“En la universidad éramos seis chicas y 40 chicos; hoy, a bordo, soy la única mujer de mi departamento”
Los datos son contundentes, según cálculos de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), las mujeres representan el 29% de la fuerza laboral en el sector marítimo mundial, incluyendo puestos de tierra y mar pero son solo el 20% del personal en autoridades marítimas y apenas el 1,2% de la tripulación a bordo de buques. Si nos fijamos en España, el sector logístico-portuario cuenta con un 22% de presencia femenina, muy por debajo del 47,3% de la media nacional en otros sectores.
Aina Castelló Ensenyat, primera oficial de puente del buque Margarita Salas, es una de ellas. “Desde siempre mi familia y yo hemos sido muy marineros. Hemos estado siempre en contacto con el mar y cuando terminé la selectividad nos pusimos a mirar diferentes opciones de estudio y vimos esta, la de náutica y transporte marítimo”, asegura Castelló en uno de los vídeos que la APB ha producido para visibilizar el papel de la mujer en el sector marítimo y atraer más talento femenino a sus plantillas. Y es que la APB presentó en marzo de 2025 su primer Plan de Igualdad para avanzar en la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y en el que se presta especial atención a sectores especialmente masculinizados como la Policía Portuaria.
Castelló cuenta cómo estudió el grado de Náutica y Transporte Marítimo en Barcelona y posteriormente un máster de dos años más. Tras un año embarcada como alumna y obtener el título de oficial de piloto de segunda, embarcó en Balearia. “En la universidad éramos seis chicas y 40 chicos. En el máster más o menos igual y a bordo también, del departamento de Puente y Máquina soy la única chica”, explica Castelló que asegura que poco a poco se van viendo más mujeres a bordo de barcos. “Tú tienes que tener claro tus objetivos y los tienes que cumplir sin importarte lo que piensen los otros de ti”, sentencia.
La primera oficial recuerda la ilusión que sintió la primera vez que embarcó y como ese sentimiento se sigue reproduciendo a día de hoy. “Me sentí muy satisfecha y muy orgullosa de mí misma, de poder lograr lo que siempre había soñado y sobre todo de que me guste tanto el trabajo que tengo y que haya merecido la pena todas las decisiones que he tomado”, reconoce con una sonrisa. Sabe que su vida no es la habitual porque pasa mucho tiempo fuera de casa. “No es la típica vida convencional a la que está acostumbrado todo el mundo a vivir. Es diferente, pero es muy bonita”, afirma y reconoce que, con las nuevas tecnologías, puede estar constantemente conectada con todo el mundo.
Talento femenino en ocupaciones poco conocidas
“Actualmente a bordo somos el segundo oficial, el primer oficial que soy yo y el capitán. Cada uno tiene diferentes responsabilidades y funciones a bordo a diario”, asegura la joven que procede a relatar algunas de sus tareas más habituales: “La estiba de la carga diaria del barco, de forma segura y cumpliendo las condiciones de estabilidad. Aparte de la de la carga, sería responsable del mantenimiento de todo el barco, de que los botes de rescate estén siempre operativos, de que los cables de la rampa estén en buenas condiciones para la buena operatividad. Y también me encargaría de la gestión de la tripulación juntamente con el segundo oficial”.
La presencia de mujeres oficiales de buques en Baleares está en crecimiento, impulsada principalmente por navieras líderes que cuentan con su base en el archipiélago. En concreto, la compañía Balearia tiene como objetivo aumentar la representación de mujeres en puestos de puente (puente de mando) y máquinas hasta un 15% para el año 2030, a través de un programa de formación, atracción y promoción de talento femenino en flota para facilitar la inserción laboral. Especialmente buscan hacer visibles opciones laborales dentro de los puertos que a día de hoy son poco conocidas como por ejemplo estibadoras, operadoras de maquinaria, inspectoras de seguridad marítima,gestoras de tráfico marítimo (VTS), especialistas en el control de contaminación y protección del medio marino o capitanas de barco entre otras.
Consciente de que es un referente, Castelló insiste en que lo más importante es que se luche por aquellos sueños que se tienen, sin importar lo que piensen los demás. “Me gustaría darle un mensaje a las niñas que por mucho que vean este mundo muy masculino y muy de hombres, que no se preocupen. Si yo he podido, ellas van a poder y más, que confíen en ellas mismas, que cumplan sus sueños, que disfruten del proceso, sobre todo, y que no les importe la opinión de los demás”, sentencia Castelló.