Congresistas demócratas exigen a Trump que no lance un ataque contra Cuba y que cierre la base de Guantánamo

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
13 de mayo de 2026 17:57 h

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Que no ataque Cuba y que cierre la base de Guantánamo. Estas son algunas de las exigencias de más de 30 congresistas demócratas que han enviado una carta a los secretarios de Guerra, Pete Hegseth; de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin; y de Estado, Marco Rubio.

En la carta, a la que ha tenido acceso elDiario.es, los congresistas recuerdan el testimonio de hace unas semanas del general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), en el que indicó que cuentan con una orden ejecutiva para “apoyar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) en caso de un flujo migratorio masivo”, que el Departamento de Seguridad Nacional “lideraría” la respuesta, y que SOUTHCOM utilizaría la Base Naval de la Bahía de Guantánamo como el principal sitio terrestre para “establecer un campamento para retener a esos migrantes” en caso de un aumento de la migración desde Cuba.

“Dicha propuesta resulta profundamente alarmante e inaceptable”, dicen los congresistas en la carta liderada por la representante demócrata por Illinois Delia Ramírez: “Plantea serias preocupaciones sobre el uso de una instalación militar estadounidense con un historial ampliamente documentado de abusos, al tiempo que externaliza las consecuencias de la política de Estados Unidos hacia Cuba mediante la detención de personas desplazadas en lugar de abordar las condiciones que generan la migración”.

Los congresistas señalan que “desde 2002, la instalación se ha vuelto sinónimo de tortura y detención indefinida en el contexto de la llamada 'guerra global contra el terrorismo', donde cientos de hombres y niños fueron retenidos sin cargos ni juicio. Evaluaciones internacionales fiables, incluidas las de las Naciones Unidas, han determinado que las condiciones en Guantánamo han constituido tortura o tratos crueles, inhumanos y degradantes. El patrón de malos tratos continúa en la actualidad”.

“A la luz de este historial, la propuesta de utilizar Guantánamo para detener a migrantes cubanos resulta particularmente grave”, añade la carta, “extendería un patrón bien documentado de malos tratos hacia una población cuyo desplazamiento está impulsado en gran medida por la política estadounidense. El embargo, que ya lleva casi 65 años, ha lastrado durante mucho tiempo la economía cubana, y el endurecimiento de las sanciones bajo el primer Gobierno de Trump ha profundizado una crisis que persiste desde 2021. Como resultado, más de un millón de personas —más del 10% de la población de la isla— abandonaron el país solo entre 2022 y 2023”.

Así, los congresistas, entre los que se encuentran, además de Ramírez, Greg Casar (Texas), Rashida Tlaib (Michigan), Ilhan Omar (Minnesota), Alexandria Ocasio-Cortez (Nueva York) y Nydia Velázquez (Nueva York), entre otros, señalan: “Las políticas de Estados Unidos han afectado deliberadamente a la población civil cubana y han contribuido tanto a su desplazamiento como a sus muertes. Planificar su detención en Guantánamo no es una respuesta a la migración, sino un intento de contener las consecuencias de las mismas políticas que la están impulsando”.

En este sentido, se refieren a las amenazas de la Administración Trump de lanzar un ataque contra Cuba. “Dicha acción sería ilegal, profundamente desestabilizadora y catastrófica para la población cubana, al tiempo que aumentaría aún más el desplazamiento, agravaría el sufrimiento masivo y socavaría los intereses de Estados Unidos en la región. Debe ser rechazada de manera inequívoca”, afirman los congresistas.

Los representantes demócratas, además, exigen: “Abandonar de inmediato cualquier plan de utilizar la Base Naval de Guantánamo para la detención de migrantes, incluso en caso de un aumento de la migración desde Cuba; suspender la Operation Southern Guard y detener todos los traslados de migrantes a Guantánamo, con el objetivo de cerrar permanentemente la instalación y devolver el territorio a la comunidad; levantar las medidas económicas coercitivas —incluido el bloqueo de combustible y las sanciones relacionadas— que están contribuyendo a la crisis humanitaria en Cuba y promoviendo la migración forzada; y abandonar los planes de acción militar de Estados Unidos contra Cuba”.

Así, concluyen: “Estados Unidos no debe responder a una crisis que está creando con políticas que profundizan el sufrimiento, socavan el Estado de derecho y repiten los fracasos más graves de su pasado, y debe por fin cerrar, de una vez por todas, el agujero negro de violencia y tortura en que se ha convertido Guantánamo”.