El Tribunal de Instancia de Noia (A Coruña) ha decidido archivar de forma definitiva la causa en la que se investigó el vertido de pellets que afectó a las costas gallegas y al litoral de otros puntos del norte de España entre diciembre de 2023 y los primeros meses de 2024. Lo que se analizaba era si había responsabilidades penales derivadas de la pérdida de carga por parte del buque Toconao, que llevó a que una marea de estas pequeñas bolas de plástico llegase a tierra.
La jueza indica que, practicadas las diligencias de instrucción que se consideraron necesarias, la conclusión es que no se puede perseguir a nadie por la vía penal por este caso y no considera que se haya rebasado el ámbito de una posible infracción administrativa. El auto recoge que el informe del Seprona indica que la empresa operadora cumplió los protocolos de carga y no hubo “irregularidad alguna que hubiese ocasionado la caída de los contenedores”.
El informe, añade la jueza en su auto, incluye análisis que aportaron el Centro de Coordinación de Vigilancia Marítima de Costas y Fronteras, información del armador y la empresa fletadora, documentos aportados por el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia y el informe de la Unidad Técnica de la Fiscalía de Medio Ambiente y de la Unidad Técnica del Seprona.
Con esta documentación razona que el análisis de los pellets no revela “toxicidad o concentración de sustancias tóxicas en su composición” y, por lo tanto, no se prevé “un impacto significativo a medio o largo plazo” en el contexto de que ya hay contaminación por microplásticos en el mar. La jueza añade que los informes de la Xunta y la Unidad de Medio Ambiente de la Fiscalía General del Estado consideran que no hay daños en los espacios protegidos del entorno dunar de Corrubedo y las lagunas de Carregal y Vixán ni tampoco en el Parque Nacional das Illas Atlánticas.
“No se ha producido una infracción de las leyes y otras disposiciones de carácter general protectoras del medio ambiente, suficientes para justificar la intervención de la vía penal”, indica el auto, que descarta también un daño a la calidad del aire, el suelo, las aguas, animales o plantas o para el equilibrio de los sistemas naturales. Tampoco aprecia riesgo para la salud de las personas.
El auto que se ha dado a conocer este martes no es firma y puede ser recurrido ante la Audiencia Provincial de A Coruña.
La pérdida de varios contenedores que el buque mercante Toconao llevaba a bordo se produjo a principios de diciembre de 2023 frente a las costas del norte de Portugal. Uno de esos contenedores transportaba sacos de pellets, que fueron apareciendo en las costas gallegas desde unos días después, muchos de ellos abiertos y dejando al aire esas pequeñas bolas de plástico que complicaron las labores de limpieza de los arenales y las zonas de roca. El material siguió llegando, aunque cada vez en menor cantidad, durante meses. El episodio puso el foco en el problema de la contaminación marina y la presencia de plásticos en los medios naturales. La Unión Europea ha acordado un cambio de normas para tratar de reducir la contaminación por esta causa, dado que cada año se pierden contenedores con la misma carga en el océano.