La consejera delegada de DomusVi, “más orgullosa que nunca” pese a la muerte de más de 1.700 usuarios en sus residencias

Tras la muerte de más de 1.700 usuarios en las residencias de DomusVi, la consejera delegada para España de la empresa que domina el sector privado de los cuidados, Josefina Fernández, acaba de asegurar que su modelo de atención les ha permitido “hacer frente a la pandemia en las mejores condiciones posibles”. La afirmación figura en una carta redactada por Fernández como preámbulo a la memoria anual de 2019 que esta multinacional ha presentado en los últimos días y en la que la primera ejecutiva de la compañía dice sentirse “más orgullosa que nunca”.

elDiario.es ha podido confirmar en fuentes del sector que el número de muertos en las residencias de DomusVi supera en España los 1.700. Una cifra que la compañía no incluye en ningún balance público y que se niega a confirmar a preguntas de esta redacción. Un portavoz oficial de la compañía lo justifica así en conversación con eldiario.es: “La comunicación del número de fallecidos corresponde a las distintas autoridades sanitarias autonómicas”. Los datos oficiales que distribuyen las comunidades autónomas no discriminan a qué residencia pertenecen los fallecidos. Tampoco el Ministerio de Sanidad aclara el listado de muertos intramuros de la principal empresa del sector en España y tercera en Europa. A través de un correo electrónico, los portavoces oficiales del departamento que dirige Salvador Illa se limitan a ofrecer la siguiente respuesta: “No tenemos los datos desglosados por empresas concretas. Saludos cordiales”.

Solo en Galicia, desde donde Josefina Fernández dirige su imperio, un total de 140 personas perdieron la vida por COVID-19 hasta el 29 de septiembre tras contraer el virus en alguna de sus 37 residencias. Así lo confirman a esta redacción fuentes del sector con acceso a los datos. A lo largo de la evolución de la pandemia varios de estos centros han tenido que ser intervenidas por la Xunta: Vigo, Cangas y Outeiro de Rei. En esta última se llegaron a registrar en septiembre más de 100 contagios confirmados en un solo día. Otros centros que nunca fueron intervenidos también sufrieron con dureza el azote de la pandemia. Es el caso de DomusVi San Lázaro (Santiago), en donde según las familias perdieron la vida uno de cada tres usuarios. Desde ese centro el Gobierno gallego recibió en febrero una carta que nunca abrió en la que los trabajadores denunciaban que la empresa no cumplía los ratios de personal por usuario que exigían los pliegos públicos.

A la hora de barajar las cifras generales de DomusVi todo es elevado: poseen 202 centros y residencias en España, cuentan con 22.527 trabajadores y atienden a 36.577 personas en residencias y centros de día. La relación de esta compañía con los poderes públicos es muy estrecha y así lo señalan sus balances; en 2019 más de la mitad de sus plazas (51,59%) dependían de algún concierto con administraciones, por lo que la mayor parte de sus ingresos proceden directamente del erario público.

El perfil de Josefina Fernández también responde a ese retrato general de cercanía al poder. Se trata de una empresaria muy ligada al Partido Popular de Galicia que dirige Alberto Núñez Feijóo. Ha recibido premios en varias ocasiones de manos de los principales dirigente del Gobierno gallego. El actual vicepresidente de la Xunta, Francisco Conde, le entregó en 2019 el “Galicia Global”, un galardón impulsado por la Asociación Española de Directivos cuya entrega se celebró en la Cidade da Cultura en un acto que finalizó con uin cóctel de mediodía y en el que la Xunta figuraba en los carteles como partner del evento. Tres años antes, en 2016, había sido el propio Feijóo el que rodeó el cuello de Josefina Fernández para imponerle la Medalla de Oro del Círculo de Empresarios de Galicia. De aquel acto con el líder del PP gallego salieron muchas de las fotografías que ahora ilustran informaciones sobre el papel de Fernández en su desempeño empresarial y sus relaciones con el poder político.

Sueldos opacos

La memoria anual de DomusVi, en la que Josefina Fernández airea su “orgullo” por la gestión de la pandemia, está plagada de páginas perfectamente maquetadas y adornadas con fotografías en las que todo el mundo sonríe, se abraza o se da la mano. En algunas de las imágenes los usuarios posan sin mascarilla, mientras los trabajadores sí la llevan. Sirvan tres ejemplos para resumir algunos de los epígrafes que ordenan el documento: “Una gran familia”, “héroes sin capa”, “aliados con el planeta”. Pero hay más.

Hacia el final de la memoria, DomusVi incorpora un “Informe de Verificación Independiente” elaborado por la consultora KPMG. Según ese documento, las cuentas de la multinacional incurren en el olvido de explicar cuáles son los salarios de sus directivos y no ofrecen referencia alguna que permita saber cuánto cobran los que más cobran y cuánto los que menos.

El informe, incluido en el capítulo de “anexos” y en una tipografía prácticamente ilegible asegura lo siguiente: “El EINF (estado de información no financiera) no desglosa la información relativa a los contenidos establecidos por la normativa mercantil vigente en relación a las remuneraciones medias y su evolución desagregada por sexo, edad y clasificación profesional, brecha salarial, ni la remuneración media de los consejeros y directivos”.

Según publicó Infolibre en un extenso reportaje del pasado mes de julio, DomusVi está controlada desde 2017 por el fondo de inversión Intermediate Capital Group (ICG). La compra de la mayoría de la empresa se produjo según estas informaciones a través de un complejo sistema en red que pasa por Luxemburgo y termina en la Isla de Jersey. Según la documentación aportada por el periodista Manuel Rico, el dinero que cada familia gasta en una plaza geriátrica pasa por hasta 20 empresas antes de llegar a la cuenta relacionada con la DomusVi en el paraíso fiscal de Jersey.

En ese contexto y en mitad de la segunda ola de la pandemia, la empresa acaba de presentar unas cuentas en las que se relata un modelo de negocio exitoso y plagado de atenciones para sus clientes. Después de que más de 1.700 personas perdiesen la vida por coronavirus tras ocupar plaza en alguna de sus residencias, la consejera delegada de DomusVi asegura sentirse “más orgullosa que nunca”.