Fue el primero de los países de la Unión Europea en sumergirse en estos comicios, por lo que los resultados (provisionales) de este domingo no son una sorpresa, y se corresponden (salvo alguna pequeña sorpresa) con las estimaciones que trascendieron al cierre de los colegios electorales neerlandeses el jueves pasado. La alianza de izquierdas aguanta el envite de los ultras, y entre las dos listas se quedan con casi la mitad de los 31 parlamentarios que corresponden a Países Bajos en el Europarlamento.
La extrema derecha de Geert Wilders multiplica sus escaños en estas elecciones, y pasa de tan solo 1 en 2019 a 6. Su Partido por la Libertad (PVV) alcanza el 17% de los votos, un poco menos de lo que pronosticaban los sondeos. Por su parte, la lista de izquierdas que conforman los verdes y socialdemócratas, GL-PvdA, liderada por Frans Timmermans, es la que más escaños obtiene, con un total de 8 y el 21,1% de los votos. En todo caso, se queda con un asiento por debajo de los obtenidos en las últimas europeas.
El Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD) del liberal Mark Rutte obtiene cuatro escaños, seguido de los demócratas cristianos de CDA, con 3 escaños, al igual que los liberales de izquierdas D66. La gran novedad es la entrada del Movimiento Campesino-Ciudadano (BBB), que ha ido adquiriendo fuerza con su discurso de oposición a las políticas agrícolas europeas. Esta formación se estrena con dos escaños, al igual que el partido proeuropeo Volt, que con un 5,1% consigue un escaño más de lo previsto. Con un escaño cada uno quedan el Partido de los Animales PvdD, el democristiano NSC y el calvinista SGP.
Por Natalia Chientaroli