Pedro Sánchez ha hablado con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el líder de la oposición, Edmundo González, a quienes ha transmitido su voluntad de mediar para lograr una transición pacífica, a pesar de que Donald Trump no parece tener prisa por la celebración de unas elecciones democráticas tras la intervención ilegal en el país y la captura de Nicolás Maduro.
“España respalda una transición pacífica, dialogada y democrática en Venezuela, liderada por los propios venezolanos. Queremos acompañar al país en esta nueva etapa y contribuir a acercar posiciones”, ha señalado en un post en X el presidente del Gobierno en el que indica que ha trasladado esa voluntad tanto a Delcy Rodríguez como a Edmundo González.
“América Latina sabe que cuenta con el apoyo de España, como le he reiterado esta semana a los presidentes de Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México y Uruguay”, apostilla.
El Gobierno se ofreció para mediar en Venezuela desde que Trump intervino en el país el pasado fin de semana, aunque ese posible papel se ha ido enfriando en los últimos días dado que EEUU tiene intención de controlar el país durante bastante tiempo y ha encontrado la colaboración del régimen con la presidenta Rodríguez.
En un comunicado publicado horas después del mensaje de Sánchez, Delcy Rodríguez ha agradecido “la valiente postura del Gobierno de España condenando la agresión contra Venezuela”. Además, ha trasladado al presidente del Gobierno su interés “en trabajar conjuntamente en una agenda bilateral amplia y beneficiosa para ambos pueblos y gobiernos”.
La presidenta encargada de Venezuela ha hablado también con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y con el de Colombia, Gustavo Petro. En las tres llamadas, explica el comunicado, ha informado “detalladamente sobre los ataques armados” de EEUU contra Venezuela. Unos ataques “que ocasionaron el asesinato de más de un centenar de civiles y militares.
“Asimismo, coincidimos en la necesidad de avanzar en una agenda de cooperación bilateral amplia, sobre la base del respeto al Derecho Internacional, la soberanía de los Estados y el diálogo entre los pueblos”, ha asegurado Rodríguez.
En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros el miércoles, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se refirió a los “buenos oficios dado que es un actor que habla con Gobierno y con oposición”. “Si las partes lo consideran útil, si lo consideran que puede aportar, si es necesario, desde luego, España va a estar ahí”, dijo el jefe de la diplomacia sin referirse, no obstante, a EEUU en esa ecuación porque, al fin y al cabo, es Trump el que asegura que dirige el país controlando y supervisando a Delcy Rodríguez.
Sobre la conversación con el presidente, el candidato opositor Edmundo González ha defendido que “Venezuela necesita una transición real y para ello debe haber libertad para todos los presos políticos, fin de la persecución, desarme de los grupos paraestatales y respeto a la voluntad popular manifestada en 28 de julio”. Se refiere a las elecciones en las que la mayoría de países, entre ellos España y la UE, no reconocieron los resultados. No obstante, ha sido Trump quien ha optado por mantener a la vicepresidenta de Maduro en detrimento de la oposición.
La conversación de Sánchez con Rodríguez se ha producido el mismo día que Albares ha hablado con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, a quien Trump ha mandatado el control de Venezuela. No obstante, el Ministerio de Exteriores rehúsa dar explicaciones sobre el contenido de esa conversación bajo la premisa de la “discreción diplomática”.
Por su parte, el Departamento de Estado de EEUU se limita a apuntar que Rubio y Albares han abordado “la necesidad de garantizar una transición de poder adecuada y prudente en Venezuela”.
Sánchez es uno de los líderes que más duramente ha criticado a Trump por la intervención en Venezuela desmarcándose de la tibia respuesta de la UE, que evita señalar el incumplimiento de la legalidad internacional. El presidente del Gobierno apostó por un proceso entre venezolanos y libre de injerencias externas.
“Esta administración es una administración pro-atlantista. Pero el atlantismo no significa vasallaje, significa el tener una cooperación leal de igual a igual, donde se defina por objetivos comunes, tanto por parte de Norteamérica como por parte de Europa”, afirmó este jueves en una conferencia ante los embajadores españoles en la que lanzó también a la UE por las “amenazas explícitas e implícitas” de Trump sobre Groenlandia. “No debemos callarnos”, dijo antes de recordar que las “palabras importan” y que “allanan el camino hacia lo impensable”.
A pesar de que Sánchez quiere retomar la iniciativa en política internacional ante el complejo escenario que tiene en la política doméstica, hay asuntos que se le resisten y son otros países los que están liderando la respuesta respecto a Groenlandia, especialmente Francia en consonancia con Alemania y Polonia, así como en Ucrania. Este mismo miércoles los presidentes de Francia, Reino Unido y Alemania mantuvieron una conversación telefónica para hablar de los avances en materia de seguridad para Ucrania por parte de la denominada 'coalición de voluntarios' que se reunió en París el martes. Tras ese encuentro, Sánchez se abrió por primera vez a enviar tropas a ese país en caso de un hipotético alto el fuego.