AENA planea duplicar la capacidad del aeropuerto de Ibiza, una isla saturada de turistas: “No responde al interés general”
La oposición social a la ampliación del aeropuerto de Eivissa, contemplado en el Documento de Regulación Aeroportuario para el periodo 2027-2031 –el (DORA III)–, es unánime. Tanto las organizaciones ecologistas como las patronales empresariales y hoteleras, así como los partidos políticos, se oponen a un proyecto en el que AENA prevé incrementar casi al doble las puertas de embarque, pasando de las actuales 17 a 32. El gestor aeroportuario, que tiene intereses privados desde que el Gobierno de Mariano Rajoy privatizara el 49% de la empresa pública, prevé una inversión de casi 230 millones de euros con el objetivo de “modernizar” la infraestructura y “atender la demanda futura de tráfico”. Todo en un contexto en que en 2025 hubo más de 9 millones de pasajeros en el aeropuerto insular.
“Se trata de ampliar la infraestructura de masificación a costa de nuestra tierra y nuestro bienestar”, señala Neus Prats, vicepresidenta del grupo ecologista GEN-GOB, que califica la remodelación como “absolutamente demencial”. “Representará la multiplicación de todos los problemas de masificación que ya sufre la isla y no obedece de ninguna manera al interés general ni está al servicio de las necesidades de los residentes de la isla”, afirma. Otra de las entidades ecologistas de la isla, Amics de la Terra, considera que ampliar el aeropuerto, ya sobredimensionado, “agravará aún más la crisis hídrica, la emergencia habitacional, la saturación turística y las emisiones de carbono”.
Representará la multiplicación de todos los problemas de masificación que ya sufre la isla y no obedece de ninguna manera al interés general ni está al servicio de las necesidades de los residentes de la isla
Pero el evento que prueba el consenso que hay en torno al rechazo a la ampliación de la infraestructura aeroportuaria tuvo lugar el pasado 15 de mayo en la Mesa de Diálogo del Agua, promovida por la Alianza por el Agua, y que contó con la participación de los principales agentes sociales, excepto los sindicatos obreros. El acuerdo más relevante de la jornada fue la posición unánime de todas las entidades participantes —sociales, medioambientales, empresariales y hoteleras— a favor de establecer límites efectivos al crecimiento de la isla como condición indispensable para garantizar “la sostenibilidad hídrica y ambiental”. Este consenso se vio reflejado en la oposición a la ampliación. Además, se señaló que un incremento de la capacidad aeroportuaria supondría “un aumento directo de la presión sobre los recursos hídricos y sobre el conjunto del territorio insular”.
La Asociación Empresarial de Ocio Nocturno (AEON) también se ha posicionado de forma contundente argumentando que aumentar la afluencia de visitantes agravaría la situación de insostenibilidad social y medioambiental que ya padece la isla. La patronal del ocio nocturno ha lamentado que AENA “ha permitido la invasión del aeropuerto de Ibiza de publicidad de discotecas y hoteles” y que promocionan la isla “como un destino de fiesta y excesos”. “Supondría un grave perjuicio para el equilibrio territorial, social y medioambiental”, insisten.
Entre las entidades sociales con más arraigo en la isla destaca l’Institut d’Estudis Eivissencs (IEE), que aboga por “reducir la presión turística” con el objetivo de mejorar la “calidad de vida” de los residentes. Así, advierten que el proyecto de AENA “plantea prácticamente duplicar la capacidad” de la infraestructura y que esto supondría agravar problemas ya existentes como la turistificación, la escasez de agua, el tráfico, la dificultad de acceso a la vivienda o la contaminación derivada de los jets privados. La entidad acusa al gestor aeroportuario de “priorizar el beneficio económico por encima de la calidad de vida de los residentes”.
Esta entidad destaca junto al GEN-GOB por haber sido el movimiento social que aglutinó las luchas para convertir ses Salines d’Eivissa i Formentera en un parque natural. El aeropuerto, sin embargo, se sitúa en las inmediaciones. De hecho, el GEN-GOB advierte que el parque natural “ya sufre graves impactos por la proximidad de las instalaciones” y que una ampliación podría agravaría el equilibrio ecológico. Además de ser un área de descanso y nidificación para las aves –como los flamencos–, es un ecosistema muy valioso por sus valores ecológicos, paisajísticos, históricos y culturales.
