Zelenski planea celebrar elecciones en Ucrania y un referéndum sobre la paz con Rusia, según el Financial Times
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se prepara para convocar elecciones en el país junto a un referéndum sobre la paz con Rusia, según el Financial Times.
El periódico británico cita como fuentes a cargos ucranianos y occidentales, y señala que la decisión llega tras la fuerte presión de la Casa Blanca para que la paz se firme antes del 15 de mayo, como requisito para que EEUU ofrezca las garantías de seguridad que Ucrania reclama.
El propio Zelenski señaló la semana pasada en declaraciones a periodistas en Kiev que EEUU quería que la paz estuviese encarrilada para junio, de forma que el Gobierno de Trump pudiese centrarse en sus propias elecciones de media legislatura, donde el Partido Republicano se juega mantener el control del parlamento. No obstante, la Administración Trump ha establecido previamente plazos que ya han vencido.
El diario señala que el mandatario ucraniano anunciará el plan previsiblemente el 24 de febrero, cuando se cumplirá el cuarto aniversario de la invasión rusa del país.
No obstante, esto ha sido desmentido por una fuente del entorno presidencial en declaraciones al Kyiv Independent, que asegura que Zelenski no tiene previsto hacer este anuncio ese día. “No tenía intención de hacerlo”, dice la fuente. “Cuando no hay seguridad, no hay nada más”. En este sentido, los ucranianos insisten en que las condiciones de seguridad, y no las fechas, determinarán cualquier decisión. “Si los rusos están matando gente todos los días, ¿cómo podemos anunciar o considerar seriamente la celebración de elecciones en las próximas semanas?. (...) Nadie está en contra de las elecciones, pero debe haber seguridad”.
La agencia Interfax-Ucrania recalca que, para celebrar un referéndum y elecciones presidenciales en mayo, y teniendo en cuenta los 60 días aproximados que durará la campaña electoral, todos los acuerdos básicos de las negociaciones tripartitas entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos y los cambios legislativos necesarios en Ucrania deberían adoptarse en febrero o, como muy tarde, a principios de marzo.
Las delegaciones rusa y ucraniana se reunieron la semana pasada en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) para una negociación mediada por EEUU en la que siguen existiendo importantes diferencias en cuestiones espinosas como las concesiones territoriales que Rusia exige y el control de la mayor central nuclear de Europa, Zaporiyia, ocupada por las tropas rusas. La parte rusa sigue manteniendo reclamaciones maximalistas, incluidas partes de la región del Donbás que no tiene bajo su control, mientras que Ucrania insiste en que necesita garantías de seguridad de la Casa Blanca que eviten a Rusia la tentación de reiniciar la contienda más adelante.
Ya a principios de diciembre Zelenski se mostró dispuesto a impulsar una reforma legal para poder organizar elecciones sin necesidad de que termine la guerra, siempre que EEUU y los aliados europeos de Kiev garanticen la seguridad del proceso. “Si esto se da, Ucrania estará lista para organizar elecciones en un plazo de entre 60 y 90 días desde ahora”, dijo.
El mandatario ucraniano había defendido anteriormente que la ley marcial impide celebrar elecciones durante la guerra, además de las dificultades para celebrar los comicios con un 20% del territorio ocupado por Rusia y habida cuenta de los millones de ciudadanos que han abandonado el país desde el inicio del conflicto. Los expertos advierten de los riesgos respecto a la legitimidad de la votación y muchos políticos también se oponen a celebrar elecciones antes de que se logre un acuerdo de paz duradero respaldado por fuertes garantías de seguridad.
En cualquier caso, existen importantes obstáculos que complican cualquier plan de votación. Rusia no ha dado señales de estar dispuesta a aceptar un alto el fuego.
El plan pone de manifiesto que Zelenski quiere presentarse a la reelección en las mejores condiciones para lograrla, al tiempo que busca mostrar a EEUU que no pone cortapisas a la consecución de un acuerdo de paz. El apoyo público a Zelenski, aunque sigue siendo sustancial, ha disminuido desde los niveles casi unánimes de hace cuatro años, según muestran las encuestas nacionales, debido al cansancio por la guerra y los escándalos de corrupción en el círculo íntimo del presidente.
Rusia ha utilizado sistemáticamente en su propaganda la afirmación de que Zelenski es “ilegítimo” con el objetivo de desacreditar al Gobierno ucraniano. Si no se hubiera impuesto la ley marcial por la invasión rusa, las elecciones presidenciales se habrían celebrado el 31 de marzo de 2024 y su mandato habría terminado el 20 de mayo de 2024.
Las fuentes consultadas por el Financial Times, entre las que hay cargos europeos, señalan, no obstante, que es probable que el calendario se acabe retrasando, pese a la presión estadounidense, si continúa la ofensiva rusa en el sureste del país. Además, Ucrania necesitaría que la mitad de los censados antes de la guerra votase en las elecciones para que los observadores internacionales las reconociesen y Rusia no pudiese cuestionar su validez, según uno de los cargos occidentales con los que habló el periódico.