Nueve incencios continúan ardiendo sin que hayan podido ser controlados en Galicia, según el parte de la Xunta de este lunes por la mañana. Aunque la crisis de este mes de agosto remite, las llamas siguen consumiendo hectáreas sobre todo en la provincia de Ourense, en donde continúan activos dos grandes fuegos y están estabilizados, pero sin controlar, otros cinco.
El incendio más grave desde que se tienen registros, el que empezó en Larouco el 13 de agosto y se extendió por toda la comarca de Valdeorras y terrenos aledaños, se da por estabilizado desde el sábado. Ha arrasado unas 30.000 hectáreas, según los cálculos provisionales de la Xunta, que las estimaciones por satélite elevan.
La Consellería do Medio Rural mantiene como activo el fuego de Chandrexa de Queixa (Ourense), pero asegura que “evoluciona favorablemente” tras más de dos semanas ardiendo. Los frentes de Requeixo y Parafita se dan por estabilizados, mientras que sigue activo el de Mormentelos, en territorio del municipio de Vilariño de Conso. Las estimaciones, también provisionales, son que se han calcinado 19.000 hectáreas, parte de ellas en los municipios de Manzaneda, Montederramo, A Pobra de Trives, O Bolo y Laza.
En Carballeda de Valdeorras sigue descontrolado el fuego que arrasó Pena Trevinca, el pico más alto de Galicia y amenazó el valioso teixadal de Casaio. La Xunta estima que se han visto afectadas 4.400 hectáreas hasta el momento. También está activo un incendio en la parroquia de Nieva, en Avión (Ourense), que empezó el domingo y que ha calcinado unas 70 hectáreas.
En la provincia de Ourense están estabilizados, pero sin controlar, el que empezó en Larouco y el iniciado en Oímbra (con una superficie calcinada de 17.000 hectáreas), el de A Mezquita (10.000 hectáreas); el de Carballeda de Avia (4.000 hectáreas) y el de la parroquia de Vilar de Cervos, en Vilardevós (900 hectáreas).
Fuera de la provincia de Ourense se da por estabilizado también el incendio que quemó 70 hectáreas en la parroquia de Santa Cristina de Cobres, en Vilaboa (Pontevedra). Entre los fuegos que siguen activos o estabilizados, han ardido ya unas 85.440 hectáreas.