La portada de mañana
Acceder
Hacienda mantiene abiertas 35 investigaciones por el fraude en hidrocarburos
La última mañana del campamento de El Trampolín
Opinión - El nombre exacto de lo que tenemos en Ceuta, por Isaac Rosa

PERFIL

Miguel Ángel García Martín, el consejero “más ejecutor que político” señalado por Ayuso para dar la cara por el ático

Cuando el pasado mes de julio salió a la luz la polémica compra de un ático de lujo en el barrio de Chamberí por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid, también se dio a conocer la empresa pública que se encargó de la operación y que era desconocida para buena parte de la población hasta ese momento: Planifica Madrid. Los focos se pusieron entonces sobre el presidente, un hombre de confianza del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso: Miguel Ángel García Martín (Madrid, 1978), consejero de Presidencia, portavoz del Ejecutivo autonómico y ahora señalado por la propia líder madrileña tras el escándalo como el responsable de dar explicaciones.

Su nombre no ha resonado tanto en los últimos años como el de otros hombres fuertes de la presidenta, como el del secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, o el de otro Miguel Ángel, el jefe de gabinete de Ayuso encargado de confeccionar su imagen política y conocido en los círculos internos como MAR: Miguel Ángel Rodríguez. Ambos cuentan con un poder dentro del partido regional que va acompañado de unas formas de hacer política marcadas por entrar al choque con la oposición o la prensa, siempre que eso beneficie a la líder regional. El estilo de Miguel Ángel García Martín es diferente.

Semana tras semana trata con los periodistas, ya que desde junio de 2023 es portavoz de la Comunidad de Madrid. Él suele ser el encargado de dar las ruedas de prensa después del Consejo de Gobierno y explicar tanto las medidas adoptadas como comentar la situación política, unas declaraciones que a menudo suelen tornarse en críticas al Gobierno central. García Martín suele intentar no salirse de su papel, que normalmente gira en torno a la defensa de Isabel Díaz Ayuso.

Un ejemplo se puede ver en una de las últimas ruedas de prensa del consejero antes de verano y después de que un informe de Hacienda revelara que la pareja de la presidenta, Alberto González Amador, facturó 4,4 millones a Quirón Prevención entre 2021 y 2023. “Es una relación entre proveedores”, dijo García Martín. “No hay novedad, nada afecta a la Comunidad de Madrid ni a Ayuso”, aseguró.

Aunque existe cierta percepción entre algunos periodistas de que el consejero portavoz no suele dar mucha información más allá del argumentario oficial del equipo de la presidenta, sabe tratar con la prensa. Quizá esa habilidad para escapar de temas escabrosos venga dada porque él, como Ayuso, también es periodista de carrera.

De la mano de Engracia Hidalgo

García Martín nació el mismo año que la presidenta autonómica y estudió también en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, pero no coincidieron en la misma promoción porque Ayuso repitió un curso en BUP antes de entrar a la licenciatura. Después de graduarse y según su trayectoria pública, García Martín colaboró con diferentes medios de comunicación y trabajó en el sector de telecomunicaciones. También fue empleado de una de las empresas proveedoras de contenidos de Vodafone.

No muchos años después entró a trabajar en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Primero, como director de Gabinete en diferentes consejerías, aunque fue en 2008 cuando comenzó su carrera política. Hasta 2012 fue director general de Coordinación de la Dependencia y formó parte de la comisión del Consejo Territorial del sistema de dependencia del Ministerio de Sanidad, en la etapa del Ejecutivo de Mariano Rajoy. En ese año, 2012, pasó a desempeñar el puesto de director general del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas en el Ministerio de Empleo, en ese momento dirigido por Fátima Báñez.

Fuentes de la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores que lo conocieron en esa etapa remiten una mala experiencia en las negociaciones. En esa época, explican, era muy importante para el Ministerio conseguir un alto porcentaje de altas de autónomos, pero eso no significaba que estas fueran acompañadas de ayudas en un momento muy complicado para la economía española. En cuanto al trato con García Martín, esta fuente asegura que en ese momento “mandaba mucho”. “Tenía su despacho en el Ministerio, no en la sede de la dirección general” y era una persona con un perfil “muy político” y de hombre de partido en lugar de gestor o técnico. “Él estaba ahí para otra cosa. Era muy de Madrid pero también muy de Génova, al menos en ese momento. De todos los que han pasado por ahí —de diferentes partidos—, él es el más político”, añade.

