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El asesinato de tres mujeres lesbianas en Argentina enciende las alarmas por el auge de los discursos de odio

A cuatro mujeres lesbianas les prendieron fuego en la madrugada del 6 de mayo, en el barrio de Barracas de Buenos Aires, en una habitación de un humilde hotel familiar que compartían desde hace un año y medio. Pamela Cobas murió horas después del ataque; Mercedes Roxana Figueroa falleció tras agonizar 48 horas y Andrea Amarante luchó por sobrevivir hasta este último domingo. La única que sigue con vida es Sofía Castro Riglos, pareja de Amarante, que ya ha declarado ante la Justicia pero sigue en el hospital.

Por el triple crimen fue detenido Justo Fernando Barrientos, de 67 años, quien lanzó una botella con un cóctel molotov contra la habitación 14, según los testimonios de los vecinos. Inquilino del mismo hotel familiar donde ellas residían, “tenía problemas” con las cuatro mujeres por ser lesbianas, contaron los vecinos de Barracas. Les decía “engendros”, “gorda sucia”, “tortas”. En la última Navidad amenazó de muerte a Pamela y a Roxana.

La organización 100% Diversidad y Derechos exigió justicia en un comunicado por el ataque lesbófobo que se produjo en este hotel ubicado en la calle Olavarría de la capital argentina. En la nota, reclamaron que el Juzgado en lo Criminal y Correccional encargado de la investigación aborde el caso “con perspectiva de género y como motivado por el odio hacia la identidad lésbica”. Barrientos fue detenido tras recibir el alta en un hospital. Tenía lesiones cortantes en el cuello por intentar suicidarse. El juez busca ahora determinar si es imputable.

María Rachid, titular del Instituto contra la discriminación de la Defensoría del Pueblo señala a elDiario.es la relación indirecta que hay entre discursos de odio y la violencia en la vida cotidiana contra las diversidades. “Los discursos de odio avalan y legitiman a los sectores que quieren expresarse con violencia y discriminación. Si bien no hay una relación directa entre un discurso particular y un asesinato, sí hay relación indirecta”, apunta Rachid. “El aumento de discursos de odio provenientes de funcionarios del gobierno nacional legitiman la violencia que se traduce en hechos de discriminación hacia las diversidades”, añade en declaraciones a este medio. Y advierte: “Nos preocupa a las organizaciones y organismos que trabajamos en este tema el grado de discriminación con la que se expresan algunes funcionaries y allegades a la Libertad Avanza (partido oficialista) como Nicolás Márquez y el propio presidente Javier Milei”. 

Discursos de odio

El jueves pasado el abogado de ultraderecha, escritor y biógrafo de Milei, Nicolás Márquez, brindó una entrevista en Radio Con Vos donde, entre otras polémicas declaraciones, aseguró que “cuando el Estado promueve, incentiva y financia la homosexualidad, como lo ha hecho hasta la aparición de Milei en escena, está incentivando una conducta autodestructiva”. 

En el Foro Económico Mundial, en Davos, el presidente argentino definió al feminismo como “una pelea ridícula y antinatural entre el hombre y la mujer”. De acuerdo al líder ultraderechista, “el libertarismo ya establece la igualdad entre los sexos (….) en lo único que devino la agenda del feminismo radical es en mayor intervención del Estado para entorpecer el proceso económico, darles trabajo a burócratas que no le aportan nada a la sociedad, sea en formato de ministerios de la mujer u organismos internacionales dedicados a promover esta agenda”. 

Es en la batalla contra la perspectiva de género que el gobierno libertario cerró el Ministerio de la Mujer, prohibió el uso del lenguaje inclusivo en la administración pública e intenta clausurar el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI). Rachid afirma que tales medidas dejan más desprotegida a la comunidad LGBTI+. “La contracara de los discursos de odio por parte del gobierno nacional es que además los espacios a los que podemos recurrir para prevenir esa discriminación o para dar respuesta a esa violencia ellos los están cerrando. Tanto el INADI como los medios públicos como Télam (agencia de noticias), son los espacios desde donde le dan voz a los que no la tienen y desde donde hemos logrado generar conciencia para el reconocimiento de nuestros derechos. La justicia sólo tiene como respuesta un juicio muy caro, hay que pagar abogados, tasas judiciales, los costos si lo perdés, para reclamar un hecho discriminatorio. En cambio en el INADI tienen un sistema de intervención directa donde se puede hacer una mediación y en última instancia un dictamen que puede servir para ir a la justicia con mayor seguridad”.

