Una auditoría cuestiona el fichaje de un afiliado de Vox sin titulación ni experiencia en una empresa pública de Mallorca

Esther Ballesteros

Mallorca —
23 de enero de 2026 13:51 h

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Una auditoría externa realizada a instancias del del Ayuntamiento de Marratxí (Mallorca) ha puesto en duda la contratación de un afiliado de Vox por parte del Consistorio gobernado por el PP al detectar que el proceso se llevó a cabo sin ir acompañado de documentación clave: no consta ningún informe que justificara la elección de este candidato ni la necesidad de crear la plaza de supervisor para la que fue designado en la empresa pública Marratxí XXI, dedicada a la gestión de residuos y servicios municipales, como tampoco la entrevista al aspirante finalmente seleccionado. El trabajador, quien figuró como número 6 en las listas electorales de la formación de extrema derecha en 2023, es, además, el único de los contratados que cobra por encima de las tablas salariales de la empresa. La incorporación se habría producido en detrimento de aspirantes con mayor formación y experiencia.

En concreto, la contratación se formalizó para cubrir una plaza de supervisor-encargado de servicios, un puesto de mando intermedio encargado de coordinar y controlar la operativa diaria de la empresa pública. Según las bases de la convocatoria, entre sus funciones figuran la supervisión de los distintos servicios que presta Marratxí XXI, la gestión de incidencias -entre ellas, las recibidas a través de la ‘línia verda’-, la relación con las empresas adjudicatarias, la organización de servicios extraordinarios vinculados a fiestas u otros eventos, y la asignación y seguimiento de tareas del personal de brigada.

A partir de los requisitos formativos incluidos en la convocatoria, los autores de la auditoría, cuyo contenido ha sido avanzado por el diario Última Hora y a la que ha tenido acceso elDiario.es, realizaron una comparación con ofertas similares en otras empresas y constataron que, para puestos equivalentes, lo habitual es exigir perfiles vinculados al ámbito ambiental: desde FP de química o salud ambiental hasta grados en ciencias ambientales o ingenierías, además de formación específica en normativa y seguridad. En cambio, la auditoría subraya que los requisitos de formación y experiencia planteados para la plaza de supervisor-encargado en Marratxí XXI se alejan de los que se piden de forma generalizada en este tipo de empleos.

De acuerdo con los requisitos de formación solicitados para obtener esta plaza, los firmantes de la auditoría llevaron a cabo una investigación de los requisitos exigidos por parte de otras empresas para acceder al mismo puesto de trabajo, haciendo hincapié en que las titulaciones más demandadas son el FP de química ambiental o el de salud ambiental, el grado en ciencias ambientales y la ingeniería ambiental, además de contar con formación y conocimientos de las regulaciones ambientales y de seguridad. Sin embargo, el documento asevera que los requisitos de formación y experiencia solicitados para la plaza de supervisor encargado de servicios de Marratxí XXI nada tienen que ver con los de otras plazas similares.

No solo eso. La auditoría subraya que, al analizar el anuncio de la plaza, comprobaron que las bases incluyeron un apartado relacionado con funciones de comunicación audiovisual y periodismo -para que el futuro cargo pudiera encargarse de las redes sociales y de la comunicación en radio, prensa, etc.-, pese a que Marratxí XXI es una empresa dedicada a la gestión de residuos.

Una combinación que, como puso de manifiesto el PSIB-PSOE en una nota difundida en agosto de 2024, se interpretaría como un intento de orientar el proceso hacia un perfil concreto. Los socialistas, que llevan reclamando documentación sobre la contratación desde al menos marzo de 2024, cuando solicitaron formalmente los currículum recibidos para cubrir la plaza y los motivos por los que no se constituyó una bolsa de trabajo con el resto de aspirantes, denunciaron que se estaban introduciendo “funciones periodísticas y de comunicación” que no formaban parte de la ficha real del puesto y que, a su juicio, se habían añadido deliberadamente para beneficiar al candidato finalmente contratado.

La auditoría también analiza las retribuciones y destaca un elemento que afecta específicamente al supervisor-encargado: de acuerdo a los documentos remitidos por la gerencia y las comprobaciones llevadas a cabo, es el único puesto de Marratxí XXI que incluyó como concepto salarial una “mejora voluntaria” de 161,21 euros mensuales, una diferencia que no se reproduce en el resto de puestos analizados, por lo que el trabajador cobra más de lo indicado por las tablas retributivas de la empresa municipal.

El Ayuntamiento niega un trato de favor

elDiario.es se ha puesto en contacto con el regidor responsable de Marratxí XXI, Juan Antonio Estarellas, para recabar su versión sobre lo arrojado por la auditoría. En este sentido, rechaza que la contratación respondiera a un criterio político, aseverando -a pesar de que el consejo de administración de la empresa está integrado por miembros de PP y Vox- que el Ayuntamiento no podía conocer que el cantidado fuese afiliado del partido de Santiago Abascal. “Nosotros, cuando nos entregan los currículum, no lo podemos saber”, incide, recriminando un uso partidista del caso. A pesar de que otros aspirantes contaban con más formación y experiencia, el regidor enmarca la decisión de contratar a este empleado en el funcionamiento interno de la empresa: según alega, la selección corresponde en primer término a la gerencia y, después el nombramiento, pasa por un consejo de administración que decide respaldar o no la propuesta.

Asimismo, justifica que la inclusión de un perfil de comunicación en la convocatoria responde a que la plaza debía cubrirse con urgencia al tratarse de una sustitución por excedencia de otro trabajador y, en ese sentido, el Ayuntamiento apostó por un perfil que pudiera reforzar la comunicación institucional de la empresa municipal y facilitar el traslado de información al área de comunicación del consistorio. Al respecto, Estarellas señala que Marratxí XXI “no tiene ni redes ni web propia”, por lo que la comunicación se canaliza a través del Ayuntamiento y el trabajador contratado actúa como enlace para que la información llegue correctamente a los canales municipales. Asimismo, matiza el enfoque que sitúa a Marratxí XXI como una empresa dedicada exclusivamente a la recogida de residuos, al aseverar que se trata de una empresa de servicios con un ámbito “muy amplio” que incluye desde la gestión de centros de día hasta los parques y jardines, parques infantiles y otros servicios municipales, además de la propia recogida de residuos.

Respecto a otra de las críticas principales del informe -la falta de justificación sobre la necesidad de la plaza-, el regidor responde que la plaza no se creó ad hoc, sino que el organigrama de Marratxí XXI “existe desde hace veintipico de años” y que se trataba de puestos ya previstos pero no cubiertos. Según explica, al llegar al gobierno municipal, decidieron “dotar la estructura de personal necesario” dado que se encontraron una empresa “infradotada”. Desde esa óptica, defiende que no era necesaria una justificación específica de creación de plaza, porque se trataba de cubrir puestos que “ya existían”.

El concejal insiste en que la empresa ha actuado con “transparencia y total colaboración”. De hecho, destaca que la auditoría se ha hecho pública y se remitió al siguiente pleno municipal habilitado: “No la guardamos en un cajón, ni un mes, ni dos meses, ni un año. La llevamos a pleno al mes siguiente”.