Reclaman más residencias públicas de mayores en Extremadura para no tener que “vender la casa, la viña y el olivar”
Diferentes plataformas ciudadanas se han concentrado este viernes en Villafranca de los Barros (Badajoz) para exigir la construcción de más centros residenciales públicos en Extremadura, donde las pensiones son más bajas y los mayores pueden verse obligados a como decía la canción “ vender la casa, la viña y el olivar” para poder pagar un centro privado.
Así lo ha denunciado el portavoz de la Plataforma de Pensionistas de Montijo, Rafael Cruz, que ha destacado que “en el radio de acción de Montijo, de unos 20 kilómetros, hay más de 50.000 habitantes y ni una residencia pública”.
“¿Por qué la gente de Vegas Bajas tenemos que desplazarnos con el desarraigo que eso supone para las personas mayores y sus familiares?”.
Por su parte el portavoz de Campamento Dignidad Extremadura, José Martínez, ha exigido “más centros residenciales públicos, más recursos y profesionales sanitarios las24 horas del día para una calidad asistencial adecuada a mayores y dependientes”.
En el caso de la Residencia Pública La Coronada de Villafranca, junto a la que se ha celebrado la concentración, llevan sin médico propio desde el mes de agosto por jubilación, con lo que se cubren las necesidades asistenciales con una doctora de otra residencia de Almendralejo o profesionales de la sanidad pública.
“Reivindicamos que la residencia vuelva a contar con un médico, porque la asistencia debe ser continúa y segura”, ha indicado, así como más plazas públicas porque lacomunidad autónoma solo cubre el 20% de las plazas.
“Denunciamos la privatización de las residencias de mayores, ya que hace muchos años que no se construyen públicas, solo de carácter privado con plazas concertadas”, ha añadido Martínez.
En este sentido desde la Plataforma de Pensionistas de Mérida, también presente en esta protesta, Florencio Lancho ha criticado que “es una vergüenza que se haga negocio con la asistencia a nuestros mayores, los que han estado levantando este país, su protección es una cuestión de Estado y no se puede mercadear con sus cuidados ”.