Tanto esta fuente como otra voz del PSOE vinculan su carrera a la de Engracia Hidalgo, que en 2003 fue consejera de Hacienda de la Comunidad y en 2008 pasó a ser ministra de Familia y Asuntos Sociales, puesto que ocupó hasta 2011, cuando fue nombrada secretaria de Estado de Empleo. En conversación telefónica, la fuente socialista precisa que García Martín siempre ha tenido un perfil más de “ejecutor” que de “político”, aunque aseguran que en esa época tenía un “carácter más institucional”, un perfil que se asemeja más al que tenía la propia Hidalgo, “muy técnica y muy institucional”. En 2011, Engracia Hidalgo renunció a ser diputada de la Asamblea de Vallecas y ahí fue cuando Ayuso ocupó su puesto en sustitución.

Años más tarde, en 2015, con el Gobierno de Cristina Cifuentes, el actual portavoz regional se posicionó al frente de la Viceconsejería de Hacienda y Empleo, como número dos de Hidalgo, que en ese momento era la consejera del ramo en la región. De ahí, pasó al Gobierno de Ayuso en 2019, aunque como viceconsejero de Presidencia, la consejería de la que es titular desde 2023. En 2019, participó en la elaboración del programa estratégico de cara al nuevo Ejecutivo de la actual presidenta regional.

“Ejecutor” y “gris”

Una fuente del anterior equipo de gobierno de 2015 que trató con él lo califica como un hombre “gris” y “pelota”, mientras que la fuente socialista habla de un perfil “flojo”, aunque hace un distintivo: “Eso sí, él no es ni Miguel Ángel Rodríguez ni Alfonso Serrano”, en referencia a que suele mantener las formas. “No tiene mucha intuición política, no ha visto venir lo del ático o lo de México”, añade. Al contrario que esos otros personajes de los que se rodea Ayuso y que han impulsado su carrera, García Martín “ha despuntado en otro espacio”, sostiene la fuente del PSOE, aunque percibe que ese perfil más institucional ha ido cambiando en los últimos años: “Hay cosas que oigo que dice ahora y me sorprenden”.

Otra fuente del gobierno regional actual que ha tratado con él confirma ese traje de hombre que cumple con su trabajo de hacer seguimiento y coordinar a todos los consejeros de Ayuso mientras la presidenta está más en la oposición permanente a Pedro Sánchez, aunque sin llegar a tener una influencia política real sobre la líder madrileña.

Pero no solo es portavoz autonómico y consejero de Presidencia. También forma parte de órganos institucionales como el comité ejecutivo de IFEMA o Planifica Madrid, la empresa pública de la que es presidente y a través de la cual se compró el pasado mes de abril de forma confidencial un ático de lujo de 6,3 millones de euros en Chamberí que iba a ser utilizado, según explicaron entonces, para “reuniones” por unas obras en Sol. Un inmueble que finalmente ha sido puesto en venta después de semanas de polémica por 6,69 millones de euros.

El escándalo del ático

Después del inicio de la última legislatura del Gobierno de Ayuso, en julio de 2023, pasó a presidir Planifica Madrid, ya que la empresa pública está adscrita a la Consejería de Presidencia. La compañía es heredera de Nuevo Arpegio, la empresa de suelo que se sitúa en el centro de la supuesta corrupción del caso Púnica y que el Gobierno de Cristina Cifuentes decidió liquidar en 2016.

Cuando estalló el escándalo del inmueble, situado muy próximo a la vivienda familiar de Ayuso, tanto la presidenta como su equipo negaron que el ático fuese a ser destinado para uso personal. “Sería muy poco inteligente”, dijo en una rueda de prensa en la que apuntó hacia García Martín para responder a todas las incógnitas que rodeaban la compra-venta —muchas de ellas todavía sin ser resueltas—. Ayuso aseguró que había que acudir a la Consejería de Presidencia: “Es quien tiene la información detallada”, afirmó, con el consejero a su lado.

Ante el señalamiento, la prensa fue a preguntar a García Martín, quien negó “ninguna incomodidad” ante las preguntas sobre el ático, pero también criticó a la “izquierda y la ultraizquierda” por “necesitar buscar fantasmas donde no los hay”. “Lo que no se dice es que Madrid no tiene una residencia oficial para la presidenta, que sí la tienen muchos presidentes autonómicos y sí la tienen muchos ministros”, añadió entonces.