Por ello, el GEN-GOB insiste en que se trata de “un auténtico atentado” para la isla, que solo obedece a “las ansias económicas de una empresa como AENA”. El IEE, en la misma línea, se cuestiona cuáles serían las consecuencias futuras de esta ampliación y se plantea si realmente es necesaria la construcción de nuevas carreteras, más desaladoras, más construcciones hoteleras o incluso una segunda pista de aterrizaje junto al parque natural. AENA no ha respondido a la consulta de este diario sobre si la ampliación del aeropuerto implicará aumentar el número de pasajeros.
Una obra mastodóntica
Además de prever un incremento de casi el doble de puertas –de 17 a 32–, la remodelación pretende reorganizar por completo la forma en que los viajeros acceden a los aviones. La mayor parte del crecimiento se concentrará en una nueva zona de embarque común, que contará con 18 puertas: siete de ellas conectadas directamente por pasarela telescópica, cuatro diseñadas específicamente para agilizar el tráfico regional e interislas y siete para embarques remotos.
Asimismo, contempla un nuevo dique en el noreste, pensado exclusivamente para vuelos internacionales fuera del espacio Schengen. En total, sumará 12 puertas distribuidas en dos plantas para permitir tanto el uso de pasarelas directas como el acceso a pie desde la pista. Por otro lado, incluye una zona flexible, es decir, un espacio con dos puertas adicionales que podrá adaptarse según las necesidades de tráfico de cada momento.
En este sentido, el aeropuerto sería más moderno y accesible. El nuevo diseño contempla la construcción de prepasarelas de última generación, diseñadas para facilitar el flujo de pasajeros tanto si el embarque es directo por pasarela como si se realiza en remoto. Por otro lado, se habilitarán zonas específicas para personas con movilidad reducida.
Se contemplan otras actuaciones, como la ampliación de la terminal hacia el suroeste; la sala de embarque con áreas y puertas flexibles adaptables a cada vuelo; nuevos controles de pasaportes para agilizar salidas y llegadas; un nuevo dique al noreste y reforma de la estética del edificio actual. Además, se prevé modernizar ascensores y escaleras para que los pasajeros se muevan mejor. El plan incluye construir nuevas oficinas y locales comerciales más modernos.
Antes de construir el nuevo dique noreste, AENA debe edificar una nueva zona de apoyo a la aeronave al suroeste, de unos 9.400 metros cuadrados. Asociado al edificio de actividades aeronáuticas y viales de acceso a las nuevas instalaciones, se pretende construir un aparcamiento de unos 8.000 metros cuadrados. Además, se incluiría un edificio de talleres y oficinas de 7.000 metros cuadrados por planta, que permitiría demoler las instalaciones “obsoletas” actuales, situadas junto a la torre de control.
El plan incluye, entre otros, un aparcamiento de 8.000 metros cuadrados, nuevos controles de pasaportes, nuevas oficinas y locales y 16 nuevos mostradores extra en la planta baja
Del mismo modo, se pretenden realizar obras de grandes dimensiones, como el desvío de la carretera Camí des Codols en un tramo de unos 700 metros; el soterramiento de al menos 200 metros del Torrent de sa Font y el traslado del punto limpio actual para permitir el acceso a las nuevas zonas. En cuanto a la terminal, se sumarán 16 nuevos mostradores en la planta baja; el nuevo control de seguridad contará con 17 líneas simultáneas, incluyendo carriles rápidos y líneas específicas para familias y personas con movilidad reducida. Por otro lado, se añadirá una duodécima cinta de recogida de gran capacidad para aviones de grandes dimensiones.
Todos los partidos se oponen
Vicent Marí (PP), presidente del Consell Insular, explica a elDiario.es que están “en contra de esta ampliación desmedida del aeropuerto de Eivissa”. Marí –mayor cargo institucional de la isla– opina que es necesario que el Gobierno mejore “la accesibilidad, el movimiento de pasajeros dentro de la terminal –tanto de residentes como de turistas–, las puertas de embarque y los accesos a los aviones” porque es necesario tener infraestructuras modernas. “Pero no nos parece de recibo que nos enteremos por la prensa de que quieren doblar la capacidad del aeropuerto”, critica.
