Bitcoin en la 'milla de oro' madrileña: ¿qué hace una moneda como tú en un barrio como este?

Poder pagar con ella en tiendas físicas de una forma más o menos extendida debería ser el siguiente paso natural en la evolución de Bitcoin, que tiene un pasado breve pero lleno de avatares: un desplome de su valor por su vinculación al mercado negro, un resurgir espectacular e incluso un gran caso de fraude, entre otras muchas cosas.

Después de haber pasado por todo ello, la criptomoneda más popular se enfrenta a su enésimo reto, que no es otro su uso cotidiano o, lo que es lo mismo, poder utilizar bitcoines para pagar fuera de internet. Y aunque no han sido pocos los que, desde sus inicios, la han menospreciado, tampoco le falta un ejército de entusiastas que harán lo que sea necesario para que Bitcoin llegue todo lo lejos posible.

Bitcoin en Madrid

En España, un grupo de amantes de la moneda virtual por antonomasia está trabajando para conseguir que las tiendas comiencen a aceptar bitcoines como medio de pago. Se trata de 'La calle Bitcoin', una iniciativa con un objetivo nada sencillo: lograr que distintos comercios de un mismo barrio de Madrid se animen a aceptar la divisa digital.

“En Madrid ya hay tiendas que aceptan bitcoines, pero están muy dispersas geográficamente. La idea es que un número elevado de tiendas en una zona concreta acepten esta moneda para tener algo parecido a un Bitcoin Boulevard, que es una iniciativa que ya se ha manifestado en otros países como Holanda o Estados Unidos y que queremos trasladar aquí a España”, nos cuenta Alberto Gómez, uno de los promotores de la iniciativa y CEO de Coinffeine, la primera empresa del mundo que se constituyó con bitcoines como capital social.

Por ahora, la iniciativa - que se nutre del dinero de varios patrocinadores y del trabajo de un grupo de voluntarios - ya cuenta con diez negocios que admiten bitcoines como forma de pago. Muy variopintos, por cierto: desde una cafetería hasta un médico, pasando por un par de despachos de abogados, una tienda de Agatha Ruiz de la Prada o un estudio de arquitectos.

Se trata de una campaña pensada, entre otras cosas, para popularizar el uso del Bitcoin y, de paso, acallar todas las voces que hablan de la divisa digital como una moneda meramente especulativa. Sin embargo, el área seleccionada para establecer un bulevar Bitcoin a la española no hace sino acrecentar las dudas. Se trata de la madrileña calle Serrano, la lujosa 'milla de oro'.

¿Lujo y Bitcoin?

En principio, la zona en la que se concentran los comercios de lujo en la capital española no parece casar mucho con la filosofía de una criptomoneda como Bitcoin. Una divisa descentralizada, algo así como 'del pueblo para el pueblo', hace una extraña pareja con una calle como esta. Los residentes de la zona y los clientes habituales de las grandes marcas que tienen establecimiento allí no parecen ser del tipo de consumidores que están al tanto de lo último en tecnología y que poseen bitcoines (al menos tirando de estereotipos).

Utilizar a los presumiblemente adinerados compradores de Serrano como conejillos de indias puede hacer volar la imaginación de más de uno. ¿Podría ser una zona en la que Bitcoin tuviera éxito como herramienta para blanquear capitales? Al fin y al cabo, para lavar dinero, uno no compra porciones de pizza, sino artículos de cierto valor: coches, ropa cara, joyas... Precisamente lo que uno puede encontrar en el barrio de 'La calle Bitcoin'.

Así, la gran incógnita acerca de esta iniciativa, que será inaugurada oficialmente a principios de septiembre, es por qué empezar por Serrano y no por cualquier otra zona comercial de Madrid, habiendo dónde elegir. Quizá los mal pensados no vayan del todo desencaminados.

“Hemos empezado por comercios de lujo porque en España no se pueden pagar en efectivo compras superiores a los 3.000 euros, ya que es una ilegalidad desde la reforma fiscal del año pasado. En el caso de Bitcoin, no habría ningún problema en pagar cantidades de más de 3.000 euros y las propiedades de este pago serían muy similares a las del pago en efectivo, porque no se identifica al comprador”, admite Gómez.

