El obispo de Mallorca señala a Trump y a Netanyahu: “Cuidado con utilizar la palabra de Dios para intereses propios”
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El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, ha lanzado este jueves una advertencia sobre quienes “utilizan la palabra de Dios para sus propios intereses” y tratan de instrumentalizar la Iglesia con fines políticos. “La Iglesia no predica ideología, no da un pensamiento político. Cuidado con quienes sí tienen ese interés político y quieren utilizar la Iglesia para sus intereses”, ha aseverado.
Durante un encuentro con los medios con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el prelado ha citado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, como ejemplos de esa utilización política de la religión. “No es cristianismo esto”, sentenció el prelado mallorquín.
El mensaje se suma a otras declaraciones del obispo mallorquín en las que ha defendido una acogida “humana y responsable” de las personas migrantes, ha advertido contra la normalización de discursos excluyentes y ha llamado a las instituciones a no dar la espalda a quienes quedan fuera del sistema.
En plena escalada de los conflictos internacionales, el aumento de las desigualdades y el endurecimiento de las condiciones de vida, Taltavull hizo un llamamiento el pasado 22 de diciembre a la ciudadanía y a los responsables políticos para que pongan fin a los discursos de odio contra las personas migrantes y a determinadas actitudes que, a su juicio, resultan “inadmisibles”. Entre ellas, el “rechazo” y la criminalización que sufren por parte de diferentes sectores de la sociedad y de la esfera política.
“Llamarles delincuentes es una calumnia, una acusación muy grave contra gente que ha tenido que marcharse de su casa”, aseveró sobre una de las proclamas más difundidas por la derecha y la extrema derecha, la que relaciona la llegada de extranjeros con la delincuencia y que ha sido ampliamente desmentida por las fuentes oficiales y por numerosos estudios científicos.
Días después, el obispo aprovechó su tradicional mensaje de Navidad para volver a poner el foco en las personas más vulnerables y reclamar una mayor sensibilidad social ante la pobreza, la enfermedad, la soledad, la falta de vivienda y el “drama” de la migración forzada.