“Tenemos una apuesta clara por la sostenibilidad”. El presidente ha hecho suyo –igual que el resto de los cinco ayuntamientos de la isla, donde gobierna el PP– el discurso de la “contención” y la “moderación”, en referencia a los niveles de crecimiento turístico que son ya inasumibles para cada vez más voces, también dentro de las patronales empresariales y hoteleras. La consigna se resume en, “no crecer en cantidad, sino en calidad”. “Esto va en contra de la política turística que estamos aplicando”, asegura el presidente.
Estamos en contra de esta ampliación desmedida del aeropuerto. no nos parece de recibo que nos enteremos por la prensa
Fuentes del Consell Insular señalan a este diario, en relación al DORA III, que AENA remitió en septiembre de 2025 un escrito a la institución insular informando que iba a redactar el nuevo documento y que se abría, por imperativo legal, un plazo de participación previa en el que el Consell tenía diez días para introducir “aquellos asuntos que consideraba de interés para que AENA valorara su inserción en su documento estratégico”.
Sin embargo, según el Consell Insular, en esta petición “no se adjuntaba ni se informaba de ningún contenido previsto en el mismo, ni mucho menos de la intención de hacer obras en el aeropuerto o de doblar su capacidad”. En este sentido, el Consell Insular informó que consideraba de interés “abordar la presencia de publicidad de establecimientos de ocio en la terminal ibicenca, los problemas de movilidad y de acceso a la terminal y las tasas aeroportuarias”, indican las mismas fuentes.
En cuanto a los partidos en la oposición, PSOE y Esquerra Unida Podem han registrado una propuesta de acuerdo para exigir a las instituciones gobernadas por el PP –el propio Consell, el Govern y el Ajuntament de Sant Josep, término municipal donde se sitúa el aeropuerto– que defiendan “una posición clara y contundente contra este proyecto”. Los partidos progresistas lamentan que esta propuesta prevé un incremento del 29% de la superficie aeroportuario.
“El PP tiene que elegir: o se posiciona claramente contra esta ampliación en los espacios donde tiene voz, o queda retratado como cómplice de un modelo que perjudica a la ciudadanía de Eivissa”, afirma Elena López, portavoz de los socialistas. Óscar Rodríguez, de Esquerra Unida Podem, lamenta que la ampliación “afecta directamente al entorno del Parc Natural de ses Salines, ya sometido a una intensa presión acústica, atmosférica y territorial”.
La planificación de AENA, recuerda Rodríguez, responde a los “intereses de una empresa que cotiza en bolsa”, después de que Rajoy decidiera, en 2015, la privatización del 49% del gestor de las instalaciones aeroportuarias del Estado. “Si alguien ha convertido AENA en una ‘caja registradora’ que busca beneficios para los inversores, no es otro que el Partido Popular”, insiste Rodríguez. El 51% de la propiedad de AENA es de Enaire, empresa pública adscrita al Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente.
El 51% de la propiedad de AENA es de Enaire, empresa pública adscrita al Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente
El PP exige “cogestión”
El PP, en minoría en el Govern balear con el apoyo externo de Vox, ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) en la cámara autonómica para exigir la paralización de la ampliación del aeropuerto de Eivissa. Sebastià Sagreras, portavoz de los populares en el hemiciclo, alerta de que rechazan este proyecto “por el incremento de la capacidad operativa y del número de pasajeros que implicaría”, en una isla que ya soporta una fuerte presión sobre el territorio y la movilidad.
La iniciativa, firmada también por el presidente insular y diputado autonómico Vicent Marí, reclama “paralizar cualquier tramitación vinculada a una ampliación del aeropuerto de Eivissa” y que cualquier inversión de AENA debe orientarse exclusivamente a la mejora del servicio y de la seguridad, así como “a la reducción de impactos territoriales, ambientales o de movilidad, pero en ningún caso favorecer un incremento de la presión sobre el territorio”.
Finalmente, Sagreras ha criticado “la falta de información y de participación real de las instituciones de las Illes Balears en una decisión de esta importancia”, concluyendo que “esta situación demuestra, una vez más, la necesidad de avanzar hacia la cogestión aeroportuaria para que las decisiones estratégicas (...) se tomen contando con las instituciones de las Islas”.