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CLAVES

Rusia y Ucrania negocian en Abu Dabi el fin de la guerra: cuánto falta para un acuerdo de paz y qué quiere cada parte

Las delegaciones rusa y ucraniana junto a los mediadores de EEUU en la ronda de conversaciones en Abu Dabi, este miércoles.

Pjotr Sauer

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Los representantes ucranianos y rusos se han reunido en Abu Dabi para una segunda ronda de conversaciones mediadas por la Administración Trump.

Se espera que una nueva ronda de contactos este jueves. En las conversaciones han participado negociadores de Washington, Kiev y Moscú.

Donald Trump se ha mostrado optimista en las últimas semanas, afirmando que el fin de la guerra, que dura ya cuatro años, está al alcance de la mano. Sin embargo, Moscú y Kiev han moderado las expectativas, restando importancia a las perspectivas de un avance inmediato.

Rusia ha reanudado esta semana los bombardeos sobre Kiev, solo cinco días después de que Donald Trump afirmara que Vladímir Putin había aceptado una pausa de una semana en los ataques debido al frío extremo que azota Ucrania.

¿Cómo de cerca están las partes de alcanzar un acuerdo de paz?

El camino hacia la paz sigue siendo complicado, ya que Moscú continúa presionando con exigencias territoriales maximalistas a Ucrania.

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, dijo la semana pasada que las negociaciones dependían de una única cuestión muy controvertida: el territorio. El Kremlin ha declarado en repetidas ocasiones que cualquier acuerdo de paz debe incluir la cesión por parte de Ucrania de toda la región oriental del Donbás, incluidas las zonas que aún están bajo control ucraniano.

Kiev ha rechazado esas condiciones, aunque Volodímir Zelenski ha dicho que está dispuesto a barajar acuerdos alternativos, como la retirada de las tropas ucranianas de algunas zonas del este y el establecimiento de una zona desmilitarizada.

Los estadounidenses han estado presionando a Ucrania para que renuncie al Donbás, prometiendo garantías de seguridad solo si Kiev acepta primero concesiones territoriales.

Incluso si se llegara a algún acuerdo sobre el territorio, seguirían existiendo otros obstáculos. Moscú ha declarado que no tolerará la presencia de tropas europeas en suelo ucraniano, algo que Kiev considera esencial para las garantías de seguridad. El Kremlin también ha exigido límites estrictos al tamaño del Ejército ucraniano, una condición que Zelenski ha descartado repetidamente.

A pesar de la gran distancia entre sus posiciones, ambas partes se han movido con cautela ante Trump, tratando de mostrarse abiertas a la paz para no enfadar al presidente estadounidense, mientras culpan a la otra parte.

Un ataque ruso golpeó el domingo un hospital materno en la región ucraniana de Zaporiyia (sur),.

¿Quién participa en las conversaciones?

Ucrania y Rusia han enviado delegaciones de alto nivel. El equipo de Ucrania incluye a Kiril Budanov, exjefe de inteligencia militar y actual jefe de la administración presidencial, David Arakhamia, un negociador de confianza, y Andrii Hnatov, jefe del Estado Mayor. La delegación rusa está encabezada por Igor Kostyukov, jefe del servicio de inteligencia militar GRU, junto con otros representantes de la inteligencia y el enviado especial del Kremlin, Kirill Dmitriev.

La imagen de Budanov y Kostyukov enfrentados es llamativa: como jefes de inteligencia (en el caso del primero, exjefe), ambos han supervisado campañas encubiertas contra sus servicios rivales, y Ucrania ha eliminado a varias figuras importantes del GRU durante la guerra.

Por parte de Estados Unidos, asisten el enviado especial Steve Witkoff y de Jared Kushner, yerno de Trump. Ambos se han convertido en figuras habituales de la diplomacia estadounidense, alternando Oriente Medio con la crisis de Irán y la guerra en Ucrania, pero han sido criticados por su falta de experiencia diplomática formal.

Aún no está claro cuándo se reunirán Putin y Zelenski. Zelenski ha dicho en repetidas ocasiones que está dispuesto a reunirse con Putin en terreno neutral. Sin embargo, el Kremlin ha afirmado que el líder ruso solo aceptaría las conversaciones si Zelenski viajara a Moscú.

¿Qué es lo que quieren la mayoría de los ucranianos y rusos?

Azotados por un invierno históricamente frío y ante la perspectiva de unos meses agotadores, con gran parte de su infraestructura civil dañada por los ataques rusos, los ucranianos muestran claros signos de agotamiento. Si bien el deseo de paz es generalizado, las encuestas indican una firme resistencia a cualquier acuerdo que suponga la entrega de toda la región del Donbás a Rusia a cambio de garantías de seguridad por parte de Estados Unidos y Europa y el fin de la guerra. Muchos en el país temen que tal compromiso no traiga una paz duradera, sino que anime a Moscú a seguir adelante con su campaña.

Es más difícil evaluar la opinión pública en Rusia, donde cualquier crítica a la guerra puede acarrear una pena de prisión. Sin embargo, las pocas encuestas independientes que aún existen sugieren que la proporción de rusos que están a favor de las conversaciones de paz ha aumentado hasta el 61%. Al mismo tiempo, esas encuestas indican que los rusos, al igual que su líder, siguen sin estar dispuestos a hacer concesiones territoriales como parte de un acuerdo de paz.

El líder ruso, Vladímir Putin (derecha), recibe en Moscú al presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, a su llegada al Kremlin.

¿Y si las negociaciones vuelven a fracasar?

Putin ha afirmado que Rusia está ganando la guerra y ha dicho que está dispuesto a seguir luchando a menos que Ucrania acepte las condiciones establecidas por Moscú.

En una guerra de desgaste que se calcula que ha causado cerca de dos millones de víctimas, la pregunta central es: ¿qué bando cederá primero o, dicho de otro modo, cuál tiene mayor resistencia para sostener el conflicto?

Ucrania, con una población mucho menor que la de Rusia, tiene dificultades para movilizar suficientes tropas para cubrir las bajas, mientras persisten las dudas sobre si la capacidad militar-industrial de Europa puede ampliarse lo suficientemente rápido como para compensar la reducción de la ayuda militar estadounidense.

Rusia, por su parte, se encuentra bajo una presión cada vez mayor. La economía está estancada, muchos sectores no militares se están reduciendo y los ingresos del petróleo han caído drásticamente debido a las sanciones.

Hasta que uno de los bandos llegue a una situación límite y se vea obligado a ceder, es probable que la guerra continúe.

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