El gobierno argentino se refirió al triple crimen de Barracas, asegurando que todo acto de violencia es repudiable por igual. “Me parece muy injusto sólo hablar de este episodio cuando la violencia es algo mucho más abarcativo que simplemente una cuestión contra un determinado colectivo”, respondió este lunes en rueda de prensa el portavoz presidencial, Manuel Adorni. 

“Desde que Milei es presidente los discursos de odio crecieron muchísimo, básicamente porque el Gobierno actual no solo legitima y avala estos discursos, sino que también los ejerce, los promociona, los promueve, desde antes de su llegada al poder”, señala a elDiario.es Laura Litvinoff, guionista y periodista especializada en género. “No hay que olvidarse que una de las primeras cosas que le escuchamos decir a la señora Mondino fue que los homosexuales y las lesbianas son lo mismo que una persona llena de piojos”.  

En noviembre de 2023, la ahora ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, dijo sobre el matrimonio igualitario en una entrevista televisiva que se transmitió en todo el país: “Si vos preferís no bañarte y estar lleno de piojos y es tu elección, ... después no te quejes si hay alguien que no le gusta que tengas piojos”. 

Erin Kilbride, investigadora del programa de derechos LGBT de Human Rights Watch, afirma en un artículo a propósito del triple crimen de Barracas que “el informe publicado en 2023 por la Defensoría LGBT de la Ciudad de Buenos Aires concluyó que las declaraciones agraviantes expresadas por miembros del partido político del presidente Javier Milei, así como en redes sociales y en las calles en el contexto de la campaña presidencial de 2023, ´fueron construyendo un clima de segregación, rechazo y discriminación; el terreno más fértil para las violencias hacia los colectivos históricamente vulnerables´. En mayo de 2023, el entonces candidato Milei manifestó en televisión que la educación sobre género y sexualidad busca exterminar la población´ y causa la destrucción del núcleo social más importante dentro de la sociedad que es la familia´”. 

Kilbride sostiene que “las autoridades de Argentina deben llevar a cabo una investigación exhaustiva y transparente de los asesinatos y garantizar atención médica y vivienda adecuadas a la mujer sobreviviente. Los funcionarios gubernamentales deben condenar y abstenerse de usar retóricas que estigmatizan a las mujeres queer y que podrían contribuir a un clima en el que se las perciba como merecedoras de violencia”,.

Para Litvinoff, todo empieza con la palabra. “Existe un círculo que se retroalimenta de manera perversa entre las personas que conforman este Gobierno homofóbico y fascista y muchos de sus votantes, porque desde el Gobierno saben que tienen el apoyo de gran parte de la sociedad civil para decir este tipo de cosas, y a la vez, gran parte de la sociedad civil se siente apoyada por el Gobierno para poder también reproducirlas. Permitir que estos discursos sean dichos con naturalidad es algo muy grave, porque como bien se dice siempre desde el movimiento feminista en relación a la violencia, la palabra nunca es algo menor, la palabra es lo primero que aparece en la escala de agresiones en las relaciones violentas, y una vez que eso se permite, que no se le pone un límite, todo lo demás también se legitima.”

El año pasado en el país se registraron 133 crímenes en los que la orientación sexual, la identidad y/o la expresión de género de todas las víctimas fueron utilizadas como pretexto para los ataques. En 2022 se registraron 129 crímenes de odio y en 2021, 120, según el informe anual del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+.

“Las prendieron fuego por lesbianas”, dijo a viva voz una integrante del colectivo Asamblea de Lesbianas de Barracas en una movilización de cientos de personas que reclamaban justicia este lunes frente a la Plaza Colombia, a una semana de un crimen que conmociona Argentina.