Un local en el que se prostituye a mujeres, que lleva el nombre de Sala Ladies y está ubicado en la carretera nacional que une Outeiro de Rei (Lugo) con la capital de provincia, figura entre los patrocinadores del cartel de las fiestas de una parroquia de Outeiro de Rei, San Martín de Guillar. No es la primera vez porque ya aparecía en las del año pasado. El grupo municipal del BNG critica al Ayuntamiento, gobernado por el PP, por no establecer unas normas que impidan incluir este tipo de establecimientos entre los anunciantes. Y recuerda que en 2018 el gobierno local tuvo una implicación directa en darle publicidad, con una valla de la Sala Ladies en el campo municipal de fútbol.
Miguel Vieito es uno de los tres concejales del BNG en Outeiro de Rei. Explica, en conversación con esta redacción, que su protesta se dirige contra el Ayuntamiento y no contra la comisión de fiestas, de la que destaca que trabaja con escaso presupuesto y “mucho esfuerzo personal”. El problema es, en su opinión, que el gobierno local, que dirige José Pardo, no tiene regulados los presupuestos que se destinan para las fiestas de las parroquias, de modo que los organizadores se encuentran año tras año con la incertidumbre de qué apoyo económico van a recibir. Y tampoco hay unas normas que excluyan a estos locales de la publicidad o el patrocinio. Con las quejas sobre la mesa, añade, el equipo de gobierno tampoco ha reaccionado.
La cuestión, añade Vieito, va más allá de la publicidad de este prostíbulo, algo que dice no entender que pueda estar normalizado. Denuncia que en el Ayuntamiento no hay políticas en favor de la igualdad y que es uno de los pocos en la provincia sin un centro de atención a la mujer ni convenio con alguno. Y tampoco, dice, hay una buena gestión del gasto público. “No puede ser que una parroquia no pueda tener una estimación de cuánto se le va a dar para las fiestas”, critica. El concejal resalta que en algunas zonas de Outeiro de Rei cuesta incluso reunir a personas suficientes para la comisión.
El Ayuntamiento justifica su inacción, en declaraciones que recoge el diario La Voz de Galicia, señalando que son “más partidarios de la libertad y menos del intervencionismo, como es el BNG”. El Gobierno local dice no querer valorar la publicidad y asegura que su papel se limita a dar apoyo económico para las fiestas sin “decirle a las asociaciones lo que deben hacer y lo que no”. Esta redacción ha intentado ponerse en contacto con el alcalde, pero no ha obtenido respuesta.
El local anunciado formó parte de la red de trata de mujeres y proxenetismo de la llamada 'Operación Carioca', la mayor trama de este tipo investigada en Galicia. Entonces llevaba el nombre de Club Colina y era propiedad del jefe del grupo, José Manuel García Adán, que fue condenado por maltrato a su pareja y recibió penas menores por su implicación en la Carioca.