2023, cuando rechazó pactar con Vox para después incluirlos en su Gobierno, para ser ahora “esclava de sus hechos” al no apoyar al candidato ultra a dirigir la Cámara legislativa. Según Vox, el PP ni siquiera ha querido negociar el reparto de poder en la Asamblea, algo que Guardiola ha desmentido.
A pesar de los desencuentros de las últimas 24 horas, Vox ha aclarado que sigue dispuesto a buscar un acuerdo con el PP, aunque ha reconocido que hay “desconfianza” y Guardiola ha explicado que se va a poner en contacto con el equipo negociardor del partido de Santiago Abascal este martes para retormar el diálogo.