Si el actual Gobierno limitó los pagos en efectivo a un máximo de 3.000 euros para obstaculizar el blanqueo de capitales, y si Bitcoin se postula como alternativa al dinero en metálico para superar esta limitación, se corre el riesgo de que, finalmente, la gente asocie la criptomoneda e iniciativas como 'La calle Bitcoin' a algo tan peliagudo como el blanqueo.

“En cuanto al tema del blanqueo de capitales, quien tiene que mover ficha cuanto antes es el Gobierno creando una regulación como ya se ha impuesto en Nueva York con la BitLicencia”, afirma Gómez, quien recuerda que, “en cualquier caso, el Bitcoin encaja perfectamente dentro de la regulación española. Si el gobierno cree que debería estar en un marco regulatorio más restrictivo o con unas condiciones concretas, desde luego es el momento de actuar”.

Efectivamente, más allá del dilema ético que pueda suponer estar facilitando una actividad ilícita, al Bitcoin poco o nada se le puede echar en cara desde el punto de vista legal a día de hoy. Por otra parte, si bien Gómez señala que su regulación crearía una mayor seguridad jurídica, lo cierto es que las inevitables diferencias normativas entre países podrían desatar el caos en la comunidad global de Bitcoin.

Tal y como señala la jurista TIC Marina Franganillo, especializada en la criptomoneda, “estamos en ese momento de incertidumbre en el que no sabemos muy bien cómo tratar esto. Al fin y al cabo, si se regula, puede que aquí se le dé una consideración y en otros sitios se le dé otra completamente distinta”.

Y, cómo no, mucho marketing

Facilitar el pago de grandes cantidades no es el único motivo por el que 'La calle Bitcoin' ha decidido ubicarse en la madrileña calle Serrano. Tal como señala el abogado especialista en derecho tecnológico Pablo Burgueño, “ahora mismo, el Bitcoin más que una herramienta de pago es una herramienta de marketing”.

“Serrano es una calle que genera repercusión mediática y lo que se busca en este momento es eso, que se conozca el Bitcoin y que se conozca que hay tiendas que lo aceptan”, explica el jurista, que sabe bien de lo que habla porque el bufete del que es socio, Abanlex, admite pagos en Bitcoin desde finales del pasado año.

Su experiencia parece dejar clara la situación actual de Bitcoin en España en relación con los establecimientos físicos: “Nos han llegado muchas empresas interesadas en desarrollar actividades con bitcoines, pero pagos en sí, aunque parezca mentira, no nos ha llegado ninguno”. Y es que, efectivamente, Bitcoin se ha convertido en una poderosa herramienta de marketing. “Han llegado muchos clientes que han visto la marca de 'Aceptamos Bitcoin' y vienen a nuestro despacho a contratar nuestros servicios y nos pagan en euros normales y corrientes”, asegura.

Es innegable que una zona como la 'milla de oro' madrileña puede darle mucha visibilidad a la criptomoneda, aunque ubicar una calle Bitcoin precisamente ahí puede convertirse en un arma de doble filo. Si por un lado la moneda digital y la lujosa calle hacen una gran pareja en lo que a visibilidad se refiere, la posibilidad de vincular la relación con el blanqueo de dinero y cierto estatus social elevado puede ser peligrosa.

Como recuerda Franganillo, “un bitcóin ya tiene un valor muy elevado [en el momento de escribir estas líneas, se cambia por unos 450 euros] y, si se asocia a la calle Serrano, la gente puede terminar ligando la criptomoneda a un poder adquisitivo muy alto”.

Si la implantación de 'La calle Bitcoin' en Serrano tuviera éxito, eso sí, nada impediría que la criptomoneda se expandiese a otros puntos de la capital, llegando a zonas comerciales como la Gran Vía que podrían contribuir, y mucho, a que la divisa digital entre de lleno en las compras más cotidianas.

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Las imagenes de este artículo son propiedad, por orden de aparición, de la web oficial de Turismo de Madrid y de Antana, Luke Ma y Jonathan Waller en Flickr