La Justicia paraliza la orden de sacrificio de un perro que llegó a Ibiza en una patera procedente de Argelia

elDiario.es

Mallorca —

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El Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJIB) ha suspendido cautelarmente la orden de sacrificio del perro que el pasado mes de diciembre llegó en patera a la playa de s’Estanyol, en Santa Eulària, junto a una familia procedente de Argelia.

El auto dictado por la Sala de lo Contencioso-Administrativo estima el recurso interpuesto por el Ayuntamiento de Santa Eulària contra la resolución con la que la Dirección General de Salud Pública del Govern balear ordenó sacrificar al animal por proceder de un país con rabia endémica.

Mientras se resuelve el procedimiento judicial, el cachorro continuará aislado y bajo vigilancia veterinaria en las instalaciones de Natura Parc, en Mallorca, donde permanece desde enero “en perfectas condiciones”, según ha informado el Consistorio en un comunicado. La corporación municipal seguirá asumiendo además los costes derivados de su cuidado y mantenimiento.

El perro llegó a la isla el 11 de diciembre junto a una familia argelina y posteriormente fue trasladado a un centro de inclusión de Cruz Roja en Mallorca, de acuerdo a la información facilitada por la Policía Nacional y Extranjería. El animal, un cachorro mestizo de caniche de unos tres meses, fue recogido por el servicio municipal de acogida en las dependencias de la Fundació Natura Parc Eivissa.

Según el Ayuntamiento, el cachorro no presentaba heridas de mordedura ni síntomas compatibles con la rabia cuando fue localizado. Sin embargo, cinco días después de su llegada, Salud Pública dictó una resolución ordenando su sacrificio al aplicar el protocolo previsto para animales procedentes de países donde la rabia es endémica.

El Consistorio recurrió esa decisión al considerar que la medida no estaba suficientemente justificada y defendiendo alternativas previstas en la propia normativa, como el mantenimiento del animal en cuarentena y bajo observación veterinaria. También alegó que, debido a la corta edad y reducido tamaño del can, así como a la ausencia de lesiones o síntomas, la probabilidad de que fuese portador del virus era “muy baja”.

El recurso de alzada fue desestimado el pasado 6 de marzo, manteniéndose la orden de sacrificio. Ante ello, el Ayuntamiento presentó el 14 de abril un recurso ante la jurisdicción contencioso-administrativa solicitando la suspensión cautelar de la medida.

En su resolución, el TSJIB considera que, aunque la protección de la salud pública debe prevalecer, en este caso es posible compatibilizar ese interés con la conservación del animal, dado que permanece “perfectamente aislado”, bajo control veterinario permanente y sin que exista actualmente riesgo para la población. La Sala también aprecia que ejecutar el sacrificio antes de resolver el fondo del asunto podría causar un perjuicio irreversible si finalmente prosperara el recurso interpuesto por el Ayuntamiento.

El Consistorio ha desmentido, asimismo, las informaciones que atribuían al propio Ayuntamiento la decisión de sacrificar al perro y ha subrayado que ha sido precisamente la administración municipal la que ha impulsado las acciones judiciales para intentar evitarlo.